UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA

“LAS MAYORODMÌAS EN CHICONCUAC, ESTADO DE MÈXICO. FAMILIA Y PARENTESCO EN LA ORGANIZACIÓN DE LAS FIESTAS PATRONALES”.

TESIS

Que para obtener el grado de

MAESTRA EN ANTROPOLOGÍA SOCIAL

P r e s e n t a

DULA CELINARODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

Director: Dr. David Robichaux Hydel

Lectores: Dr. Roger Magazine Nemhauser

Dra. María de la Soledad Pérez Lizaur

México D.F. 2008


Agradecimientos

A mis abuelos

Por darme tanta gente a quien querer, enseñarme lo que es el amor, la lealtad y el valor de una familia

A mis padres Carlos y Celina

Que me han dado TODO y más

Gracias

A mis hermanos Ángeles y Carlos

Por apoyarme y compartir todo conmigo, hasta a sus padres

A mis sobrinos Carolina, Sofía y Edgar

Por completar mi vida y mi corazón

A mis cuñados Laura y Héctor

Que me han apoyado y querido a la par de mis hermanos

A mis tíos, primos, sobrinos

Si se pudiera elegir a la familia, los elegiría sin pensarlo

A mis amigos

Nombrar es omitir

Gracias por engrandecer mi vida, enseñarme y permitirme ser parte de las suyas

Sin ustedes mi vida no estaría completa ni sería tan divertida

A TODOS mis profesores

A quienes puedo contar como amigos

Quienes me han enseñado más de lo que la academia indica

Gracias por su apoyo, cariño paciencia y tiempo

A todos los compañeros de trabajo

Nuevamente nombrar es omitir

Gracias a todos por apoyarme, enseñarme y hacer del trabajo un lugar excelente para desarrollar y crecer

A David

Por “rescatarme”, ayudarme y darme más de lo que dirigir una tesis implica

Gracias

A la vida

Por darme la oportunidad de estar, ser, vivir, amar, compartir, dar, y disfrutarla al lado de todos los que han querido hacerlo a mi lado


Definición del tema y pregunta de investigación

Ante la imposibilidad evidente de seguir todas las pistas y explorar todas las cuestiones, son los datos mismos, en última instancia, los que se agrupan y se contraponen para señalarle al investigador cuáles temas demandan prioridad en su atención.

Bonfil Batalla 1973

El tema de esta tesis es la importancia de las mayordomías y su persistencia en Chiconcuac de Juárez, Estado de México. En ella procuro dar a conocer su organización y trascendencia para los lugareños. No obstante un notable auge de la economía local, fincada en una proliferación de talleres de confección y el crecimiento vertiginoso del comercio, lejos de que la gente deje de participar en las organizaciones tradicionales, las fiestas se hacen cada año más grandes y fastuosas. A partir de la observación detallada de varias fiestas he llegado a conocer la importancia que tiene la participación de la familia para su realización, como un ámbito independiente al religioso y económico que dan coherencia a la existencia de estas festividades y su organización.

Elegí realizar mi investigación de campo para esta tesis en Chiconcuac por dos motivos. Primero había realizado investigaciones de campo en comunidades de no más de 1,000 habitantes en la Sierra de Veracruz, enmarcadas en el Proyecto nacional del INAH: Regiones indígenas hacia el nuevo milenio, bajo la dirección del Dr. Hugo García Valencia, y durante la licenciatura en la Sierra norte de Puebla y Veracruz; así que durante la práctica de campo de la Maestría en Antropología realizada en el verano del 2001, bajo la supervisión del Profesor Roger Magazine, como un reto académico y personal elegí este municipio de casi 20,000 habitantes con una economía pujante y la complejidad que esto implica.

En segundo lugar, durante la investigación en el INAH, trabajé el tema de las fiestas; al iniciar mis recorridos de reconocimiento en Chiconcuac, me tocó por casualidad a mediados del mes de junio de 2001 observar y participar en una de las fiestas organizada por mayordomos, la fiesta de la Santísima Trinidad de uno de los barrios de la población; Además de la atracción académica, me interesó y me agradó trabajar el tema del que la gente está muy ávida y motivada de hablar con la idea de que otras personas conozcan sus fiestas y no se pierdan.

La complejidad en la organización, la cantidad de dinero que se gastó en ella y, sobre todo, la fastuosidad y grandiosidad de la fiesta me hizo pensar de inmediato en las lecturas y posturas de varios autores (Cancian 1973, Carrasco 1976, Greenberg 1987, Dow 1990) que tratan el tema de las fiestas religiosas, y lo primero que vino a mi mente fue: ¿No se supone que en una economía basada en el comercio y la producción así como al este tipo de fiestas debería haber desaparecido? Con esa idea en la cabeza comencé a preguntar sobre el tema a varias personas involucradas directamente en la organización de la mayordomía a las que me acerqué realizando pláticas informales extensas. Al adentrarme en la investigación y observación me di cuenta que en Chiconcuac las fiestas patronales implican mucho trabajo y organización y los habitantes lo saben y explican de esa forma. Debido a la importancia de las fiestas y la complejidad de la organización de la colaboración y ayuda de todos los individuos, llamó mi atención el hecho de que constantemente mencionaran que la mayordomía fuera tan solicitada, puesto que los ex mayordomos y la gente con la que hablé del tema expresa que la Mayordomía: “es una responsabilidad muy grande y fuerte, pues de alguna manera hay que tener contento a todo el pueblo”. Mientras que cuando les pregunté que si era así entonces ¿por qué es tan solicitada? la gente respondía: “pues como es una tradición, a la gente le gusta participar y todos en el pueblo queremos que no se pierda la tradición de los abuelos. Por eso le enseñamos a nuestros hijos a respetar y a participar”.

De acuerdo con las algunos planteamientos de la teoría de la modernización (Redfield 1977:166 y Nutini 1989:369-372) que suponen la desaparición de estas organizaciones y festividades con la entrada del capitalismo, el auge económico y la tecnología. En este caso, Chiconcuac es una pequeña ciudad, con una pujante economía basada en uno de los mercados de talleres de confección de ropa más importantes a nivel regional y nacional.

En principio lo que estaba observando en Chiconcuac me pareció contradictorio, pero en una ocasión platicando con otro informante sobre los mayordomos me dijo algo que me pareció interesante y le dio sentido a una idea que consideré coherente. Comentó que su hermano tenía muchos años esperando que le tocara la Mayordomía, y que él “no entendía cuál era su interés” y agregó “igual y es por que la situación económica de su familia no es tan buena y quiere mejorarla”.

Este comentario me hizo pensar en la posibilidad de que al pertenecer a la mayordomía, las personas crean una red o forma de reciprocidad especial que implica e involucra la economía familiar, me plantee la siguiente pregunta ¿qué es en realidad lo que una persona gana cuando participa como mayordomo? Según el estudio clásico de Cancian sobre el tema, al ser mayordomo se gana estatus y reconocimiento social cuando se realiza una fiesta o pago al santo, al tiempo que se interactúa con un grupo específico de gente con la que se crea un lazo de compadrazgo y respeto (Cancian 1977: 40, 115, 121, 137, 176). Esta última idea me llevó a los siguientes cuestionamientos en relación a las fiestas en Chiconcuac ¿Es la mayordomía un grupo de personas que por el tipo de lazo que crean a partir de la organización de la fiesta están “obligados” a apoyarse económicamente? ¿Realmente existe esa especie de “red” de ayuda cuando se entra en el grupo? Si existe esta “red”, ¿Es la organización de la fiesta una forma de “ritual de paso” para poder entrar a ese grupo? Las preguntas anteriores se sintetizan en una: ¿Tiene la mayordomía una relación directa con la economía de la familia responsable de organizarla en el Municipio de Chiconcuac?, si es así, ¿cómo se da y cómo influye en la sociedad?

Basada en esa única pregunta que sería mi hipótesis principal para la investigación y que encerraba todos los aspectos que me intrigaban del tema, me acerqué cada vez más a las personas que organizan las fiestas para poder entender qué es lo que hace que estas expresiones sigan vivas. Conforme más preguntaba e investigaba sobre cómo se organizaban y qué motiva a los chiconcuaquenses a realizar gastos y compromisos tan grandes al participar como mayordomos, más interesante y complejo me parecía el tema.

Desde mi primera estancia en Chiconcuac, de junio a agosto de 2001, me di cuenta que las fiestas constituyen una de las actividades más importantes para los habitantes. Las personas con las que hacía contacto para entablar una conversación y explicaba mi interés por la organización de las mayordomías y las fiestas. Continuamente me preguntaban si ya había asistido a una boda, a unos quince años o a alguna celebración, todos recalcando: “aquí las fiestas son bien grandes y bonitas”. Durante esa misma estancia fui invitada varias veces a asistir a algún cumpleaños, y ahí presencié la importancia que tiene para las personas el reunirse y reforzar los lazos que se mantiene con familiares y amigos cercanos.

Ya con el interés de investigación centrado en la pregunta anterior sobre la organización de las fiestas, en mi segunda estancia en campo, realizada durante los meses de mayo a octubre de 2007 con el apoyo del Dr. David Robichaux y enmarcada en el proyecto “Cambio y Continuidad en el México rural” a su cargo y al del Dr. Roger Magazine, me dirigí con algunos de los mayordomos de años anteriores y especialmente a los que las realizaron durante el año 2007 en los barrios de San Pablito y San Miguel (esta ultima sede de la fiesta patronal). Estas fiestas y barrios fueron elegidos por varias razones y circunstancias, siendo la más importante de tiempo: inicié el trabajo de campo en mayo, y la mayordomía de San Pablito se realiza del 28 de julio al 1 de agosto, por lo que tuve la oportunidad de observar la festividad completa y conocer su organización. Otra de las razones fue tener un punto de comparación entre una fiesta de barrio y la del santo patrono del pueblo en el año 2007, San Miguel Arcángel, la denominada por los lugareños “fiesta grande”; idea incentivada por la actitud de competencia y rivalidad que existe entre estas dos fiestas y los habitantes de los dos barrios que quedó clara por los comentarios de los informantes.

Así, aún cuando me adentré a investigar y observar el desarrollo de la fiesta de San Pablito, continué con mis entrevistas a los mayordomos de San Miguel Arcángel, la fiesta más importante y la más grande de la localidad y de la región. Esto me permitía ir comparando los relatos sobre la forma de organización y elección de los mayordomos entre una y otra mayordomía, centrando mis observaciones en la fiesta participantes y organización. Además pude obtener datos para hacer preguntas concretas sobre la organización, las razones por las que decían o no que aceptaban la mayordomía, quienes participaban directa, indirecta y activamente en la fiesta, y la forma de elección, que en ese momento era mi principal interés, por estar relacionada con mi pregunta de investigación

Al inicio de la investigación, yo tenía la idea preconcebida de que las mayordomías en general contaban con una misma forma de organización, idea que fue cambiando al observar, investigar e ir conociendo los detalles de cómo organizaban la mayordomía de San Pablito e ir adentrándome en los detalles de la organización de la mayordomía de San Miguel. Me di cuenta que coincidían en algunas características, y que a pesar de estar en la misma localidad se organizaban y se vivían de maneras distintas. Después de obtener los datos y observar la fiesta de San Pablito y posteriormente en el mes de septiembre y observar la fiesta de San Miguel Arcángel, confirmé la diferencia en ambas organizaciones que además me enfrentaron a una realidad diferente y en consecuencia al cambio de mi pregunta de investigación.

 Al inicio del mes de junio de 2007 durante la segunda temporada de campo; a unas semanas de reiniciar la investigación, las pláticas sobre las festividades, participantes y organización, la observación de la realización y preparación de las fiestas y la paciencia de todos mis informantes, llegué a entender la manera cómo se organizan los mayordomos en ambas mayordomías, y me encontré con que para responder mi inicial pregunta de investigación no contaba con los suficientes datos. También encontré que las razones por las cuales las personas quieren ser o llegan a ser mayordomos son más complejas que el simple interés de una red de relaciones que posteriormente pudieran ser benéficas económicamente. Conforme fui observando la organización en las fiestas, comparaba con los datos que había obtenido mediante las entrevistas y me di cuenta que lo que motivaba a las personas a participar en la mayordomía no tenía que ver con las ideas de mejora económica del grupo familiar que habían dirigido inicialmente mis preguntas y observaciones. En ese momento me sentí frustrada, pero al mismo tiempo me motivaba el saber cuál era entonces la razón de la permanencia, grandiosidad e importancia de las fiestas patronales y su organización mediante la mayordomía, saber porqué aquello que algunas teorías afirmaron debía desaparecer continuaba, y al parecer cada vez con más fuerza y esplendor debido precisamente, a la modernidad y la inserción en el mercado capitalista que se creía las haría desaparecer.

Así pues, las observaciones de cerca y las entrevistas más detalladas con las personas me llevaron a cambiar el tema central de esta tesis, enfocándola en la importancia de la participación de las personas que son consideradas de la familia, que en Chiconcuac incluye no solo a los parientes sanguíneos y afines, sino a los amigos cercanos y vecinos con quienes se establece una relación cercana y de cariño, misma que los incluye “como de la familia”; y en la organización de las fiestas patronales. La investigación se centra en la carencia de investigaciones antropológicas, al menos en la bibliografía disponible, que se centren en la importancia de la participación de los familiares en los cargos destinados a organizar las fiestas patronales. Un tema semejante fue investigado en la zona de Texcoco por Minerva López Millán (2008) en su tesis de doctorado, quien enfoca su investigación en las personas que participan en las fiestas pero desde el punto de vista del “valor persona” que implica el apoyo en especie, en dinero, pero sobre todo “la ayuda que se hace con las manos, la cual se considera como ayuda por excelencia” (López Millán 2008:2) y que se enfoca a la realización de las fiestas. El presente trabajo trata directamente de la ayuda que proporcionan los parientes y las personas que por la cercanía de la relación los chiconcuaquenses “consideran de la familia”.

En el año 1976 Frank Cancian encontró que quienes realizaban los cargos eran las personas con mayores recursos económicos y que no quedaban desprovistos de su fuerza por la acción que Carrasco denominó el “mecanismo nivelador” (Carrasco 1976). Inicialmente, el tema de este trabajo era saber si el proceso descrito por Cancian era contrario en Chiconcuac, es decir que la participación en la mayordomía se traducía en la creación de una red de personas que por la relación de “compadrazgo ritual” se ayudaran y si esto influía en una mejora en la economía familiar del participante en la mayordomía; sin embargo observé que, por un lado, la mayordomía no está relacionada con la política del lugar; y por otro lado, los diferentes ámbitos en que tiene influencia aparte del ritual, el artístico, organizacional, y de reciprocidad van más allá que una aparente influencia, pues la organización y reconocimiento de los participantes en la mayordomía tiene que ver directamente con la organización del trabajo (economía), la ayuda, participación y organización de la familia y de las personas “que son consideradas como de la familia” del mayordomo.

El contenido de esta tesis es un acercamiento a la organización de dos de las mayordomías que se realizan en el municipio de Chiconcuac de Juárez. A partir del avance en la investigación, iré dando a conocer la manera en que las personas de este lugar viven, trabajan y se organizan. A partir de estas observaciones, presentaré sus actividades y maneras de hacer las cosas demostrando que no hay razones para pensar que una organización como la mayordomía debería desaparecer aún en un contexto de auge económico. Es más, es precisamente el comercio que ha permitido que las personas reproduzcan sus tradiciones y con ellas perpetúen la base organizacional para las relaciones familiares, el trabajo y la realización de las fiestas.

La investigación de la organización de la mayordomía en Chiconcuac y mi interés por conocer los factores de su existencia las razones por las cuales los habitantes continúan ávidos por participar y formar parte de las fiestas, me llevaron de las festividades en sí a un ámbito menos evidente y que no ha sido tratado en otros trabajos sobre sistemas de fiestas en Mesoamérica. Trataré las relaciones de ayuda, cooperación y participación que establecen los habitantes entre sí y entre las personas que son y se consideran de la familia, siendo la familia la pieza más importante para la realización de las festividades. Este entramado de relaciones es lo que permite agradecer al santo patrono la abundancia económica y el mantener una tradición que fue “enseñada por los abuelitos”.

Una de las características más visibles e importantes de Chiconcuac es su economía, puesto que los talleres de confección y el comercio lo han hecho uno de los mercados más grandes e importantes en ropa de la región y del país. En la región de Texcoco, el Municipio de Chiconcuac de Juárez ha sido lugar de estudio para tres tesis por parte de la Universidad Iberoamericana. La de licenciatura la de Martha Creel Galindo en 1977; la de doctorado de Guadalupe Montes de Oca en 1999, esta tesis no toma la el pueblo como base de estudio, sino mas bien la zona y dentro de ella el Municipio de Chiconcuac; y la de maestría de Scarlet Zamora en 2005.

El presente trabajo está centrado en las mayordomías que son las organizaciones encargadas de realizar las fiestas religiosas en Chiconcuac. El tema de esta tesis para el lugar de estudio es original porque muestra la importancia de la participación de los parientes desde la organización y realización de las fiestas religiosas. Como mencioné arriba, la participación de las personas y las actividades que realizan para las festividades fue investigado en la zona por López Millán (2008); pero no se ha enfocado la participación de los parientes y, en este caso de “las personas consideradas de la familia” desde la observación de las festividades, es decir tomando la organización de las festividades como punto de partida para observar y entender la organización y actividades de sus organizadores y quienes los apoyan directamente.

Las fiestas religiosas en Mesoamérica han llamado la atención, en estudios como los realizados por Robert Redfield en Tepoztlan (1930), en donde describe las festividades, y en Yucatán (1964) en donde aborda la transición de lo tradicional a lo moderno. En este planteamiento explica que a medida que la modernización avanzara, llevaría hacia una secularización las festividades que se realizaban, y que estas serían desplazadas o eliminadas por la misma lógica individualista de la modernización (Redfield 1964,1977).

Pedro Carrasco en su investigación sobre los tarascos (Carrasco 1976) retoma la idea de la modernización y secularización de Redfield y describe la asimilación de la cultura tradicional a la cultura nacional en ese grupo. Estudia la religión tarasca desde el periodo colonial y la posterior decadencia de la organización tradicional de las festividades religiosas, tomando en cuenta la influencia de los procesos nacionales como la pérdida de la propiedad comunal de la tierra, el movimiento anticlerical de 1930, la separación de la iglesia y el estado y el desarrollo capitalista en México.

En 1970 Cancian realiza una descripción detallada de las mayordomías en Zinacantan, Chiapas y usa dos modelos sobre los que las instituciones de las fiestas contribuyen a la solidaridad del grupo. En el modelo de nivelación (retomado de Carrasco) los ricos se ven obligados a gastar su riqueza en las fiestas, difuminando diferencias económicas que podrían causar discordia en la comunidad. En el de estratificación señala que el sistema de fiestas compromete a los hombres con los valores de la sociedad sin borrar las diferencias económicas, compensando a quienes mejor expresan los valores de la sociedad. Encuentra un sistema de cargos basado en una escala de prestigio, que describe como: “el valor total de la actuación....Es la deferencia y respeto que un hombre recibirá por servir en su cargo, la variable según la cual puede compararse él mismo con otros que también han ocupado el cargo” (Cancian 1976:115). Como los otros autores, ve la organización de las fiesta como un sistema y entre sus funciones integradoras describe la pertenencia de las personas a la población, la homogeneización económica, definición de los límites de la comunidad concluyendo que “la integración de la sociedad de Zinacantan, que ha sido una consecuencia del sistema de cargos, se derrumbará fatalmente” (Cancian 1976:230).

En cuanto al tema de esta tesis -la participación de la familia en las fiestas religiosas-, Cancian menciona en su trabajo a las personas que participan en la organización de las fiestas, entre ellas a los familiares del mayordomo. Cancian habla poco de su participación y no detalla su ayuda ni su importancia. Se limita a mencionar que los hermanos del mayordomo realizan préstamos que deberán pagarse posteriormente y que los hijos ayudan en el trabajo agrícola mientras el mayordomo no se puede hacer cargo de él, esta ayuda es importante, y no se considera que se deba pagar o retribuir al hijo (Cancian 1976: 127-137). Sin embargo, no detalla las actividades de la familia para la realización de las fiestas.

En 1955 Eric Wolf dividió a las comunidades en abiertas y cerradas dependiendo de su contacto con los sistemas económicos más amplios. Las comunidades abiertas alternan directamente con las economías de mercado y tienen contacto directo y comercial con el exterior; mientras que las comunidades cerradas (a las que dedicó más interés), que posteriormente en 1957 llamó “comunidades corporativas cerradas” las define como “un sistema social restringido con límites bien definidos, en relación tanto a propios como extraños, es la participación en el sistema político religioso lo que tiene a definir las fronteras de la comunidad”. Además señala que “obtener poder es cuestión de decisión de la comunidad más bien que de lograr individualmente un estatus” (Wolf 1955: 457-458). La religión fortalecía la naturaleza corporativa de la comunidad, reconociendo un conflicto entre la religión y la sociedad colonial dominante que es en donde encuentra sus orígenes. Esta idea se retomó en varios de los estudios sobre sistemas de cargos, y se fue reproduciendo, en algunos caso incluso sin ponerse en duda.

El estudio sobre la religión chatina realizado por James Greenberg propone que las comunidades indígenas mesoamericanas han desarrollado mecanismos mediadores: organizaciones corporativas cerradas, el complejo de la fiesta e ideologías igualitarias. Argumenta que las relaciones rituales son expresadas como relaciones de reciprocidad en las que juega un papel importante la cosmología, (Greenberg 1987). A demás de que los modos de producción e intercambio no capitalistas solo pueden mantenerse si la ideología también se mantiene; así pues encuentra que

“los cargos religiosos han ido desapareciendo de las comunidades indígenas mesoamericanas a medida que han quedado expuestas a las relaciones con la sociedad capitalista más amplia” (Greenberg 1987:231).

Por otro lado James Dow (1990), en su investigación en Tenango de Doria, en la Sierra norte de Puebla, centra su atención en la religión pública. Analiza la religión desde el funcionalismo, como un mecanismo biológico que permite a los humanos a adaptarse y sobrevivir en un ambiente particular. Explica que la religión integra unidades sociales pequeñas dentro de una gran sociedad “mediante relaciones que podríamos llamar interétnicas” (Dow 1990:35); señala que las festividades son intentos para distribuir la producción sobrante dentro de la misma comunidad y propone dos tipos de “relaciones entre grupos culturales ‘relaciones externas’ e ‘internas’, ambas se combinan con dos más las de ‘bloqueo’ que no transmiten rasgos culturales y las ‘translación’ que funcionan como canales para transferir rasgos culturales”. (Dow, 1990:41). Concluye mencionando la probabilidad de que las organizaciones de las festividades no logren sobrevivir al desarrollo industrial, sin embargo, reconoce que mediante las relaciones internas y externas de traslación y bloqueo se han adaptado a los cambios: ”Las instituciones religiosas indígenas organizan relaciones internas de traslación y apoyan importantes sistemas de relaciones externas de bloqueo” (Dow, 1990:45). En cuanto a la participación de las familias señala que aseguran los excedentes mediante el resguardo de sus tierras mediante la herencia: “las parentelas tienen una base de poder político que deriva de la ocupación de la tierra por largos años y de una amplia red de relaciones de cooperación entre hermanos y primos...la autoridad inherente a este sistema de parentesco debe respetarse, de manera que los cargos supremos son hereditarios y están ligados a grupos de parentesco” (Dow 1990:226-227), vemos que tanto las tierras como las relaciones de parentesco son recursos que se usarán en la realización de las festividades, sin embargo no menciona la importancia de las actividades que la parentela aporta en las actividades dirigidas a la realización de las fiestas en si.

Como se mencionó arriba Redfield asocia la modernización a un cambio en las fiestas señalando que se secularizarán, idea que Nutini e Isaac (1989) retomaron en su trabajo sobre los pueblos de habla náhuatl de Tlaxcala y la Sierra norte de Puebla. Describen y comparan estas dos regiones planteando los conceptos de modernización y secularización, mismas que definen y explican:

“Por modernización entendemos esencialmente la influencia directa de la cultura nacional, urbana o como se quiera llamarla, sobre la cultura material y en los patrones de subsistencia...por secularización denotamos la clase especial de cambios que tienden a transformar las instituciones fundamentales de la comunidad, es decir, la reacción de la comunidad hacia procesos y fuerzas externas que redundan en el rompimiento y desorganización de las instituciones tradicionales...el proceso es el siguiente: La modernización por sí misma puede dejar a la comunidad básicamente intacta por periodos relativamente largos; a largo plazo, la modernización afecta a la comunidad, de manera que llega a un punto cuando su efecto acumulativo inicia el proceso de secularización; el proceso de secularización desequilibra las instituciones tradicionales...la secularización bien establecida, crea una nueva ideología qu e reorganiza radicalmente la estructura tradicional.

 (Nutini 1989:369-70) Y posteriormente afirma:

“es el factor económico la variable más importante en llegar al punto donde comienza el proceso de secularización, y rápidamente lleva a la comunidad a un cambio radical en su ideología”  (Nutini 1989:371)

Nutini afirma que “cuando a una comunidad se le presenta una verdadera alternativa económica, el tradicionalismo tiende a desaparecer rápidamente” (Nutini 1989:371); y explica que: “el proceso de secularización llega a su fin cuando la organización religiosa deja de ser el aspecto central de la vida comunal, y el elemento más importante de integración tradicional, Cuando una comunidad llega a este punto, podríamos decir que se ha integrado enteramente a la vida regional o nacional” (Nutini 1989:328). Misma idea que retomaron Dow (1990) y Cancian (1976) en sus trabajos, resaltando la inminente desaparición de este tipo de organizaciones.

En el caso de Chiconcuac sucede lo contrario según lo observado durante el trabajo de campo, la economía y la acumulación de dinero en Chiconcuac han constituido el engrandecimiento de las festividades y la conservación de diversos rituales y tradiciones. Además, los rituales y las instituciones tradicionales constituyen una forma de agradecer al santo la bonanza económica del lugar, dando así importancia a la religión y a la sociedad. De esta manera el dinero y la capacidad económica son también la razón por la cual la festividad es cada año realizada con mayor esplendor, gastando más dinero en, por ejemplo, fuegos pirotécnicos, portadas de la iglesia, adornos de flores al interior de la iglesia, arreglos o anexos al templo, artistas de moda para las serenatas y mañanitas.

En los datos recogidos para las dos mayordomías en Chiconcuac, encontré que la importancia de la ayuda y la participación de los parientes y personas que son considerados como familiares, va más allá de la fiesta en si. Las personas que integran la mayordomía delegan sus actividades económicas (talleres de confección de ropa y comercio) durante un año a sus hijos y parientes más cercanos para poder cumplir el compromiso “como debe ser” y el cargo es considerado una bendición para quien lo detenta. Se observa la importancia de la familia en la presencia de personas de generaciones superiores como padres y abuelos que le dan solemnidad a varios de los rituales como: los principios de elección y características de la persona elegida, rituales que se describirán con detalle más adelante realizados durante el desarrollo de la festividad. En este sentido la realidad observada y descrita por los informantes, es contradictoria a las afirmaciones que realizan Nutini (1989), Cancian (1976) y Dow (1990).

Como se puede observar las primeras investigaciones que se realizaron sobre las festividades, tiene algunas coincidencias, la primera es que fueron hechas en lugares que se consideraban “indígenas”. A excepción del trabajo de Bonfil, que veremos más adelante, se centraron en la teoría de la modernización y la secularización, a pesar de que algunos de los datos recogidos durante sus investigaciones muestran otra realidad.

En trabajos más recientes, autores como Mathews (1985) observa la participación y reconocimiento del rol femenino en las instituciones religiosas. Andrés Medina (1995) quien habla sobre la pervivencia de estos sistemas de organización en los “pueblos originarios” insertos en la Ciudad de México; Teresa Rodríguez (1995) quien analiza el cambio religioso y su influencia en los sistemas de cargos en Zongolica; Veracruz; Zanotelli (2005) quien analiza el ritual y la circulación monetaria en Jalisco. Todos ellos han observado características diferentes a las descritas en las investigaciones clásicas sobre el tema, sobre todo las que tienen que ver con las relaciones con la economía, la persistencia de las organizaciones tradicionales y la organización relacionada con factores como el económico y social externos a las comunidades, así como las diferencias con las tipologías anteriores. Sin embargo ninguna de ellas menciona la importancia del parentesco y las actividades que realiza en la organización de las fiestas

A diferencia de trabajos como los de Cancian (1976), Greenberg (1987), Nutini (1989) y Dow (1990) que predicen la desaparición de los sistemas de cargos mesoamericanos debido a la entrada de la modernidad; encontramos en el trabajo de Guillermo Bonfil (1973) una contradicción con los autores anteriores. La investigación en Chulula Puebla; donde se percibe una economía pujante y persistencia de tradiciones que podrían ser comparadas a las de Chiconcuac, coincide con los estudios más recientes antes citados y pone en tela de juicio algunos de los sustentos de la teoría de la modernización en una contribución a la crítica a través de la descripción y análisis de las mayordomías. En su trabajo, Bonfil define la modernización no sólo como un proceso que implica cambio en la estructura social, sino que: “implica hondas transformaciones en la estructura de las relaciones sociales. La naturaleza de los cambios no está determinada, en última instancia, por características intrínsecas y universales de la modernización misma, sino por la estructura de la sociedad en la que ocurre el proceso de desarrollo”, (Bonfil 1973: 289). Esta realidad a la que se enfrentó Bonfil fue una de las principales características observadas en Chiconcuac; en este caso así como en Cholula, la teoría de la existencia de instituciones tradicionales relacionadas con una sociedad altamente integrada a la economía nacional, cercana a una capital importante; a partir de este proceso se antoja más abierto y menos lineal, se pueden explicar variaciones de la modernización que presentan el cambio o no en ciertos aspectos que la misma sociedad sustituye por los nuevos o conserva como una forma útil de hacer, entender, o continúan existiendo cuando nuevas formas de hacer o relacionarse no funcionan.

Al hablar del proceso modernizador y la tradición, Bonfil menciona que no las ve como “persistencia inerte, hueca de significado, sin papel alguno que desempeñar, en el proceso de modernización, sino que considero que tal apego ha adquirido allí un nuevo contenido; este sólo resulta inteligible como efecto diario dialéctico del desarrollo capitalista dependiente, porque en ese marco la modernización -esto es, las relaciones sociales que entraña- le ha conferido al tradicionalismo un carácter que antes no tenía; el de respuesta”. (Bonfil 1973 281). En el caso de Chiconcuac, pude dilucidar a partir de las observaciones y entrevistas con los informantes que existe una forma de organización tradicional que se ha mantenido y que se reproduce desde el ámbito familiar; se manifiesta en el trabajo y la organización dentro del pueblo y con las personas consideradas más cercanas como familiares y amigos y que, desde mis observaciones, se puede distinguir en un ámbito más amplio que es la organización de las mayordomías.

Sin embargo, más adelante Bonfil observa que: “El sistema de cargos no es un rasgo aislado, y una condición central de su persistencia es precisamente que no ocurre en forma particular sino como parte de una forma de vida que es, en este caso, la unidad que persiste.” En este sentido para mí la persistencia de la realización de las fiestas se muestra en la continuidad de una forma de organización (la mayordomía) que no ha cambiado dentro de Chiconcuac, que se remonta a fechas muy anteriores a la llegada de la economía capitalista. Como observa Creel cuando describe en 1973 “...[el gasto] se repartía entre la mayor parte del pueblo, haciéndose colectas de alguna cuota fija para la fiesta. El mayordomo era el encargado de pasar a recoger el dinero en el pueblo, y de dar de comer a los miembros de las bandas y los conjuntos musicales invitados a la fiesta”. (Creel 1977:250). Mi investigación muestra que la organización y participación de las mayordomías es la misma; en ese sentido, ha persistido a pesar de las relaciones con la economía mayor, la modernización o como se le quiera llamar.

Para realizar el presente trabajo utilicé la metodología propia de la antropología: observación, observación participante, entrevistas dirigidas tanto abiertas como cerradas; así como la realización de algunas historias de vida enfocadas a la participación en los cargos religiosos, políticos y las festividades.

Importante es mencionar que durante mi primera temporada en campo (junio-agosto 2001) permanecí en el pueblo, mientras que durante la segunda temporada en campo (mayo-octubre 2007) al no encontrar un lugar en donde quedarme, me hospedé en la estación de Campo Angel Palerm, ubicada en Tepetlaoxtoc, a media hora de Chiconcuac; viajando diariamente para realizar las investigaciones pertinentes. Mientras que durante las festividades de ambos barrios pude conseguir hospedaje por un par de noches en la casa de algunos mayordomos y de Doña Juanita, quien me permitió quedarme en su casa y me acompaño a presenciar algunos de los rituales nocturnos en la iglesia y en el atrio.

Una de las razones por las cuales tomé este municipio como base para mi investigación, fue precisamente el tamaño, las características económicas y la complejidad que esto implica. A diferencia de los trabajos arriba descritos, y las investigaciones más recientes, esta tesis trata de la participación de los familiares desde la realización de las festividades, un tema que a pesar de ser observado en otros trabajos, no se le había dado importancia. Para poder mostrar la complejidad e importancia de ello en este lugar, en el primer capítulo haré una descripción de Chiconcuac, de su economía, características físicas, servicios con que cuenta, organización del trabajo y algunas de las festividades del ciclo de vida que los chiconcuaquenses consideran más importantes, descripciones realizadas a partir de mis observaciones y de los datos obtenidos de entrevistas a varios informantes. En el segundo capítulo me adentro en la descripción de las mayordomías de los dos barrios más importantes: el de San Pablito y el de San Miguel Arcángel. Ambas fiestas fueron observadas a detalle durante su organización y realización, comparando los datos observados, con las explicaciones que los mismos mayordomos participantes durante el año 2007 y sus familiares me dieron, de los rituales y de la organización de los mismos; a lo largo de estas descripciones de las fiestas, muestro la importancia de la participación de la parentela y amigos cercanos que se consideran familiares de los mayordomos, así como algunas de las actividades que realizan durante la fiesta. Finalmente, los datos descritos en las dos partes anteriores serán contrastados con algunas investigaciones y mostraré cómo las relaciones de ayuda que se observan en la festividad entre los parientes y amigos cercanos, es semejante a la relación que se mantiene con el santo mediante la realización de la fiesta.





Capítulo I

Chiconcuac de Juárez

Ubicación del municipio

El municipio de Chiconcuac de Juárez se encuentra en la región central del país al noreste del estado de México, a una distancia de 45 Kilómetros de la capital de la República Mexicana y a 7 kilómetros de la ciudad de Texcoco; tiene una altitud de 2,246 m.s.n.m., y cuenta con una superficie total de 775 Kilómetros cuadrados. De acuerdo al Conteo de Población y Vivienda del 2005[1] existían en el municipio un total de 19,656 habitantes, de los cuales 9,536 eran hombres y 10,120 eran mujeres. El municipio está conformado por tres pueblos: San Miguel Chiconcuac (cabecera municipal), Santa María Chiconcuac y San Pablito Camimilolco (Venado Durán 1999:23).

www.guiarte.com/mapas-destinos/satelite_poblacion_chiconcuac.html

Fuente: enciclopedia de los municipios de México

El municipio cuenta con varias líneas de transporte, una línea de autobuses que va de Chiconcuac a Texcoco y de ahí a la Terminal de autobuses Poniente (TAPO) en el DF, otra cubre la línea de Chiconcuac-metro Indios Verdes, Chiconcuac-Metro la Paz, Chiconcuac-Central de Abastos estas rutas hacen un tiempo aproximado de 45 minutos; y las corridas son: Chiconcuac-metro carrera-San Cristóbal, Chiconcuac-San Juan Teotihuacan, con corridas cada diez minutos haciendo cada ruta entre 1 hora y media y 2 horas, siendo más continuas las corridas los días de mercado (martes, sábado y domingo). Cuenta con una flotilla de combis que cubren rutas a localidades y municipios colindantes; una de estas rutas llega hasta la central de abasto de Ecatepec en un tiempo aproximado de 30 a 45 minutos. También hay servicio de taxis que cobraban en 2007 $30.00 pesos la corrida más corta y $300.00 pesos un viaje redondo al zócalo de la Ciudad de México. Además, los días de mercado llegan autobuses en viajes especiales para hacer compras en este lugar desde diferentes ciudades como Veracruz, Tlaxcala, Puebla, y estados como Hidalgo y Morelos.

Algunos datos históricos

Las crónicas indígenas trazan la historia de esta región a partir de la llegada de los chichimecas de Xolotl, origen de la familia reinante de Tetzcoco, y poco más tarde de los Acolhua, procedentes de occidente, en el Siglo XIII; lo que sitúa a los primeros pobladores de este municipio como descendientes del linaje tolteca y chichimeca (Venado Durán 1999:7). Para la mayor parte de los nativos de este municipio y en especial para las personas de edad avanzada, Chiconcuac significa “Serpiente de siete cabezas”; no aluden a una definición etimológica sólo a una leyenda que les enseñaron sus padres y a éstos sus abuelos (Venado Duran 1999:13). Chiconcuac fue república de indios; el idioma náhuatl se habló hasta la primera mitad del siglo XX. Las personas mayores de 70 años recuerdan que durante su niñez hablaron el idioma náhuatl.

“Antiguamente (comentó un hombre de aproximadamente setenta años) se usaba calzón de manta, camisa de manta, ‘cintilla’ o ‘faja’, y como hace frío aquí, pues los zarapes de lana, que antes nosotros mismos hacíamos”. Actualmente las personas visten al estilo urbano: la mayoría de las mujeres usan pantalones o pants; sólo las mujeres mayores de cuarenta años usan más comúnmente vestidos y mandiles. Los señores usan pantalones de tela y camisas o playeras de cuello y solo algunos señores de más de 60 años usan sombrero a la usanza “campesina” mexicana.

Infraestructura y equipamiento urbano

Dentro de los servicios con que cuenta el municipio se encuentran: el agua potable (que es surtida desde cuatro pozos que se encuentran en lugares estratégicos de algunos barrios). La mayoría de las casas cuentan con pozo y/o cisternas y bombas propias. Otros servicios son: pavimentación, drenaje, alumbrado público, limpieza y recolección de basura en la vía pública, seguridad pública, energía eléctrica, televisión por cable, servicio telefónico residencial, público y telefonía celular, internet, servicios de salud tanto pública en clínicas del DIF y Salubridad como privada en hospitales laboratorios y consultorios médicos y dentales; una oficina de correos y telégrafos.

En lo que corresponde a la infraestructura educativa, en la comunidad existen instituciones educativas que ofrecen sus servicios en diversos niveles preescolares, primarias, secundarias, preparatoria y a cuatro kilómetros, en la carretera que lleva a la ciudad de Texcoco, una universidad privada; además algunos jóvenes viajan a la ciudad de México para asistir universidades públicas o privadas. La comunidad también dispone de una biblioteca, una casa de cultura que promueve diversas de actividades culturales y en el ayuntamiento un regidor encargado de actividades culturales y educativas que se promueven a nivel estatal. Las personas mayores de 40 años a las que entrevisté, coinciden es que es importante que los jóvenes terminen una carrera universitaria, aunque no la relacionan directamente con un estatus económico mas alto pues dicen que: “aquí hay mucha gente que tiene una carrera y que se dedica al comercio o a la maquila, con eso gana mucho más que desempeñando su carrera”.

Organización política

El municipio cuenta con un presidente municipal, un Síndico, diez Regidores, un Secretario del Ayuntamiento, un Contralor municipal, un Tesorero municipal, un Coordinador de Derechos Humanos, un Oficial conciliador y calificador, así como 17 unidades y direcciones administrativas que incluyen Protección Civil, Comercio y Vía pública, Desarrollo Urbano, Seguridad Pública, entre otras.

Los partidos políticos

Los partidos políticos que existen en Chiconcuac son el PRI, PRD, PAN, PT y Convergencia por la Democracia. Las personas con las que hablé coincidieron en que los partidos políticos en sí no tienen gran fuerza, ya que la relación partidista es temporal, es decir, las personas que quieren ser presidentes del pueblo se unen a un partido político o a otro sin distinción, puesto que “la gente vota por la persona, no por el partido”. A este respecto la secretaria del partido Convergencia por la Democracia me dijo que cada vez que se promueve a una persona para ser presidente del partido se realiza un censo en el pueblo para adherir personas al mismo, del que no existe un archivo histórico, ya que si el candidato se va del partido se lleva a su gente y la recluta a otro partido.

Don Silverio Delgado, quien fue presidente municipal en 1955, me dijo que hay personas que han pasado por varios partidos para llegar a la presidencia, y son apoyados independientemente del partido político. Lo que confirma el sentido de fidelidad al candidato y no al partido político. Otros informantes mencionaron que en ocasiones se presentan peleas y competencias entre partidos que no tienen que ver con la política sino con los candidatos y cuestiones personales.

Por otro lado, al preguntar si había alguna relación entre la política y las mayordomías, un grupo de 5 hombres entre 20 y 35 años comentaron que sólo un par de candidatos a la presidencia han mencionado en sus campañas que han sido mayordomos, “aunque en realidad creemos que eso no les sirve para nada, pues todos sabemos que son cosas distintas”. Don Silverio Delgado, Mayordomo de San Miguel en 1953, comentó al respecto: “antes uno se ganaba el respeto y la confianza de la gente cuando formaba un buen equipo, trabajaba y hacía ‘bien’ la mayordomía. Entonces a algunos que habían sido mayordomos, como a mí, nos buscaban luego para ser presidentes. Pero también la política no era como ahora que sirve para beneficiarse uno. Antes uno tenía que trabajar y hacer cosas por el beneficio del pueblo con el equipo que formé organizamos a la gente e hicimos la escuela, conseguimos el terreno del cementerio y lo bardeamos. Ahora la política es una forma de hacerse rico y quedarse con el dinero del pueblo”. Según esta afirmación, que corroboré con otros mayordomos, en Chiconcuac la mayordomía no tiene ningún vínculo directo con los cargos cívicos y políticos, aunque todos están de acuerdo que para ser mayordomo se debe contar con ciertas características que se consideran importantes como la honradez, seriedad, respeto, ser trabajador y responsable.

En cuanto a las actividades de los partidos políticos, los informantes dijeron que sólo benefician a la población cuando promueven actividades gratuitas. Por ejemplo; El PRD tiene un grupo de abogados y médicos que dan consultas gratis y el PRI tiene programas de dentistas, médicos y oculistas dando rebajas en los medicamentos y consultas gratis.

División política

En el Bando Municipal de Policía y Buen Gobierno, se considera la siguiente División territorial: La cabecera municipal de San Miguel Chiconcuac y sus barrios que son: San Pedro, San Diego, Colonia Emiliano Zapata o de la Santísima Trinidad, ampliación ejidos Xolache, Xala, Santa Ana y Las Joyas; además de los pueblos de: Santa María Chiconcuac, San Pablito Camimilolco. El nombre oficial es San Pablo Camimilolco. Los informantes del barrio dicen que lo llaman San Pablito puesto que su imagen es pequeña y le tienen mucho cariño y respeto; todas las personas con las que hablé que se refieren al barrio lo hacen en diminutivo (Venado Durán 1999:25 en el documento aparece como San Pablito).

Descripción del municipio de Chiconcuac

El aspecto general del pueblo es el de un gran mercado, puesto que el comercio es la actividad económica por excelencia en la localidad. A inicios de 1970 hubo en Chiconcuac un auge de la ropa de lana tejida a mano que se fabricaba ahí. El mercado creció cuando se comenzaron a establecer talleres de confección de ropa en Chiconcuac. En esos años se implementinstrumentó también el mercado de madrugada al que llegan miles de compradores y comerciantes de mayoreo de lugares como Yucatán, Sinaloa, Guadalajara, Morelos, Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz y varios más. El mercado se realiza los días lunes por la noche y termina la madrugada del martes, viernes para sábado y sábado para domingo; siendo el día martes el mas importante (Para más detalles ver Creel 1977, Montes de Oca 1999, Zamora 2005).

El centro de Chiconcuac y las calles aledañas a él están llenas de puestos y tiendas de ropa principalmente, además de encontrar tiendas de abarrotes, papelerías, pastelerías, tortillerías, ferreterías y distribuidoras de materiales para construcción, zapaterías, billares, bancos (HSBC, Banamex, Bancomer y Santander), hoteles (de tres y cuatro estrellas), locales de renta de internet, verdulerías. Por el trabajo de confección de ropa existen negocios de insumos para la fabricación de telas, hilos, estambres, talleres de estampados cosidos en hilo, plástico e inflable; tiendas de máquinas de coser y tejer, así como talleres de servicios de reparación y venta de refacciones para éstas.

División espacial tradicional del pueblo

Como se mencionó antes, el municipio se encuentra dividido en tres “barrios” o “pueblitos” (denominaciones que los chiconcuaquenses utilizan sin distinción alguna): San Miguel, Santa María y San Pablito, que a su vez se encuentran divididos en “manzanas”. Éstas no corresponden a la división conocida en las ciudades mexicanas. Las manzanas de Chiconcuac consisten en un grupo de casas ubicadas en varias calles y constituyen la unidad para recolectar las aportaciones de las fiestas. Algunas de las manzanas cuentan dentro de esta división local espacial hasta con 130 casas.

 San Miguel Chiconcuac está constituido por 30 manzanas que se distinguen tienen nombre cada una; San Pablito Camimilolco con 6, y Santa María con 18. Los mayordomos cuentan con un registro de los “jefes de familia” que conforman las manzanas y cooperan para las fiestas. Se consideran “jefes de familia” los hombres casados, madres solteras, y viudas, ya sea que vivan en casa de los padres o de manera independiente. En cuanto un hombre se casa, o una mujer sola tiene hijos, es incluido en la lista para participar con la cooperación de las fiestas. Su participación en las cooperaciones puede terminar cuando se es “mayor”, es decir, cuando pasa de los sesenta y cinco o setenta años. Me explicaron varias razones por las que estas personas dejan de cooperar, puede ser porque dependan económicamente de los hijos al haberles heredado algún taller de confección de ropa o un local comercial, que sus hijos hayan entrado en las listas de cooperación o que la persona mayor fallezca. Esto también se aplica en San Pablito. Existen casos en los que se incluyen en la lista o se “invita” a participar en las cooperaciones a jóvenes mayores de 25 años que aún no se han casado pero cuentan con un trabajo fijo o un negocio; pueden o no vivir en la casa de sus padres y son solventes para realizar las cooperaciones para las fiestas.

De la división de los barrios y las manzanas que los componen, se distingue por los lugareños que los barrios más importantes y antagónicos son el de San Pablo y San Miguel. Entre San Pablo y San Miguel se da una rivalidad de antaño que nadie sabe a ciencia cierta a qué se debe, desde cuándo o cómo inició. Sin embargo es clara cuando uno platica con la gente sobre las fiestas o sobre cualquier tema que tenga que ver con los barrios. Cuando inicié mi investigación sobre la fiesta de San Pablo las personas a las que me acerqué incluyeron en su plática por lo menos una referencia a la rivalidad con la gente de San Miguel con comentarios como estos: “aquella fiesta es más grande, pero nosotros la hacemos con mucho mas devoción”. “Es mas bonita la nuestra porque las personas del barrio participan más”. “Nosotros no cambiamos el día de la fiesta por el trabajo y el dinero”. “Allá son mas interesados en el dinero, siempre ha sido así”. “Se sienten que son diferentes a nosotros; ellos son más alzados, más soberbios porque tienen mas dinero”. “Se sienten mucho porque tienen mas dinero, como si eso los hiciera mejores”. Por su parte en el barrio de San Miguel los comentarios sobre las personas de San Pablo refieren a su “falta de capacidad para el comercio”. A la envidia que les tienen: “porque nuestra fiesta es mas bonita”. “Porque como nosotros somos mas listos para los negocios y menos conformistas”. “Como nosotros somos más trabajadores”.

Uno de los mayordomos acompañantes de San Miguel del 2007, don Rodolfo de aproximadamente sesenta años, me dio una versión sobre esta rivalidad. En una entrevista le pregunté: ¿y usted sabe por qué la gente de allá (San Pablo) no quiere a la gente de aquí (San Miguel)? A lo que respondió: “Pues mire, yo creo que es que la gente de aquí tiene una educación diferente; nuestros papás nos enseñaron a tener visión, a hacer cosas, a trabajar duro”, y refirío que “hace muchos años la gente de San Miguel, tejíamos. Siempre hemos sido gente de trabajo. En ese tiempo, ellos (los sanpableños) forraban garrafones trabajando como empleados en el Distrito, y fueron viendo como con la tejida antes y con la maquila ahora nos va bien y ¿usted cree que se pusieron buenos al trabajo? No, ellos siguieron ahí forrando sus garrafones, y luego decían que nosotros nos sentíamos mucho porque habíamos hecho dinero”. Agregó que “hace poco tiempo también había agresiones por golpes o con navajas, y las personas de un barrio procuraban que sus hijos no se casaran con las del otro barrio. En relación a estos datos Doña Juanita, informante de aproximadamente 60 años, me dijo que ella es de San Miguel y su esposo era de San Pablito; cuando ellos decidieron casarse los padres de ella se opusieron, por lo que ella se “tuvo que ir” con su esposo y se casaron después, “cuando ya los papás no podían hacer nada”.

A pesar de estas diferencias entre las personas que pertenecen a un barrio u otro, pude observar que las relaciones entre ellas cada vez se estrechan más debido a lazos de matrimonio, cambio de residencia por el crecimiento poblacional de un barrio a otro barrio y por amistad. Aunque son comunes comentarios y burlas, incluso entre familiares se hacen bromas entre los que son de un barrio y otro diciendo: “tenías que ser sanpableño”, “¿ya vio como hablan?” (y arremedan de manera exagerada el tono que usan para hablar), o “pregúntele a ellos, pues como son más listos, seguro si saben de esas cosas”; “seguro le presumieron lo que gastan en su fiesta, como tienen mucho dinero”.

Clases Sociales

En Chiconcuac las personas no reconocen división en clases sociales, ya que la mayoría de las personas trabaja en el comercio y consideran la riqueza como generalizada; sin embargo, algunas personas reconocen que hay familias con menos posibilidades económicas. La gente que vive y es de Chiconcuac no tiene problema con que personas de otros lugares venga a vivir o a trabajar aquí; el tipo de empleo depende más de relaciones sociales, amistades, apoyo de la familia y no tanto de origen, edad o estudios. Algunas personas que trabajan en los transportes públicos o tienen negocios dentro del pueblo dijeron no ser de Chiconcuac y que no tuvieron problemas para trabajar “siempre y cuando uno cumpla con las obligaciones que le exigen” lo que significa dar cooperaciones para las fiestas, apoyar con firmas o con presencia cuando se requiera para conseguir algún recurso del estado, y en algunos casos realizar un cargo cuando se es invitado; pero las personas reconocen que la principal exigencia es de cooperaciones económicas. Las personas que llegan a vivir aquí, ya sea por matrimonio o por trabajo, son bien recibidas “siempre y cuando vengan a trabajar” comentan algunos informantes.

Una pareja originaria de Huayacocotla Veracruz lleva 40 años viviendo en Chiconcuac; ellos compraron el terreno de su casa en el Barrio de Santa María hace 30 años. Doña Teodomia me comentó que siempre fue bien recibida por los vecinos y que no tuvieron problemas para comprar la casa, puesto que su esposo había llegado unos años antes y desde entonces hasta hace unos años, ha trabajado de manera constante. Me comentó que siempre los han tratado bien y con cortesía, e incluso han recibido ayuda de sus vecinos y ahora de sus familiares políticos, “pero también uno tiene que ser abierto y participar en las fiestas, aprender como se hacen y lo que le toca a uno dar y hacer”. El año 2006 su hija fue la encargada de la fiesta de Santa María el día 12 de diciembre; y a su esposo y ella les ha tocado ser los encargados de las posadas en tres ocasiones desde que llegaron. Puesto que en este barrio los encargados son rolados entre los vecinos y “a todos les toca organizar la fiesta”.

Otro caso es el de uno de los mayordomos acompañante del año 2007 de la mayordomía de San Miguel. Don Miguel y su esposa son originarios de Texcoco, y viven en Chiconcuac desde hace 30 años cuando compraron una casa a un costado de la Iglesia de San Miguel, en donde pusieron una ferretería. Ellos me dijeron que núnca tuvieron problemas ni para comprar la casa, ni con los vecinos; incluso recibieron ayuda de varias personas, entre ellas del primer mayordomo, quien les apoyo con los permisos para la apertura de su negocio y en la compra de una de las dos casas que tienen. “Y ahora hasta nos invitaron a participar en la mayordomía. Aunque no sabemos muy bien lo que debemos hacer, hasta en eso nos han ayudado”. El buen trato de los chiconcuaquenses está relacionado con la actitud de las personas que vienen de fuera, y su participación en los cargos.

En el pueblo viven familias de coreanos; la gente los identifica pero llama la atención que dicen no saber en donde viven exactamente, ya que me indican que los lugares en donde tienen sus negocios sólo son locales comerciales. Estas familias no son rechazadas pero tampoco son invitadas a participar activamente en las fiestas, aunque sí se les exige la cooperación que les corresponde. En el caso de la fiesta de San Pablito observé que unos coreanos estuvieron en la misa del día principal, en la fiesta del mismo día y asistieron a los fuegos pirotécnicos. “Es que deben cumplir con su cooperación independientemente de su presencia o creencia”, fue el comentario que hicieron algunos ex mayordomos.

Para los chiconcuaquenses existe la idea de que se puede acceder a una mejor situación económica siempre y cuando se cuente con la familia y sea trabajador, ya que el comercio y su constante crecimiento han permitido que muchas personas hayan tenido éxito económico. Así, no es raro escuchar: “aquí la gente no tiene porque no quiere trabajar; si usted se pone a trabajar, el sol nace para todos y siempre le va a ir bien”. Las personas mayores de 40 años constantemente mencionan el haber propuesto a sus hijos tener un negocio. Por ejemplo el hijo de Doña Tomasa es ingeniero, pero ella y su esposo consideran que no gana lo suficiente, por lo que le sugirieron que fuera a ver a su tío para que le “prestara” mercancía y se fuera a vender al mercado, para tener una entrada extra para ayudarse. Posteriormente entrevistando a más informantes sobre como iniciaron sus negocios, encontré que este tipo de “ayudas” o “préstamos” son comunes, principalmente entre familiares y amigos.

Migración

Las personas que emigran de Chiconcuac a trabajar o a vivir fuera del municipio son principalmente profesionistas quienes les ofrecen trabajo o plazas (en el caso de los profesores), o que se casan con alguien de fuera y “se los lleva”, aunque según los lugareños es “más común cuando se casan que se vengan a vivir aquí”. La gente que sale de Chiconcuac se va principalmente a la Ciudad de México, Puebla, Texcoco, Veracruz, Tijuana, Durango. Por otro lado, la mayoría de la gente que vive en las poblaciones de los alrededores tiene algún tipo de vínculo económico-comercial con Chiconcuac, es decir que un buen número de personas de pueblos circunvecinos e incluso de Texcoco, viene a vender o a trabajar en Chiconcuac.

Economía

La economía del lugar está basada principalmente en el comercio y la base del trabajo es la maquila de ropa. Casi toda la gente del pueblo se dedica a algún tipo de comercio o servicio relacionado con la elaboración de ropa, incluso personas que tienen trabajo en un puesto público o desarrollan alguna profesión están relacionados con algún tipo de negocio, ya sea apoyando a algún familiar, invirtiendo en algún negocio con algún amigo o familiar, o en un negocio propio.

Los informantes comentan que a partir de 1970 el trabajo de maquila, inicialmente de prendas de lana que se confeccionaban en este lugar, lo hizo famoso a nivel mundial. Actualmente el trabajo de la lana y la ropa tejida a mano ha sido suplantado por la confección de ropa de moda. Creel (1977:229-238) describe que para 1972 se inicia el paso del trabajo basado en el proceso de la lana y el tejido a mano al uso de cardadoras eléctricas y el tejido con máquinas tejedoras, que posteriormente son sustituidas hacia 1975 por la confección de ropa y la industria textil. Varios de los productores de suéteres, sarapes y tapetes ganaron premios a nivel internacional con sus prendas. En 1968 la antorcha Olímpica pasó por Chiconcuac. Los chiconcuaquenses aprovecharon esta ocasión para promover y expandir su mercado y hacia 1975 se inicia la venta y confección de ropa maquilada (Creel 1977:213-245), al cambiar el mercado las personas que contaban con algún capital invierten en talleres de maquila que se van afianzando con el inicio del mercado de madrugada (ver Zamora 2005:87-106) que es uno de los punto nodales de la confección en México. Para 2007 en Chiconcuac los talleres de confección de ropa son comunes. La mayoría de los chiconcuaquenses tienen algún trabajo relacionado a la maquila de ropa y algunos de los talleres que existen pertenecen a familias.

Montes de Oca menciona en su investigación sobre la confección de ropa para la región que fueron: “tres formas en las que se inician los talleres de costura en la zona. La primera es la modificación de taller de tejido en tallares de costura modificando la producción de tejido a ropa…la segunda, es la inversión en máquinas de costura por parte de ex obreros industriales utilizando el dinero que reciben de su liquidación. Y la tercera, es la inversión que un grupo doméstico hace del salario que algunos de sus miembros obtuvieron cuando trabajaron como asalariados en los talleres de la zona” (Montes de Oca, 1999:169). Este cambio ha sido influenciado en la zona por la demanda de ropa en el mercado de madrugada de Chiconcuac.

Actualmente se puede encontrar la ropa tradicional de lana con la que se hizo famoso este lugar. Los chiconcuaquenses explican: “La ropa tradicional de lana se encuentra principalmente en la época de septiembre a febrero, que es cuando más la buscan y para la época en la que uno trabaja pues también se vende bien”. Pero el mercado más grande y próspero es de ropa de moda confeccionada en mezclilla, blusas, suéteres, blusas de punto, pantalones, ropa de bebé, chamarras, cobijas y cualquier tipo de ropa que se vende durante todo el año a mayoreo y menudeo indistintamente.

Confección de ropa

La venta de ropa y los talleres de maquila son abundantes en el municipio, pero no todas las personas que venden ropa en el mercado la fabrican, ni todas las personas tienen talleres para realizar todo el proceso de maquila. Existen diferentes formas de hacer negocios: Hay personas que compran las prendas ya hechas y solo las venden en el mercado. También hay quienes no cuentan con máquinas, así que compran la tela, cortan y dan a coser a personas que tienen talleres o máquinas en sus casas ya sea dentro de Chiconcuac o en otros poblados cercanos como Tepetlaoxtoc, Papalotla, San Jerónimo Amanalco, Santa Catarina del Monte, San Juan Tezontla, Jolalpan, y varios pueblos más [ver Montes de Oca (1999:117) Creel (1977:263-272) y Zamora (2005:52-70),comunicación personal de Robichaux (2007)] en la región. Estas personas que cosen en sus casas cobran su trabajo por prenda y entregan las prendas terminadas; las personas que dan a coser llevan en sus vehículos las piezas de las prendas a la casa de quienes les cosen y van por ellas cuando están listas. Cuando uno recorre las calles del Chiconcuac suele observar en las puertas o ventanas de algunas casas anuncios como “se hacen deshilados”, “se hacen ojales”, “se pegan botones y cierres”, “se hacen dobladillos”, etc., este tipo de trabajos se pagan por prenda y son realizados por personas de cualquier edad, algunas cuentan con máquinas especiales para realizarlos, pero otros trabajos no requieren de maquinaria. Con este trabajo se puede ganar dinero en casa y sin realizar inversión.

Comercio

Numerosos negocios de Chiconcuac se dedican a proveer las necesidades de los talleres de maquila. Es importante la venta de máquinas de coser y bordar, refacciones e insumos complementarios a la confección de ropa. Las mercerías que se encuentran dentro del mismo poblado son surtidas desde la ciudad de México, Mérida y Puebla principalmente. Estos comercios surten a los talleres de maquila de los elementos de adorno para las prendas; algunas de las mercerías y ventas de telas se cierran los días de mercado ya que su venta principal es con las maquiladoras que trabajan principalmente los días miércoles, jueves y viernes, días en que se trabaja terminando los pedidos que se venderán los días de mercado.

Las telas son una de las materias primas que se consiguen en Chiconcuac. Hay tiendas que las venden y permanecen abiertas todos los días de la semana; estos negociantes compiten y comercian con mayoristas que vienen los días de mercado desde lugares como Durango, Aguascalientes, Mérida, Campeche, Tijuana, Guanajuato, Puebla, que ya tienen entregas a talleres específicos o tienen algún local rentado en el mercado. los locales del mercado de madrugada que venden las telas, permanecen abiertos toda la noche del lunes para el martes, desde las ocho de la noche a las cinco o seis de la mañana; este horario depende de la cantidad de mercancía que traigan y de la cantidad de demanda que encuentren. Algunos comerciantes que vienen de fuera rentan algún local para poder realizar sus transacciones y a veces dejan mercancía para la siguiente semana cuando llevan los camiones llenos de ropa maquilada y les es imposible llevarla de vuelta, es decir, traen tela y llevan ropa ya sea por pedido o que encuentran ocasionalmente en el mercado.

Otro ramo del comercio es la comida, principalmente la barbacoa que es famosa en la región. En el mercado municipal hay locales en donde venden únicamente barbacoa, algunos locatarios son de localidades y municipios cercanos como Santa Catarina del Monte, San Jerónimo Amanalco y Tepetlaoxtoc, así como lugareños que son famosos y tienen “clientes que los buscan” en el mercado, sobre todo los días sábado y domingo cuando va a comer gente del Distrito Federal principalmente.

Los terrenos propios y heredados que no han sido fincados y se encuentran más alejados del centro se usan para estacionamiento principalmente los días de mercado. En ellos caben entre 60 y 200 autos a los que les cobran 25 pesos por día, además de rentar aproximadamente 20 espacios para puestos (a los que les cobran $150.00 pesos semanales), durante los días de mercado que son de mayor afluencia.

Al caminar por el mercado los días de plaza he observado que los puestos son atendidos por personas distintas en diferentes momentos del día. A veces por jóvenes, por parejas de aproximadamente 25 a 35 años, por un hombre o una mujer mayores de cincuenta años y en algunas ocasiones los puestos son vigilados por niños de seis o siete años, quienes ofrecen a gritos la mercancía como hacen sus padres; a estos últimos también se les puede ver realizando mandados, acarreando mercancía de un puesto a otro, buscando cambio de billetes de alta denominación, trayendo la comida de casa, por lo que se puede observar que los niños tienen un papel importante dentro de la familia, el trabajo y la economía (véase el trabajo de Ramírez y Magazine 2003). Por otro lado, las personas de edad avanzada también apoyan en el trabajo y los negocios, ya sea cuidando de los niños, tejiendo prendas para vender así como realizando trabajos domésticos. Las abuelas suelen preparar la comida para la familia y mandarla a sus hijos y nietos en el negocio; supervisan los talleres; es decir realizan un trabajo que como el de los niños es importante para el funcionamiento de la familia y el negocio. Las tiendas y puestos de todo tipo de mercancía contratan personal de mostrador, que es otra forma de conseguir trabajo y dinero por parte de mujeres jóvenes principalmente, donde trabajan durante toda la semana o solo los días de mercado.

Tenencia de la tierra

Actualmente la propiedad de la tierra en el municipio de Chiconcuac es principalmente privada. Al preguntar sobre los terrenos ejidales, expresaron que: “la mayoría ya se están vendiendo o parcelando para construir, y otros son utilizados para estacionamientos, pues son mas rentables”. “Los terrenos de La Santísima o Colonia Emiliano Zapata eran ejidales y se solicitaron para fincar desde los años 70’s; los terrenos de Las Joyas, también ejidos, son ahora propiedades privadas y mucha gente está fincando y haciendo sus casitas ahí”. Aunque pude observar en el año 2007 que en esta parte del municipio algunos terrenos se sembraron con maíz.

Algunas de las casas que se encuentran en el centro y en las calles cercanas en donde se ha instalado el mercado, pertenecían a nativos de Chiconcuac que en algún momento fueron heredadas y posteriormente vendidas o rentadas por los hijos de los dueños originales. Actualmente, los dueños se encuentran viviendo en casas que han construido en tierras que antes eran ejidales (como Las Joyas o Xolache), en zonas más alejadas o se han ido a vivir a Texcoco y México principalmente.

En las calles aledañas al centro de San Miguel Chiconcuac, por ejemplo, la calle Guerrero que fue ejido ahora es una de las calles hacia donde se expandió el mercado y está llena de locales comerciales. En la calle Buenos Aires, que es paralela a la anterior, se han construido locales comerciales y los terrenos no fincados son utilizados como estacionamientos y pertenecen principalmente a personas del barrio de San Pablo. Este fenómeno ya había sido registrado por Creel en su tesis de licenciatura. Señala que para el año de 1975 “La demanda de terrenos con fines habitacionales y comerciales había convertido a la tierra en un recurso de valor creciente”....“Entre los planes de más de una familia de Chiconcuac se hallaba el heredar la parcela ejidal a todos los hijos…si la tierra ejidal no podía comprarse ni venderse, si podía conservarse y utilizarse, mas adelante” (Creel 1977:219-220). Tendencia que aún se observa en el crecimiento del uso habitacional de los terrenos ejidales y el casi total abandono de las actividades agrícolas. Se reconoce que ésta ha sido una de las estrategias en el cambio de uso de la tierra que aún persiste desde 1975.

Características de la vivienda

La vivienda en el municipio está principalmente edificada de tabique o ladrillo; quedan muy pocas casas en las que se pueda observar el adobe, que es el material de construcción tradicional. Algunas personas mayores de 60 años expresan su interés por tener una vivienda de ese material y en entrevistas dicen: “aunque ya no hay gente aquí que lo trabaje, es mejor porque en tiempo de calor es fresco y en tiempo de frío es calientito”. En casi todo el pueblo se pueden ver casas en remodelación o construcción; la mayoría son de dos pisos o más, con un terreno aproximado de diez a quince metros de frente por quince o veinte de fondo. En una cuadra se pueden contar entre tres y cinco casas con un frente que varía aproximadamente entre diez a veinte metros y la mayoría de ellas cuentan con una accesoria para comercio, principalmente las casas del centro y las calles circunvecinas.

Las casas que no cuentan con locales comerciales, instalan en la acera extensos puestos de ropa. En las calles más alejadas del centro en las que se desarrolla el mercado de madrugada, observé que las construcciones son el noventa por ciento locales comerciales que sólo abren los días martes, sábado y domingo. Al preguntar sobre la utilización de esos locales, me dijeron que solo se abren los días de mercado porque algunos son rentados a mayoristas de otros lugares como Mérida, Monterrey, Durango, Guadalajara, Santa Ana Chiautempan, Puebla, Aguascalientes, Zacatecas, Tamaulipas, Hidalgo, Tlaxcala, Michoacán, Morelos, Guanajuato, Querétaro, Veracruz, Chihuahua, Distrito Federal, entre otros, por lo que en su mayoría permanecen cerrados los demás días de la semana. Como reportó Zamora (2005:83), algunos espacios para la colocación de puestos semifijos en los frentes de las casas o en las calles son rentados; algunos se rentan a diferentes personas para ser utilizados en distintos horarios.

Al observar el espacio interior en las viviendas, al menos en las que tuve la oportunidad de entrar (aproximadamente 45 casas), hay cuartos con espacios de 7x15 metros cuadrados aproximadamente que se encuentran sin mobiliario. En ocasiones tienen estructuras de metal temporales. Al parecer los espacios en las construcciones son planeados y utilizados en relación con la actividad económica que se realiza. Aunque es muy aventurado tomar sólo este aspecto como determinante, en algunas regiones la distribución espacial interior de las casas tiene que ver con las actividades económicas que se realizan o realizaron en otros tiempos. Por ejemplo, en el Pueblo de Santa Catarina del Monte, población perteneciente a la misma región de Texcoco, López Millán encontró que las casas que contaban con un granero ahora abandonado habían pertenecido a personas que en otra época se consideraron ricas por los lugareños (López Millán 2007:26).

Las casas a las que tuve acceso, tienen dimensiones de aproximadamente 10 ó 15 metros de frente, por 20 ó 30 de fondo. Algunas construidas en dos o tres plantas cuentan con patio que algunas veces es utilizado como estacionamiento. El mobiliario del que disponen es sala, o algunas veces un sillón o dos; algún mueble que funciona como librero o mueble para aparatos eléctricos y comedor. Todas cuentan con calentador de gas en el baño, los baños tienen WC, lavabo y regadera con azulejo; en las cocinas hay estufa de gas, algunas con cocinas integrales, muebles para los trastes de la cocina, refrigerador, televisión y pueden tener horno de microondas, video casetera o DVD, aparatos de sonido, computadora, y servicio de cable e internet. En las habitaciones observé una o dos camas, algún mueble para ropa, un tocador o espejo y aparatos eléctricos como televisión o aparatos de sonido.

El mobiliario habitacional está relacionado no sólo con la capacidad económica sino también con la cultura y el concepto de estatus de las cosas que se consideran básicas necesarias en lugares distintos, como puede ser el estatus socio-económico, el campo y la ciudad, o diferentes ciudades. Una tendencia observada en la comunidad cuando las personas tienen una mayor capacidad económica es cambiar el material, construir o remodelar sus casas, comprar muebles y decorarlas en diversos estilos, adquirir muebles especiales e incluso diseñar habitaciones para alguna actividad específica como puede ser un cuarto de televisión, una biblioteca o un estudio por ejemplo. En investigaciones anteriores realizadas en comunidades como totonaca y nahua, en donde observé la utilización de mobiliario mínimo necesario y utilitario, en aquel momento supuse que era una consecuencia de la situación económica de las personas y la comunidad. Sin embargo, en Chiconcuac, el mobiliario, aunque parezca mucho, no es proporcional al espacio interior de las casas pues dan la sensación de estar vacías, ni a la capacidad económica de los habitantes. Al observar la misma tendencia en este lugar en donde la capacidad económica no es una limitante, me atrevería a apuntar que responde a un orden y patrón cultural nahua.

El ciclo de desarrollo de la familia

Los grupos domésticos tienen el siguiente ciclo de desarrollo: La familia es nuclear cuando los hijos son pequeños y pasa a ser extensa cuando los hijos al casarse llevan a vivir a su cónyuge a la casa del padre del esposo. Es decir, la residencia post-marital es virilocal, encajando en el patrón del sistema familiar mesoamericano, descrito por David Robichaux en su artículo Principios patrilineales en un sistema bilateral de parentesco: residencia, herencia y el sistema familiar mesoamericano (Robichaux 2005:195) aunque hay excepciones. Lo que no se pierde son los lazos de ayuda entre los parientes y personas que se consideran cercanos o de la familia, quienes apoyan a la nueva pareja para que puedan iniciar un negocio para construir su casa y se puedan “ir a vivir solos”.

Con la ayuda de los familiares y amigos, la pareja mejora su situación económica y construye (la mayoria de las veces en un terreno heredado por los padres a alguno de los dos), o hereda una casa, y la nueva pareja se separa de los padres. Cuando los hijos de éstos se casan, vuelve a ser una familia extensa. Al paso del tiempo los abuelos viven con uno de los hijos al que se le heredó la casa, (que puede ser cualquiera de los hijos, incluyendo a las mujeres). Creel (1977:219) y Zamora (2005:19, 44) reportan este tipo de herencia y residencia posmarital; con lo se corrobora la tendencia de cambio de residencia y tenencia de tierra postmarital virilocal (Robichaux 2005).

En Chiconcuac llamó mi atención que las mujeres que son madres solteras son aceptadas y en algunas ocasiones justificadas. Es notorio que al hablar sobre estas mujeres los familiares utilizan categorías como que son “ya grandes” o “muy jóvenes” como una manera de disculpar o justificar esa situación ante otras personas. Mujeres familiares de las madres solteras de diferentes edades comentaron sobre ellas: “ya está grande, tuvo a su hija a los veintiocho años y está bien, porque tampoco se va a quedar sola”. Comentario contrapuesto a: “es muy chiquita tiene dieciocho años y su hijo tres años; es que era muy jovencita cuando se embarazó”.

Otra de las situaciones que observé en dos casos es que en la familia la nieta es “reconocida” por los abuelos como hija, y ésta desconoce que a quien llama “hermana” es su mamá. En estos casos, la niña es cuidada por “la hermana” (o sea su mamá) quien es responsable de ella; la mamá estudia y trabaja, atiende a su hija cuando vuelve de la escuela o el trabajo y ayuda a sus padres en la casa o el negocio. Los padres de las madres solteras dijeron que ellas cuentan con una entrada monetaria para sus gastos y apoyan con el gasto familiar, viven en la casa de sus padres quienes esperan que los cuiden en su vejez y que vivan con ellos hasta su muerte; sin embargo, los informantes afirman que se les presiona para que proporcionen trabajo extra en la casa, principalmente por parte de la madre quien exige que: “sea responsable, apoye a los padres en la casa, en el trabajo, cuide de su hijo y de la casa”, declara una informante (2007) que es madre soltera y vive esta situación.

Este tipo de casos fue registrado por Mulhare (Mulhare 2005:331-350) en su trabajo sobre las mujeres solas en Totimehuacan, estado de Puebla. Ella señala con respecto a la herencia recibida por mujeres solas: “La promesa de herencia crea obligaciones mutuas entre el que la recibe y el que la da (reciprocidad). El que la recibe debe al que la da respeto, gratitud y afecto”. Además de señalar la carencia de datos etnográficos sobre la situación de estas mujeres en el México rural, reconocemos que existe la idea de que la mujer es aceptada y apoyada por su grupo familiar. En Chiconcuac esta situación presenta algunas características mencionadas por Mulhare en relación al apoyo que se les proporciona y la aceptación de su mayor capacidad de salir adelante con sus hijos por parte de su parentela; al igual que ella, reconocemos que hay un vacío en las investigaciones antropológicas relacionado a este interesante tema.

Según comentarios de varias mujeres mayores de cuarenta y cinco años, es común que las mujeres de fuera, principalmente de los pueblos circunvecinos, se casen con muchachos de Chiconcuac. Coincidieron en pláticas informales que las mujeres de pueblos vecinos: “piensan y dicen que aquí toda la gente tiene dinero. Algunas muchachas piensan que si se casan con un muchacho de aquí les va a ir bien y cuando ven que tienen que trabajar ya no les gusta mucho”.

En cuanto a las parejas es común ver que trabajen juntas. Aunque se piensa que los quehaceres de la casa son obligación de las mujeres los hombres participan en ellos y apoyan en actividades como llevar o recoger a los niños de la escuela, bañarlos, y algunos cocinan. Así como se puede ver a las mujeres involucradas en el trabajo de la maquila o los negocios con su esposo o pareja. El trabajo masculino en casa es reconocido por las madres, pero mal visto por los padres, quienes no están de acuerdo en que ellos realicen actividades de “mujeres”. Algunos opinan “entonces para que se casaron, sino para que la mujer los atienda”.

En el tema de la división del trabajo por sexo en la zona, en el año de 1992 a 1993, Montes de Oca dice: “No creo haberme encontrado con una declaración tan explícita de la colaboración igualitaria entre los géneros, y atribuí esto a una innovación que acompaña a este tipo de empresarios, de la pareja en la toma de decisiones y en el trabajo que desarrollaban dentro del taller” (Montes de Oca 1999:76).

La organización religiosa

En Chiconcuac la religión principal es la católica, La Iglesia de San Miguel es la parroquia, y cuenta con un párroco, un vicario y dos capellanes. Uno de estos atiende la iglesia de Santa María y San Pablo, y otro que atiende la capilla de San Pedro.

Las personas que profesan otra religión no son agredidas física ni verbalmente, aunque tienen gran presión por parte de los católicos para realizar las cooperaciones de la fiesta. Es común escuchar que: “algunas personas se cambian de religión para no cooperar para las fiestas”, comentario que realizan con molestia. Aunque cuando los no católicos solicitan algún servicio público como el uso del panteón, principalmente, son obligados a ponerse al corriente en los pagos atrasados de las cooperaciones para las fiestas. O en su defecto, enterrar a sus muertos fuera del pueblo o barrio.

Las festividades en la comunidad

Las fiestas y reuniones en general ocupan un lugar importante no sólo en la vida de las personas si no también en la comunidad; la importancia de participar y realizar fiestas es generalizada y se le da un alto valor social. Según los informantes de todas las edades a quienes entrevisté, la gente utiliza una buena parte de su dinero, tiempo y esfuerzo en la realización y participación en ellas, ya que para poder “cumplir” con el “compromiso” de llevar a cabo una fiesta como se espera en la comunidad, las personas deben contar con la ayuda de sus familiares y amigos; como veremos en el capítulo dos, esta ayuda consiste en apoyo de dinero, trabajo y en especie.

Las fiestas que se realizan durante un año en los barrios de Chiconcuac son las siguientes:

Calendario festivo del municipio de Chiconcuac de Juárez

FECHA FESTIVIDAD LUGAR
Primero de enero Año nuevo Santa María
2 de Febrero Día de la Candelaria San Pablito
2-5 de febrero Santo Jubileo San Miguel
1-4 de Marzo Santo Jubileo Santa María
Marzo -abril Viernes de Dolores (fiesta Móvil) Todos los pueblos
Marzo-abril Semana Santa (fiesta Móvil) Todos los pueblos
3 de Mayo La Santa Cruz Santa María
8 de Mayo San Miguel Aparicio San Miguel
31 de Mayo Último día del mes de María Santa María
Junio Corpus Christi y Sagrado Corazón (fiesta Móvil) Todos los pueblos
Mayo-Junio Pentecostés (fiesta Móvil) San Pablo
Mayo-Junio La Santísima Trinidad (fiesta Móvil) Col Emiliano Zapata de San Miguel
30 de junio Último día del mes, El Sagrado Corazón Santa María
6 de agosto San Salvador San Pablito
15 de agosto La Asunción de la Virgen San Pablito
1-4 de octubre Santo Jubileo San Pablito
30 de octubre-3 de noviembre. Todos los Santos y fieles difuntos Todos los pueblos
22 de Noviembre Santa Cecilia San Pablito y San Miguel
8 de diciembre Virgen de la Purísima Concepción Santa María
31 de diciembre Año Viejo Santa María
12 de cada mes La Virgen de Guadalupe Santa María

Datos de la Iglesia y párroco de San Miguel Arcángel

La importancia que tiene la participación de los familiares, personas que se sienten parte de una familia por algún tipo de relación social o de matrimonio en las fiestas implica cualquier tipo de fiesta a cualquier nivel, este apoyo familiar se puede encontrar en bautizos, confirmaciones, primeras comuniones, salida de las escuelas, quince años, bodas, y velorios; incluso en reuniones para celebrar algún cumpleaños.

Las organizaciones eclesiales

El sacerdote que entrevisté durante el 2007, hizo una distinción entre los grupos y las asociaciones. De acuerdo con él, los grupos son considerados como permanentes, ya que forman parte de la organización institucional de la Iglesia y los dirigentes son asignados por los sacerdotes mediante el conocimiento del grupo y las personas, como es la organización de la Adoración Nocturna. En cambio las asociaciones son consideradas por la Iglesia como temporales, es decir que duran uno o dos años y van cambiando personas para la organización como los grupos pastorales. Su principal función es de oración, apoyo económico y social, como el juntar juguetes para dar a los niños, ayudar a familias de escasos recursos, hacer encuentros de oración para jóvenes e impartir el catecismo para niños que harán su primera comunión o su confirmación.

Sin embargo, al preguntar a las personas que forman parte de los grupos y las asociaciones, utilizaban cualquiera de los dos términos sin distinción alguna. Estos grupos y asociaciones se organizan y participan activamente coordinándose con la mayordomía para la realización de la fiesta patronal de San Miguel Arcángel, “para que la fiesta cada año sea más grande y bonita”.

Los grupos religiosos que realizan rosarios, festejan el día o el mes de su santo, promueven actividades religiosas de la iglesia de Chiconcuac son los siguientes:

  • Hijas de María.

  • Sagrado Corazón.

  • Socias de la Virgen María.

  • Adoración Nocturna, que en 2007 cumplió 50 años de existir en la localidad.

  • Virgen de Dolores

  • Virgen de Guadalupe.

  • Virgen de la Natividad.

  • El Grupo de Cruzados.

  • San Judas.

  • San Antonio.

  • San Diego.

También existen los grupos pastorales que son coordinados por el sacerdote y Los Coordinadores, que son personas serias de la localidad que dan catecismo y enseñan el evangelio.

  • Movimiento Familiar Cristiano.

  • Grupo de Catequistas.

  • Pastoral Juvenil.

  • Pastoral Social.

  • Pastoral de Liturgia.

  • Pastoral Misionera.

  • Pastoral de vocaciones y apoyo al seminario.

Parentesco ritual

Durante mi estancia en Chiconcuac, escuché constantemente a las personas decirme “¿no ha ido a alguna fiesta? Porque aquí las fiestas son bien grandes y bonitas”. Mientras que por otro lado escuchaba: “aquí en Chiconcuac, la gente primero se endroga y se queda en la calle y después deja de hacer una fiesta”, lo que muestra la importancia que tienen las fiestas en este lugar. Para los chiconcuaquenses son importantes los rituales del ciclo de vida, con los que “formalizan” relaciones de amistad, reciprocidad, ayuda y cercanía que se mantienen entre las personas, mediante los compadrazgos. Es interesante que estas actividades y su importancia se encuentran relacionadas con el trabajo que se realiza, ya que los días en que se hacen las fiestas como bodas, bautizos, comuniones, son los miércoles y jueves, ya que “son los días que no hay tanto trabajo, porque los lunes y los fines de semana son días de trabajo en el mercado, y si uno hace su fiesta pues la hace solo, ya que casi nadie asiste esos días”.

La normalidad en Chiconcuac es que las personas no se pueden negar a ser padrinos cuando son invitados, a menos que tengan un compromiso y se considere que no va a poder “cumplir” como se espera; también es común que los rituales que se consideran más importantes como los bautizos y las bodas, los padrinos sean personas muy cercanas, queridas o de mucha confianza como hermanos, primos amigos de mucho tiempo o “considerados de la familia”. Cuando la persona invitada a apadrinar es soltera o viuda solicitan a algún familiar o amigo cercano a quien le piden que les “acompañe”. El acompañar significa que le solicitan ayuda monetaria, en especie o en trabajo para cumplir con el gasto del compromiso. El acompañante puede ser su hermano, hijo mayor, papá, cuñado, primo o algún amigo cercano. También habla con sus familiares o amigos de mucha confianza y les explica que le invitaron para ser madrina o padrino, pero que no puede cumplir sólo el compromiso, entonces los familiares le dicen que acepte, pues le van ayudar. A cada tipo de apadrinamiento le corresponde un determinado gasto a realizar, por ejemplo, un padrino de bodas le corresponde pagar el ajuar (vestido) de los novios, la misa y el ramo de la novia, además de ayuda en los gastos y realización del banquete. En el caso de un padrino de bautizo la ayuda consiste en diez o veinte gallinas, un cochino, un borrego, las tortillas y/o apoyar en el trabajo durante la fiesta atendiendo a los invitados, preparando la comida o haciendo las tortillas. Lo que nos muestra que una persona debe contar con un grupo de personas que le ayuden “con el compromiso”, para ser padrino y cumplirlo “como debe ser”.

A continuación transcribiré algunos testimonios de mis informantes sobre los diferentes rituales y fiestas en los que es importante el parentesco ritual y que son considerados socialmente importantes durante la vida de una persona.

Compadres de Cruz:

Esta celebración se realiza cuando alguien va iniciar la construcción de su casa. En ese momento se busca a una persona para invitarle a que sea el padrino de cruz. La persona que es invitada le indica al solicitante que vuelva un día determinado por la respuesta. Mientras tanto, el invitado platica con su esposo o esposa si es casado, o con sus papás, o hermanos si es soltero, a quienes les pide su ayuda para cumplir con el “compromiso”. Una vez que el padrino ya ha decidido que aceptará, le avisa a quien lo invitó el día que lo recibirá para darle la respuesta formal. La respuesta formal consiste en que el día señalado, quien invitó lleva un chiquihuite con frutas y en medio una botella de vino para recibir la respuesta, el padrino le invita un café y pan o de comer según la hora. Esta es la manera correcta de recibir la respuesta a una invitación para cualquier tipo de compadrazgo en la localidad. Un ritual similar fue observado y descrito para la petición de los padrinos en las fiestas de quince años en el área de Tlaxcala por Robichaux y Carrasco (2005:468-473)

Tiempo antes del día acordado para poner la cruz, el padrino compra cohetes (la cantidad depende que tan bien quiera quedar el padrino), cacahuates, dulces, galletas y refrescos; el material básico son las hojas de los ramos de palma del domingo de ramos, con los que se realizan unas cruces de palma de unos diez centímetros, reúne algunas monedas y compra arroz. Por otro lado, manda a hacer con el carpintero una cruz, (“él ya sabe cómo y para qué se usará”). La pide con anticipación para que le dé tiempo de adornarla con flores. El día acordado, los dueños de la casa y el padrino con sus familiares se dirigen al terreno en donde ya están los hoyos de los cimientos y puestas las cadenas de cada esquina, en cada una de las esquinas se pone un puñito de arroz en forma de cruz, la cruz de palma encima del arroz y arriba unas monedas.

Después el esposo o hermano o quien acompañe al padrino echa mezcla de cemento arriba, posteriormente se levanta un palo en el centro del cuarto y se pone la cruz de madera ya adornada. Con este ritual se considera que ya están listos los cimientos para comenzar a construir la casa, entonces se queman los cohetes. Por su parte el dueño de la casa prepara tamales que se reparten a las personas mayores, mientras que a los niños se les dan los cacahuates, dulces, galletas y refresco que llevó el padrino.

Al terminar este ritual en el terreno, los dueños de la casa invitan a comer a los padrinos y a sus familiares a la casa donde viven, y ahí les sirven mole o barbacoa.

Cuando se concluye la construcción de la nueva casa en la que se puso la cruz, los dueños de la casa avisan a los padrinos para que éstos compren una imagen de bulto de algún santo (los padrinos eligen la imagen a su gusto o devoción). Una vez que cuenta con la imagen, el padrino avisa para ir a la nueva casa a adornar un altar poniendo una mesa, la imagen, flores y tiras de rafia con papel picado o flores de papel para adornar toda la casa, desde la entrada hasta el último cuarto; además habla con el sacerdote para solicitarle la bendición de la misma. El sacerdote bendice todas las esquinas desde la entrada hasta el último cuarto y de regreso, después de lo cual los dueños de la casa invitan una comida. Cuando los padrinos se van dicen “ya me voy compadrito” y los dueños de la casa le entregan un chiquihuite lleno de comida como arroz, un pollo entero, una pierna de borrego, etc. Lo que le dan en el chiquihuite está en función del gasto que haya realizado el padrino. Después de la bendición cada año el día de la cruz los ahijados deben invitar a comer al padrino.

Pedimento de mano y matrimonio:

La invitación de los padrinos en general se realiza con el ritual descrito anteriormente, en donde se les entrega el chiquihuite y se ofrece una comida. Posteriormente a eso los padrinos son los responsables de arreglar todo lo que tiene que ver con la iglesia, incluyendo contratar los servicios del cantor o el coro que participarán en la misa, apartar la fecha y pagar la misa, comprar los arreglos del altar y los arreglos que se ponen a lo largo del pasillo, los adornos de la puerta. Según versiones de los informantes, hace unos diez o quince años, cuando faltaban 15 días o antes, el padrino llevaba a la novia a comprar el vestido. Si el padrino quería quedar bien con el compromiso se ofrecía a comprar también el traje al novio.

Actualmente, las cosas han cambiado, pues ahora hay padrinos de varias cosas y se reparten los gastos. Ahora se cuenta con: madrinas de tocado y ramo, de conjunto, pastel, arreglo de la iglesia, y a los padrinos de velación solo les toca pagar la misa y el traje de la novia.

Pedimento de bendición:

En Chiconcuac es tradicional que a los abuelos, los padrinos de bautizo, confirmación, primera comunión, quince años, algunos tíos cercanos o parejas conocidas y estimadas se les pida la bendición. En algunas ocasiones la bendición a los novios se realiza unos días antes de la boda; en ese caso los padres de los novios y los novios preparan en un lugar de la casa un altar con una mesa en donde disponen veladoras, flores y al frente del altar un petate, alfombra, tapete o cojines para que se hinquen los novios. El día indicado los padrinos les dan la bendición frente a aquel altar, y después cada uno de ellos les dan consejos para llevar bien su matrimonio, les desean suerte y les comparten su alegría por su matrimonio. Una vez que los novios han recibido la bendición son invitados a comer.

Cuando la bendición se da el día de la boda, este ritual se lleva a cabo en alguna pieza de la casa que se dispone para ello, en donde se monta el altar sin embargo tuve ocasión de estar presente en una bendición que se realizó en uno de los cuartos de la casa en donde se encontraba un altar familiar, es decir no hicieron un altar especial para esa ocasión. Según los informantes, actualmente es más común que este ritual se realice el día de la boda, puesto que se aprovecha la fiesta para llevarlo a cabo y no tienen que hacer una comida extra en días anteriores.

En el caso de los padrinos de bendición, no se realiza la invitación que se describe al inicio en donde se entrega el chiquihuite, pero es obligación que al siguiente día de la boda religiosa los novios vayan a la casa de quienes los bendijeron para entregarles una canasta de fruta y comida que normalmente es la que se dio durante la fiesta.

Funeral

La muerte de una persona revela una gran organización dentro del pueblo y la solidaridad de las personas. Me explicaron que cuando alguien muere algunos vecinos van pidiendo por todo el pueblo una cooperación para los gastos del velorio y el sepelio. Primero se pide a los familiares y amigos, vecinos y posteriormente al resto del pueblo (refiriéndose al Barrio de donde es la persona que falleció). La aportación de cada persona depende de su situación económica y del grado de cercanía con el difunto y su familia. Normalmente con la cooperación de los familiares y amigos es suficiente para los gastos. Durante un velorio al que asistí, pude ver que uno de los familiares del fallecido le dio al hijo de éste $500.00 pesos, mientras la esposa del familiar ayudaba en la cocina.

También se avisa a los familiares, amigos, vecinos y personas que conocieron al difunto para que concurran al novenario, éste consiste en: en realizar un rosario diario durante nueve días seguidos a partir del día que muere la persona. Al terminar de rezar el rosario se ofrece algo de comer a los asistentes; durante este tiempo no se puede comer carne, por lo que después de los rosarios y durante el velorio la comida que se da no lleva carne como tlacoyos, tamales de frijol, café o atole con pan, taquitos dorados de flor de calabaza, etc. En el velorio participan los familiares del fallecido y los dolientes, es decir, los papás, hermanos, cuñados, nueras, sobrinos y amigos cercanos; todos van acompañados por sus esposas e hijos y algunas veces suegros de ambos.

Sobre la participación de la gente en los velorios, algunas personas mayores de 45 años dijeron que “luego hay un montón de gente y que va solo a comer. A veces la gente ni sabe quien se murió, pero va al rezo o a veces ni al rezo llega, nada mas a la comida, a ver que dan y a criticar, y pues la pobre alma, ya ni quien de verdad rece por ella”.

Otras fiestas y rituales

Otras fiestas importantes son las de 15 años, bodas, primeras comuniones, bautizos, confirmaciones, que también se llevan a cabo con la ayuda de la familia. En este tipo de festividades encontramos que como señalan Robichaux y Carrasco (2005:484) para la fiesta de quince años en Tlaxcala. Algunos familiares como los tíos o amigos cercanos fungen como padrinos para que se pueda realizar “bien una fiesta grande, con un buen conjunto y como se deben hacer, como son las fiestas aquí en Chiconcuac”. Así, en algunas fiestas además de los padrinos que participan directamente en el ritual se invita a padrinos de conjunto (que puede ser uno hasta cuatro) que pueden ser 2 o hasta 5 parejas, padrinos de pastel, padrinos de adornos de mesas, padrinos de salón, padrinos de bebidas (alcohol) que también pueden ser mas de dos parejas; padrinos de recuerdos, etc.

En este capítulo he descrito los aspectos más importantes de Chiconcuac. Algunos de ellos serán retomados en el siguiente capítulo en donde describiré la organización de dos de las mayordomías más importantes en la zona.

Capítulo II

Las mayordomías.

Como se describió en el capítulo anterior, Chiconcuac de Juárez es una de las poblaciones más importantes a nivel comercial en la región, su economía influye en toda la zona, además de proveer a los lugareños de la capacidad económica suficiente para sostener, mediante la organización de la mayordomía, las fiestas patronales más grandes e importantes de la región. El mercado, el trabajo, el dinero, el gusto por las festividades, la importancia de agradecer al Santo Patrón mediante la participación y cooperación para la fiesta, el apoyo de las personas que son y se consideran familiares, son el orgullo de los lugareños cuando hablan de sus fiestas y su pueblo.

En este capítulo describiré la organización de dos de las mayordomías más importantes de Chiconcuac realizadas en el año 2007 (durante mi segundo periodo de investigación de campo de mayo a octubre del mismo año). La primera es la mayordomía de San Miguel Arcángel que organiza la fiesta más grande del municipio. La segunda, es la mayordomía de San Pablito el segundo barrio más importante. Ambas mantienen una antigua rivalidad que nadie sabe explicar, pero que se refleja en las festividades, su continua comparación y competencia. A lo largo de las descripciones veremos la importancia de la cooperación monetaria, el agradecimiento al santo y la participación a través de la ayuda y cooperación de los parientes y amigos “considerados de la familia” en el cumplimiento del cargo.

Las dos mayordomías tienen dentro de sus organización aspectos en común y diferencias en las que se pueden observar caracteristicas muy similares a las que han sido descritas en pueblos emblemáticos indígenas de México, (ver, por ejemplo, Carrasco 1976, Cancian 1976, Greenberg 1981, Dow 1974).

Mayordomía de San Miguel Arcángel

La Mayordomía de San Miguel Arcángel se estructura de la siguiente manera en orden de responsabilidad:

v El primer mayordomo

v Once mayordomos acompañantes, quienes tienen un número en orden descendente jerárquico.

v Sesenta recaudadores, quienes apoyan directamente a la Mayordomía en la recaudación de las cooperaciones económicas de los jefes de familia que habitan en las manzanas que conforman el barrio (dos recaudadores por manzana).

v Un castillero, responsable de los fuegos pirotécnicos del día de la fiesta principal. Cuenta con un grupo de personas que van de seis a doce, quienes le ayudan en este compromiso.

Por otro lado, existen lo que he denominado grupos civiles de apoyo (aproximadamente seis) que, mediante una organización semejante a la de la mayordomía reúnen dinero y engrandecen la fiesta con actividades como las mañanitas, la serenata y otras actividades que a la par con las religiosas hacen de esta fiesta la mas importante a nivel regional.

Los jefes de familia (hombres casados, mujeres viudas o madres solteras) son quienes con su cooperación económica, participación activa y pertenencia en alguno de los grupos civiles antes mencionados, mantienen “la tradición de los abuelos” como ellos mismos declaran.

La Mayordomía

La Mayordomía de San Miguel Chiconcuac está formada por un primer mayordomo y once personas más a quienes se les denomina mayordomos acompañantes. Cada uno de los mayordomos acompañantes tiene un número descendente con nivel jerárquico es decir, son nombrados segundo mayordomo, tercer mayordomo, cuarto mayordomo, hasta el doceavo mayordomo; en su conjunto hablaremos de ellos como La Mayordomía. El primer mayordomo de San Miguel en 2007 me explicó que hay un nivel jerárquico: “es mas importante ser segundo que cuarto u onceavo mayordomo acompañante”. Sin embargo durante el tiempo que estuve cerca de ellos en las actividades que me permitieron presenciar, no observé la aplicación de esta jerarquía en ningún momento; mas bien observé un equipo que trabaja junto en donde los problemas que se presentan se resuelven entre todos. Incluso, hubo ocasiones en que alguno de los mayordomos acompañantes parecía tener mayor conocimiento sobre algo que el primer mayordomo.

Los Mayordomos cuentan con la participación activa de sus esposas, que colaboran junto a ellos en la organización de las fiestas, en la toma de decisiones y en todo lo que tiene que ver con las obligaciones que conlleva la mayordomía, especialmente en la organización de las comidas que se realizan durante el año y en las diferentes fiestas. Dos de los mayordomos acompañantes del año 2007 me dijeron que hace seis años no era así: “las señoras sólo se encargaban de las cosas de la comida, pero desde que llegó este Padre a la iglesia les dio participación y la verdad es más complicado, pues ellas se meten en todo y es más difícil ponerse de acuerdo, aunque a veces nos dan buenas ideas”. Las mujeres participan activamente en las obligaciones del cargo, y aún cuando los lugareños se refieren a ellas como “las mayordomas”, cuando uno pregunta por la Mayordomía de ese año siempre lo remiten al primer mayordomo. Las mismas mayordomas declaran no saber muchas cosas que tienen que ver con la organización, y constantemente me dijeron “pregúntele a los señores, ellos son los que saben”. Pude constatar que los hombres son quienes, por su participación más antigua y activa, están más enterados de cómo se debe llevar a cabo la fiesta; sin embargo, las mujeres conocen muchos detalles.

Holly F. Matheus, en su investigación sobre la participación de las mujeres en los sistemas de cargos en la comunidad Mixe de San Miguel, Oaxaca reporta que:

 “Hombres y mujeres cabezas de familia asumen roles y responsabilidades paralelas dirigidas al ritual, y la participación de cada sexo es crucial para un servicio exitoso.” (Mathews 1985:286) y sobre la importancia de la participación de ambos sexos en las festividades indica: “...Los cargos religiosos en San Miguel (Oaxaca) no son sostenido de manera individual por los hombres sino mediante aquellas unidades domésticas que poseen suficientes recursos económicos y trabajo para cumplir con las obligaciones del servicio. Los datos cualitativos muestran que las unidades domésticas tanto de jefatura masculina como femenina son consideradas porque unen el título del cargo y tienen roles y deberes paralelos” (Mathews 1985:288)[2] .

De acuerdo con los datos de Mathews vemos que en Chiconcuac La Mayordomía socialmente sigue siendo reconocida como una actividad primordialmente masculina pero sin dejar de lado la importancia y participación de las mujeres en ella a todos los niveles. Es interesante que todas las personas, a quienes pregunté sobre la organización de la mayordomía o las actividades del mayordomo, sin importar su edad, de manera general saben cuáles son sus responsabilidades.

La mayoría de los señores que tienen o han tenido algún tipo de participación en las festividades, han cooperado para la mayordomía de manera constante durante muchos años, han participado en varias actividades o tenido algún tipo de cargo, ya sea como recaudador (cobrador de las cooperaciones de los jefes de familia, su actividad se describirá a detalle más adelante), responsable de alguna fiesta o mayordomo de una imagen pequeña. Su desempeño en esas ocasiones es la base y antecedente para que sean invitados a tomar el cargo de primer mayordomo de San Miguel, pues se considera que harán un buen trabajo. Sin embargo, el que una persona sea invitada constantemente para un cargo no significa que le invitarán para ser mayordomo primero. Por ejemplo, Don Rodolfo, uno de los mayordomos acompañantes del 2007, dijo en una entrevista que a él lo han invitado varias veces para ser mayordomo acompañante, y que aún cuando a él le gustaría ser primer mayordomo, núnca le han ofrecido ni invitado para ello.

Otras personas a las que entrevisté dijeron que han sido invitados como recaudadores durante varios años, y núnca les han invitado para ser organizadores de alguna fiesta. Y otras personas declararon que han participado como padrinos, organizadores, recaudadores, mayordomos de una imagen pequeña en diferentes años, pero esas actividades no les garantizan que serán mayordomos primeros en un tiempo determinado o si realizan un número de cargos determinado. Hay personas que durante muchos años (no continuos) fueron invitados para el mismo cargo. Sin embargo, para todos los señores que han formado parte en algún grupo u organización que apoya en la mayordomía como puede ser la recaudación, la organización del tapete, las mañanitas (que describiré adelante), o como mayordomo acompañante, la experiencia ha sido importante y la consideran una suerte, una bendición y un privilegio.

A continuación describiré las características que deben tener las personas que son elegidas para participar en la mayordomía, así como las actividades, responsabilidades y compromisos que cada uno de los cargos y los grupos tienen, su participación e importancia para la realización de la fiesta.

El Primer mayordomo

El primer mayordomo, es el encargado y responsable de la organización de la fiesta en general, es decir, cualquier cosa que salga mal en cualquiera de las fiestas organizadas por la Mayordomía él es criticado, atacado o acusado directamente. Al preguntar sobre la organización de La Mayordomía, los informantes reconocen que el primer mayordomo es “apoyado por un grupo de personas que también son responsables”. Sin embargo él es quien está al frente y si algo sale mal en la fiesta se considera “que no supo llevar el grupo o no es un buen líder”.

Además de coordinarse con sus acompañantes para lograr hacer una fiesta mejor que las realizadas en años anteriores “como debe ser”, el primer mayordomo debe coordinarse con los que aquí denomino Grupos Civiles que existen en la localidad y que participan en ella, así como con las personas que “voluntariamente” se ofrecen para dar, regalar o donar algún detalle para el Santo Patrono (como el vestido del santo, el cabello para la peluca de este, el altar, alguna portada de la iglesia o el arreglo de algún carro alegórico).

Las obligaciones del primer mayordomo y su esposa consisten en elegir a los once mayordomos acompañantes de entre sus conocidos. El compromiso de la mayordomía inicia cuando a un hombre que reúne las característica de vivir en pareja, es decir, ser casado por la iglesia y/o por el civil o vivir en unión, es invitado por el mayordomo en ejercicio para que sea mayordomo el siguiente año; la persona elegida debe contar además, con otras características que se consideran básicas e importantes en la comunidad para realizar el cargo: ser católico, serio, trabajador, responsable, y contar con el apoyo de sus familiares y amigos. El primer mayordomo me explica que la elección de quien fungirá como mayordomo primero y sus respectivos acompañantes se realiza tres o cuatro meses antes de terminar su cargo; por ejemplo, el mayordomo del 2007 eligió a su sucesor entre mayo y junio del mismo año, para que asuma el cargo al finalizar la fiesta el primer domingo de octubre. El nuevo mayordomo es elegido por el mayordomo saliente quien es responsable directo de esa elección, algunas veces, platicando con sus familiares, amigos y compañeros mayordomos le “avisan” que alguna persona está interesada en realizar la mayordomía. Otras veces él piensa en alguien o en otras ocasiones los mayordomos que le acompañan le sugieren a alguna persona.

Seis de los mayordomos de San Miguel de 2007, en una entrevista realizada mientras ponían los arreglos en el atrio de la iglesia, me explicaron que en algunas ocasiones la decisión se toma entre el primer mayordomo y algunos de sus acompañantes, a veces la toma el primer mayordomo junto con su esposa, y otras veces es decisión sólo del mayordomo primero. Don Manuel, primer mayordomo del año 2007, me dijo que “es una responsabilidad grande el elegir a la persona que será el próximo mayordomo, pues aún cuando uno la conozca no sabe si cumplirá con el compromiso ‘por eso, uno debe elegir muy bien a la persona’ ”, en este caso, el mayordomo primero fue “avisado” que un señor tenía la “voluntad de ser mayordomo”, por lo que fue a hablar con él y platicaron. Cuando ya quedaron de acuerdo, el mayordomo primero pidió a los mayordomos que le acompañan para “ir a visitarlo”. Algunos de los mayordomos acompañantes me explicaron que esta actividad es “parte de nuestras obligaciones acompañarlo cuando fue a invitarlo formalmente”.

Durante otra entrevista, los mayordomos del año 2007 me explicaron que no es correcto solicitar el cargo cuando uno “tiene la voluntad”, pero puede uno pedirle a alguien que lo sugiera al mayordomo primero para que “lo tome en cuenta”. Aunque los lugareños saben que: “normalmente, si uno se propone o dice que quiere ser mayordomo, no se le da la mayordomía” pues esa actitud es considerada como soberbia. Sin embargo es correcto, como en el caso del mayordomo que se eligió para el año 2008, comentarlo con alguien que le pueda “sugerir” al primer mayordomo o a alguno de los mayordomos acompañantes para que sea tomado en cuenta. Lo que tampoco asegura que se le invite.

El mayordomo primero debe buscar a la persona que eligió y comentarle de manera informal que pensó en él para ser mayordomo. La persona que es elegida normalmente le responde que va a hablarlo con su esposa, como señala Mathews (Mathews 1985), y con su familia y que le avisará cuando tenga la respuesta. Unos días después, la persona elegida le avisa, también de manera informal, que sí aceptará el cargo. Entonces se ponen de acuerdo para que los mayordomos vayan a su casa y sea “invitado de manera formal”, es decir que vayan todos los mayordomos con sus esposas, (aunque me explicaron que algunas veces falta alguna pareja). Es decir idealmente irían 24 personas a la casa del señor elegido para pedirle de manera formal que sea el mayordomo primero para el siguiente año. En esa visita se le entrega lo que se conoce en la localidad como “el contento”, que es un chiquihuite con fruta y botellas de brandy o tequila que se entrega para agradecer que se ha aceptado el compromiso, realizando el mismo ritual que se describió en el primer capítulo en el caso de la solicitud de padrinazgos y matrimonios.

El nuevo mayordomo da una fecha para la cual calcula que ya ha invitado a las personas que elige para ser sus mayordomos acompañantes y “avisen” a sus familiares. También debe elegir al castillero, que es un hombre casado que se hace responsable del castillo o fuegos pirotécnicos que se quemarán durante la fiesta del Santo Patrono ese año; a su vez, el castillero también debe elegir a doce personas que le ayudarán a recaudar las cooperaciones de los jefes de familia de cada manzana para el castillo.

En la fecha acordada, que puede ser un par de semanas después de que han hablado, el elegido espera en su casa a los mayordomos salientes con una comida, desayuno o cena para recibir la invitación formal en compañía de su familia, amigos cercanos, vecinos y las personas que lo acompañarán a él en el compromiso de la mayordomía. Me explicaron que deben asistir principalmente los mayordomos acompañantes quienes en algunas ocasiones van acompañados de sus esposas, sus hijos, sobrinos, padres y hermanos. Y que algunas veces se invita a este ritual al castillero con su esposa y familiares. Quienes asistan a esta ceremonia depende de la cercanía y confianza de las personas que fueron elegidas para ser mayordomos acompañantes y, de la capacidad económica del elegido para el cargo. El mayordomo saliente y sus acompañantes, llevan “el contento” para recibir la respuesta afirmativa al cargo. Como explique antes, el contento consiste en un chiquihuite con frutas y botellas de alcohol.

En el año 2007, estuve presente en una “entrega del contento” que se realizó un domingo después de la misa de las siete de la mañana. Acompañé a la comitiva de los doce mayordomos de San Miguel con sus esposas (25 personas incluyéndome), a la casa de la persona elegida como a las once de la mañana. El contento consistió en un chiquihuite lleno con frutas y botellas de whisky Buchannans y brandy Torres 10 (en esa ocasión). Al llegar a la casa de la persona elegida le acompañaban su esposa e hijos: dos hombres de 12 y 15 años, una mujer embarazada de 17 años con su esposo, y una niña de 7 años. En la sala fuimos recibidos por la familia y los mayordomos formaron un semicírculo con los anfitriones al frente; después de saludarse, el primer mayordomo le agradeció el aceptar el compromiso, le entregó el chiquihuite y le expresó su confianza de que hará un buen papel en la organización de la fiesta agradeciendo que haya aceptado el “compromiso” de la mayordomía, recordándole que es un gran compromiso. En un tono mezcla de deseo y advertencia, le solicita que dé “lo mejor de sí para que la fiesta siga siendo como nos la han enseñado los abuelitos, que sean tan bonitas las fiestas como hasta ahora han sido y que las tradiciones no se pierdan”. Así mismo, le desean que todo salga bien “y que San Miguelito le ayude a cumplir ese compromiso que ahora toma”. Se le pide también que no olvide que “la fiesta es para el patrón, y que San Miguelito le va ayudar y a retribuir el trabajo y el esfuerzo que se haga para él”. Mientras que dos de los mayordomos acompañantes llevan a la cocina el “contento”, el mayordomo elegido agradece que se haya fijado en él y se compromete a poner todo de su parte para “salir bien del compromiso y que la fiesta sea como hasta ahora la mas grande y bonita del pueblo y cuidar que no se pierdan nuestras tradiciones”. Después de un intercambio de apretones de mano y abrazos, pasamos a la mesa en donde platicaron de la responsabilidad de la mayordomía y la fiesta, los mayordomos les dan algunos consejos para la fiesta y sobre todo, les recuerdan que “si aceptaron el ‘compromiso’ deben realizarlo con mucho amor y de buena gana, puesto que de eso depende que sean ayudados e iluminados por San Miguelito”. En esa ocasión el menú consistió en jugo de naranja, café o atole, arroz blanco, salmón en mantequilla al horno, tortillas, salsa, bolillos y una rebanada de pay de queso con zarzamora.

Posterior al desayuno, tres de los mayordomos acompañantes me explicaron que ésta es la manera de invitar formalmente a un mayordomo o a un compadre: con la entrega del chiquihuite. Quien acepta el compromiso, recibe el chiquihuite y al mismo tiempo ofrece a quien lo invitó un desayuno, comida o cena. Les pregunté sobre la ausencia de familiares, sus mayordomos acompañantes y del castillero. Me dijeron que la persona elegida es quien le entrega “el contento” a cada uno de ellos en sus casas, no sólo a los mayordomos acompañantes y al castillero, sino también a las personas que elija como recaudadores, y que es el mismo procedimiento para entregarles “el contento” a cada uno. Sobre la presencia de la familia dijeron que cada quien invita a esta comida a quienes quiera, algunos a todos sus familiares y otros como en ese caso, sólo a sus hijos. Por su parte el castillero tiene que hacer lo mismo con las personas a las que invita para acompañarle. También me dijeron que para cualquier tipo de compromisos como bodas, quince años y bautizos, esta es la manera “correcta” y “formal” de recibir la aceptación a la invitación de ser padrinos.

Los gastos que realiza el mayordomo primero son los más grandes, puesto que paga los chiquihuites cuando se lleva “el contento” a:

  • Mayordomos acompañantes (11 personas),

  • Castillero (1 persona)

  • Recaudadores (60 personas)

Es decir, debe entregar inicialmente 72 chiquihuites cuando invita a sus acompañantes. También van por su cuenta los desayunos, comidas y/o cenas que ofrece a los mayordomos acompañantes, castilleros esposas y familiares, cuando se llevan a cabo las reuniones para ponerse de acuerdo para la fiesta; así como los desayunos y comidas que se ofrece a los 60 recaudadores los días de la recaudación.

El grupo de mayordomos se reúnen cada semana o dos semanas desde que son invitados y aceptan el compromiso hasta que termina el año que dura el cargo, en cada reunión se ofrece algo de comer y este “gasto va por cuenta del primero, es lo que el debe de hacer, es la responsabilidad que tiene y lo sabe desde mucho antes de que se le invite. Por eso, cuando uno acepta esta responsabilidad, debe estar muy conciente[3] o prepararse desde tiempo antes para poder cumplir; y si no puede, debe de decir que no desde un principio. Pero si uno dice que no, no vuelve a ser tomado en cuenta o a ser invitado para ser el primero” me explicó el onceavo mayordomo acompañante.

Durante la fiesta grande, el mayordomo primero es responsable directo de los gastos de las comidas (tres al día), de las dos bandas, la azteca, que cuenta con 3 elementos; y la banda de viento que cuenta con 30 a 40 elementos, los cuatro días de la fiesta. Desayuno, comida y cena a “toda la gente que llegue a acompañarnos” durante los cuatro días de la fiesta, me dijo el primer mayordomo del año 2007. Y su esposa agregó que, normalmente se ofrece barbacoa, arroz, pollo, mole, tlacoyos, consomé, tortillas de mano, refrescos y “cubas” (tequila Centenario o Cien Años solo o con refresco y Brandy Torres 10 con refresco), pues “es la costumbre y ya todos sabemos que eso es lo que se tiene que dar; las personas que no dan eso, son criticadas, pues la gente ya se acostumbró, y se considera la comida tradicional. Además, si los mayordomos dan bebidas baratas la gente los critica mucho; algunas veces hay personas que van a comer y piden whiskey o vodka y uno debe de tener, pues si no, se lo acaban en críticas”.

El día principal, el 29 de septiembre, el primer mayordomo invita a comer a todas las personas que le acompañaron: los mayordomos acompañantes, el castillero y los recaudadores con sus familiares. Calculan unas 600 personas además de las que llegan a “acompañar”. En 2007 el mayordomo puso en su patio un enlonado rectangular cerrado por tres lados en donde cabían sesenta mesas para diez personas cada una. Las señoras que hicieron la comida y atendieron a la gente (hermanas, sobrinas, nietas y primas de los primeros mayordomos), me comentaron que “se llenaron como diez veces o mas, estuvimos dando de comer desde el medio día hasta las seis de la tarde y los meseros no se daban abasto”. Es decir, atendieron aproximadamente a 6,000 personas solo el 29 de septiembre del 2007.

Todas las personas con las que hablé coincidieron e insistieron en que la mayordomía es un “compromiso muy grande”, ya que independientemente de los gastos monetarios, compromisos sociales, viajes y que las personas del pueblo cooperen, participen o no, estas últimas siempre están atentas a las actividades, actitudes y desempeño que tienen los mayordomos. Al respecto, en una entrevista uno de los mayordomos acompañantes me dijo: “Es difícil, pues uno debe cuidarse mucho, ya que todo el pueblo está pendiente de lo que uno hace o deja de hacer. Por ejemplo, a nosotros desde que nos invitaron a acompañar, en la primera reunión decidimos y nos comprometimos a no tomar, o por lo menos que no nos vieran tomados, pues es una actitud que la gente critica mucho. Si algo sale mal en la fiesta, pues lo primero que dicen es que cómo no van a salir mal las cosas si uno es bien borracho, que como es que se fijaron en uno si no tiene respeto de la Iglesia, del patrón (refiriéndose a San Miguel) o de la familia”. Como se puede ver, no sólo es importante el trabajo que se realice para que la fiesta salga bien, sino además las personas que fungen como mayordomos son “calificados por los lugareños” en todos los aspectos, como esposos, como padres, como ciudadanos y su evaluación termina con la culminación de la fiesta, además de ser comparados con mayordomías anteriores y en años posteriores.

El compromiso social y monetario de ser mayordomo inicia con la entrega del contento a él y la invitación y entrega de los contentos de su parte a las personas a quienes él ha invitado como acompañantes, recaudadores y castillero. En la primera reunión de trabajo que se realiza con todos ellos les ofrece una comida para que se conozcan y se pongan de acuerdo en cómo van a trabajar. En esta reunión definen el monto de la cooperación de ese año para las fiestas chicas, para el castillo y para la fiesta patronal. Una vez que se definen dichos montos se mandan a hacer recibos de la mayordomía del año que corresponde, esto último con dinero que reúnen entre los mayordomos. En 2007, los doce mayordomos se pusieron de acuerdo para dar una cantidad de dinero y tener algo para los primeros gastos de la mayordomía y de las fiestas (los recibos, dar algún anticipo a una banda, apartar el enlonado, etc), dinero que posteriormente con las recaudaciones se devolverían. Unos me dijeron que pusieron $500.00 pesos y otros que $1,000.00, por lo que no pude saber exactamente cual fue la cantidad aportada.

Entre los compromisos que los mayordomos tienen en la iglesia está el mantenerla limpia. Las mujeres se encargan de la parte de adentro manteniendo limpios los santos, los altares, las bancas y el piso de la iglesia; los hombres barren y mantienen limpio el atrio, las jardineras, podan los árboles y cortan el pasto, actividades que realizan todos los sábados por la mañana. También deben asistir y participar en la misa de las siete de la mañana los días domingos durante todo el año, y asistir a celebraciones, misas a santos y a otras mayordomías del pueblo. El primer compromiso formal en la iglesia que tienen es el de asistir a la misa del día 3 de octubre penúltimo día de fiesta y posteriormente, asistir el primer domingo después de la fiesta patronal para recibir su nombramiento. En la misa del 3 de octubre son presentados por el sacerdote, quien va nombrando a los nuevos mayordomos y a sus respectivas esposas haciéndoles entrega de una imagen del santo patrono. En esta misa también son presentados “el castillero”, su esposa y las personas que le acompañarán en el compromiso de los fuegos pirotécnicos, denominado castillo. Ésta es la primera presentación, pero la presentación oficial se realiza el primer domingo posterior al final de la fiesta del Santo Patrono después de la misa de las siete de la mañana en donde el sacerdote les entrega sus nombramientos; posterior a ella el primer mayordomo ofrece un desayuno “a todos los que vayan a su casa”.

Las personas del pueblo siempre dicen que si uno va a la casa del mayordomo le dan a uno de comer aún cuando no lo conozcan. Esto es una realidad a medias, pues algunas personas dijeron que no van a comer por tener algún tipo de riña o desacuerdo con el mayordomo o alguno de sus familiares. El 7 de octubre de 2007, cuando asistí a la misa del cambio de Mayordomía, dos parejas de los mayordomos salientes me dijeron que fuera a desayunar a la casa del nuevo mayordomo, en donde cuando llegamos pretendía sentarme con los mayordomos con quienes iba. De manera muy tajante, la esposa del mayordomo entrante me dijo que esperara afuera, que iban a poner otra mesa, estábamos diez o quince personas esperando que nos acomodaran. Terminaron de desayunar los mayordomos, salieron y nunca pusieron la mesa, así que la mayoría de los que esperábamos salimos y nos fuimos. En esa ocasión dieron de desayuno tamales de mole y dulce, atole, café, refrescos y el primer mayordomo ofrecía “una cuba” (tequila con refresco) a los comensales, dando prioridad a los mayordomos salientes, a sus acompañantes, castillero y a sus familiares. Al salir de la casa del nuevo mayordomo, los mayordomos salientes llevaban una bolsa con tamales y un vaso de unicel de aproximadamente un litro de atole.

Dentro de las obligaciones del primer mayordomo en la organización de la fiesta, también está el invitar de comer a sus acompañantes y esposas cada vez que se reúnen para organizar alguna de las fiestas del año. Además tiene que hacer algunos viajes para comprar cosas que se usan en la fiesta como mandar a hacer papel picado con la leyenda “Mayordomía”, el año correspondiente y el nombre de la fiesta que se vaya a realizar, adornos que se compran en Tlaxcala, en 2007 costaron $2.50 pesos cada hilo con 25 metros, para adornar el atrio en la fiesta de San Miguel mandaron a hacer 2500 hilos ($6,250.00 pesos). Otros gastos como conseguir los cohetes, hacer el contrato de los castillos, ir a encargar los portales de la iglesia para las diferentes fiestas a pueblos circunvecinos, dar de comer a los encargados de otros grupos y mayordomías para organizar su participación en la fiesta del Santo Patrono. Uno de los mayordomos acompañantes al respecto de los viajes comentó “eso lo debe de pagar el primero; si quiere que nosotros lo acompañemos él nos tiene que invitar la comida y pagar el viaje, eso es parte de su compromiso”.

Cada año se busca una persona que sea padrino de Altar para San Miguel; esta persona es elegida también por el primer mayordomo, quien al ir a recibir la respuesta, debe llevar “el contento”, que también corre por su cuenta. Además de los contentos que debe entregar a los mayordomos acompañantes (once), a los recaudadores (60), a los padrinos (alrededor de 7). “Como es tanta fruta, me explicó Don Manuel primer mayordomo de 2007, mejor nos fuimos a la central de abasto y compramos por caja la fruta y los chiquihuites por docena; así nos sale un poco mas barato, entregamos buena fruta y no se queda mal”. De la fruta no me pudo (o no quiso) decir cuanto había gastado (posiblemente pensó que le diría a los demás cuanto había gastado en los contentos que les entregó), pero cada chiquihuite costó 45 pesos de los que compró dos docenas, con un gasto total de $1,080.00 pesos.

Además de los gastos anteriores, el penúltimo día de la fiesta de San Miguel (que es cuando se cambia de mayordomía), invita a los recaudadores y sus familias a comer a su casa, después de una reunión en la que se cierran todas las cuentas de la recaudación de ese año para entregarse lo que resta al nuevo mayordomo y su equipo de trabajo. A esta comida asisten los 22 mayordomos acompañantes (11 hombres y 11 mujeres), los 60 recaudadores con sus esposas e hijos, y en el caso del mayordomo del 2007, invitó a esta comida a los padrinos que le “ayudaron con su compromiso”. Además de “dar de comer a quien llegue a su casa”.

Cuando uno pregunta directamente ¿qué le corresponde pagar al mayordomo primero?, toda la gente a quien pregunte responde inmediatamente que “le toca pagar la comida”. Pero, en realidad todos saben que el gasto va mas allá de una comida a la gente del pueblo, y cuando dicen que “el compromiso es grande” es porque saben que además de la comida del día del Santo Patrono, que es a la que se refieren los lugareños, el mayordomo da desayuno, comida y cena en su casa durante cuatro días.

Los mayordomos acompañantes:

Como se mencionó arriba, La Mayordomía es la encargada de organizar y realizar la fiesta patronal, pero también las fiestas chicas. Para ello se colecta cada año una cooperación entre los jefes de familia de las 30 manzanas de San Miguel Chiconcuac, en 2007 la cooperación fue de $100.00 pesos al año para las fiestas chicas. Con ese dinero se pagan algunos gastos de las fiestas, como los cohetes, los adornos, alguna banda que acompaña, el adorno de la camioneta que lleva la imagen en la procesión; lo que ellos llaman “gastos menores” o “detalles”, gastos que se tienen que hacer. Esos detalles suelen ser gastos no tan menores, pues este dinero se gastó de la siguiente manera:

GASTO GENERADO POR IMPORTE
banda $35,000.00 pesos
adorno de flores para un carro alegórico de una camioneta de una y media toneladas $65,000.00 pesos
12 gruesas (doce docenas) de cohetes $7,200.00 pesos
anticipo del enlonado $15,000.00 pesos
TOTAL $122,200.00 pesos

Los Mayordomos acompañantes son los responsables del corte de caja que se realiza con los recaudadores; al final del año deben comprobar todos los gastos que se hicieron con el dinero de la recaudación y lo que aportaron para que se realizaran todas las fiestas (chicas y patronal). Pero su mayor preocupación es comprobar los gastos que se hacen con las recaudaciones; en caso de que alcance el dinero de las recaudaciones, ellos se pagan algunos de los gastos menores mencionados arriba, siempre y cuando cuenten con factura para anexar al corte que se entrega a los nuevos mayordomos.

También realizan gastos personales en las fiestas y es parte de su actividad y responsabilidad. Para poder cubrir algunos gastos extras durante todo el año para las actividades de la iglesia se ponen de acuerdo y dan una cooperación entre ellos, en 2007 fue de $2,000.00 pesos. Ese dinero se destinó a cubrir los siguientes gastos:

IMPORTE GASTO GENERADO POR TOTAL
$100.00 Pago al cantor para la misa que se realiza los domingos a las siete de la mañana durante todo el año $5,400.00 pesos
$5,000.00 12 misas de los días 29 de cada mes $5,000.00 pesos
$5,000.00 Misas de las fiestas chicas $25,000.00 pesos
$4,000.00 En 2007 la mayordomía contrató a un arquitecto para el adorno de la iglesia en Navidad, el nacimiento y el adorno del atrio $4,000.00 pesos
$5,000.00 La misa de año nuevo (1 de enero) $5,000.00 pesos
TOTAL $44,400.00 pesos

Una de las actividades que cada uno de los once mayordomos acompañantes realiza por obligación y es parte de su compromiso con el santo es recibir en su casa la imagen de San Miguel el día 29 de cada mes, en orden descendente de número de mayordomo. Ahí se reza un rosario a la semana a la que asisten los demás mayordomos, la familia del que tiene la imagen, amigos, vecinos y las personas que quieran participar en esta actividad. Después del rosario, los anfitriones ofrecen una cena a las personas que asistieron al rosario.

Durante la realización de la Mayordomía del 2007 fui invitada a uno de los rosarios que se llevó a cabo en la casa del onceavo mayordomo el día 1 de julio de 2007, en su casa estaban presentes el onceavo mayordomo acompañante, su esposa, su hija, su suegra y dos amigas de la esposa del mayordomo quienes nos recibieron en el salón de la casa, dando un total de 30 personas. En una habitación a la entrada de la casa estaba dispuesta para la cena una mesa larga y en una de las esquinas del salón se encontraba la imagen de San Miguel. Me explicaron que esa imagen es conocida como San Miguel Arcángel Peregrino, y es la que se lleva a las procesiones, permanece en la casa de los mayordomos durante el año que fungen en el cargo y la que llevan a otras iglesias para acompañar en fiesta patronales y mayordomías a las que son invitados, etc. San Miguel Peregrino es una imagen de bulto de unos 90 centímetros de alto, que se encuentra dentro de un altar de mesa, hecho de madera con cuatro vidrios transparentes que permiten verla. El altar tiene luz con focos en color violeta y rojo, además de contar con dos travesaños movibles también en madera, que se quitan y ponen introduciéndolos en la base de la mesa en unos agujeros dispuestos para ese uso, con la finalidad de que se pueda transportar con mayor facilidad.

El rosario fue iniciado por una de las mayordomas y se turnaron, rezando cada una de las cinco uno de los misterios y agradeciendo al santo el haberse fijado en su familia para poder servirle; hicieron al santo alguna petición particular de protección, cuidado, ayuda, salud propia o de algún familiar, etc. Al finalizar el rosario, pasamos a sentarnos a la mesa y dos de las mayordomas me explicaron que el rosario puede iniciarlo cualquiera de ellas que sepa rezarlo y que algunas veces, si no saben hacerlo, pagan a una rezandera pero no me supieron decir cuanto cobraba una (o no quisieron decirme, pues eso implicaría que han contratado a alguna y que ellas no saben rezar). Ahí mismo los mayordomos comenzaron a platicar sobre la obra y detalles que faltaban para la fiesta y se pusieron de acuerdo en el color del traje que usarían para asistir a la misa de San Pedro y a platicarse anécdotas. En la cena dieron una crema de calabaza, pechuga de pollo rellena con una ensalada de manzana crema y nueces; pan, mantequilla, salsas, chile en vinagre, refrescos, flan napolitano, y a la mitad de la cena el onceavo mayordomo (dueño de la casa) sacó dos botellas, una de Brandy Torres 10 y otra de Tequila Centenario.

Para el cambio de la imagen de la casa de un mayordomo a otro, se realiza una misa especial a las seis de la tarde del día 29 de cada mes, unos 30 minutos antes sale la procesión con la imagen de la casa del mayordomo que la tuvo durante un mes, acompañada con cohetes y una banda. La imagen de San Miguel se traslada a la iglesia y después de la misa se lleva nuevamente en procesión de la iglesia a la casa del mayordomo acompañante siguiente, quien la albergará durante un mes y le hará los rosarios semanales; esta misa la paga el mayordomo que recibe la imagen, además debe comprar dos arreglos florales, los cohetes y ofrecer una cena en su casa. En el año 2007 los arreglos florales costaron entre $400.00 y $700.00 pesos cada uno; el mayordomo que recibió la imagen ofrecío una cena en su casa, tequila y brandy a esta cena se espera que asistan mínimo 50 personas.

Otro de los gastos que realizan todos los mayordomos es el atuendo, se ponen de acuerdo para uniformarse en traje sastre, de falda y pantalón las señoras, y en pantalón de vestir, saco o chamarra, camisa y corbata los señores. Este año se compraron siete cambios. Además de que las señoras llevaban zapatos del color del traje que usarían, abrigos del color del traje y algunas veces chalinas para dar vista a los trajes.

Aparte de la organización de la fiesta patronal con los compromisos antes señalados, La Mayordomía de San Miguel debe realizar “una obra”, es decir trabajar, poner o conseguir dinero para hacer alguna construcción o mejora física en la iglesia. En otros años la mayordomía ha adornado con placas de oro el interior de la iglesia, el altar principal, ha construido el salón para el catecismo, ha arreglado la casa parroquial, y obras de ese tipo. En el año 2007 la Mayordomía construyó baños públicos en uno de los costados del atrio de la iglesia. En esa ocasión, estuve presente en la reunión en la que se presentó el proyecto y se pusieron de acuerdo los mayordomos y sus esposas para el financiamiento de la “obra”, que fue costeada por los doce mayordomos y un grupo de personas a quienes se les denomina “padrinos”.

La obra que consistía en dos baños, uno para mujeres con tres tazas y un lavabo, y el otro para hombres con un mingitorio, dos tazas y un lavabo, la obra les costó $60,000.00 pesos que fueron obtenidos de la siguiente manera: los mayordomos pusieron dos mil pesos cada uno ($24,000.00); y a su vez cada uno de ellos buscó a tres “padrinos de obra” que aportaron mil pesos cada uno ($36,000.00) para completar el gasto del proyecto. Cada uno de los doce mayordomos se comprometió a buscar tres padrinos que necesitaban o en su defecto ellos tendrían que poner el dinero para la obra. Al encontrar a los padrinos, la manera correcta de invitarles es que, cada uno de los mayordomos debe entregar “el contento” a sus tres padrinos; es decir, cada mayordomo debe entregar, 3 chiquihuites con fruta y alguna botella de alcohol. Uno de los mayordomos acompañantes, me explicó que a estos padrinos se les entrega un chiquihuite más pequeño que el entregado en la descripción anterior; y que, de acuerdo al gusto de quien solicita el padrinazgo, puede sustituirlo por una canasta. Lo que sugiere que el tamaño del “contento” corresponde a la importancia del compromiso al que se invita para ser padrino. Es decir, no es igual el contento que se da a un padrino de bodas, a un mayordomo o a un castillero, que el que se da a un padrino de obra, de flores o de arreglos de mesas para una fiesta. Al considerarse los primeros compromisos más grandes, el chiquihuite es más grande y viceversa.

 Cuando tuvieron a las personas que les ayudarían con el financiamiento, entre los doce mayordomos pagaron una comida en la que se agradeció a los padrinos su ayuda y recibieron el dinero de la aportación (a la cual no me invitaron, pero estuve en la organización). La comida la hicieron en el atrio de la iglesia, y consistió en consomé, barbacoa, arroz, tlacoyos, tortillas, tres tipos de salsas, ensalada de nopales, refrescos, y el primer mayordomo llevó una botella de brandy Torres 10, una botella de Whiskey, y una botella de Tequila Cazadores (esto último lo observé antes de que iniciara la comida).

Seis de los mayordomos acompañantes me explicaron en una entrevista que el penúltimo día de la fiesta, cuando se hacen las cuentas, en caso de que sobre dinero, entre todos los mayordomos deciden si se realiza otra obra, con la finalidad de no entregar dinero a los nuevos mayordomos y que ellos “queden mejor, es decir, hagan mas obras”, además de que comiencen a trabajar en ceros. Uno de los mayordomos acompañantes comentó al respecto: “como iniciamos todos en la mayordomía, nadie nos da nada, pues el chiste es que uno pueda realizar la fiesta con sus propios medios sin una base. Así iniciamos todos y esa es la costumbre”.

Las fiestas chicas

Como se mencionó arriba, La Mayordomía de San Miguel es la responsable de la organización de la fiesta Patronal de San Miguel (o fiesta grande) y las fiestas “chicas” de todo el pueblo, durante todo el año.

Las fiestas chicas son:

  • 2 de noviembre, Día de muertos

  • 19 al 25 de diciembre, Posadas y Navidad

  • Misa de fin de año

  • 5 de Febrero, Santo Jubileo

  • Semana Santa

En diferentes entrevistas con ocho de los mayordomos de San Miguel de 2007, me explicaron en que consisten las fiestas chicas que se realizan durante todo el año en Chiconcuac. Aún cuando el principal responsable es el primer mayordomo quien realiza “el gasto más grande para la fiesta de San Miguel Arcángel”, ellos le ayudan siendo los responsables de la organización de las fiestas chicas mencionadas arriba, además de ayudarle a buscar a encargados o mayordomos de esas festividades.

2 de Noviembre : se hace una misa en el panteón, donde hay una capillita; se pone un enlonado y se adorna el panteón. Se acompaña con cohetes que se pagan con las cooperaciones de los habitantes del barrio. La fiesta y lo que se ofrece en ella es totalmente pagada por la Mayordomía. Y se acostumbra, además de poner el altar, preparar en casa pan de muerto.

Navidad , en estas fechas La Mayordomía es responsable de elegir a una persona que queda como “encargado” de las posadas. Este encargado busca acompañantes que lo apoyen y ayuden con el gasto; normalmente son sus familiares y vecinos; los acompañantes son tres o cuatro dependiendo de los que busque la persona que es encargada. El encargado y sus acompañantes son responsables de las nueve misas y las posadas (del 16 al 24 de diciembre). Para cada una, compran hasta treinta o cuarenta bultos de cacahuates, frutas, juguetes o lo que el encargado quiera dar a la gente. Éstas se empacan en bolsas individuales que se conocen como aguinaldos y son repartidos a los niños después de la misa y las posadas en el atrio de la iglesia. Aparte, se busca el padrino del Niño Dios, para la “arrullada”, que se realiza el día 24 de diciembre, que es la arrulladita del niño. Los encargados dan aguinaldos y ofrecen de comer después la misa.

El día 5 de febrero se celebra el Santo Jubileo; en entrevistas me explicaron que en cada una de las esquinas de Chiconcuac se ponen las “Pozas”, altares adornados en donde se pone la imagen de un santo y en las cuales se detiene la procesión con el Santísimo; se realiza un rezo, se les ofrece algo de beber y comer a las personas que van en la procesión que va por todas las calles de poza en poza. Los mayordomos de San Miguel del año en curso pagan el adorno de la camioneta para la procesión, el adorno de la iglesia, la banda que acompaña al Santísimo y la misa. Algunos informantes me dijeron que en esta fecha también se realizan en las calles tapetes de flores o de aserrín pintado en las calles por donde pasará la procesión. Zamora en su investigación durante el 2003 asistío a esta fiesta y hace una descripción más detallada (Zamora, 2005:120-123).

Los dos mayordomos que fueron responsables de organizarlo me explicaron que durante el Santo Jubileo, en cada calle los mayordomos de San Miguel invitan a una persona para que sea encargado de poner la poza de la calle, organizar a la gente de su calle para invitar de comer y beber a las personas de su calle y a las personas que pasan con la procesión; algunas veces, contratan a una banda para acompañar con música a la imagen en la poza. Los criterios que utilizan para elegir al encargado son los mismos que se utilizan para elegir a cualquiera de los mayordomos o encargados para las fiestas. Ya que esas características se consideran básicas para participar activamente en las festividades, además de que los señores que han sido elegidos para organizar una fiesta y lo han hecho bien, según el criterio de los mismos pobladores, son constantemente invitados para participar, pues “ya los conocen que son responsables y que harán las cosas bien”; sin embargo no a todos se les invita para participar como mayordomos primeros de San Miguel Arcángel. Algunos de los responsables comentaron que constantemente se les invita para realizar el mismo cargo, ya sea como recaudadores para distintas fiestas, responsables de una poza, de las posadas, o como participantes de alguna organzación civil que describiré adelante.

Semana Santa , A la mayordomía de San Miguel le corresponde realizar la celebración de la Semana Santa; durante 2007 me dijeron muy orgullosos que ellos no sólo adornaron la iglesia, sino también el atrio y el jardín (un espacio civil que se encuentra al frente del atrio de la iglesia). Durante el Viernes Santo se lleva a cabo la procesión, y del miércoles al domingo se realizan misas diariamente. Cada año los mayordomos intentan hacer cosas nuevas y originales para que la fiesta sea más bonita y mejor que la del año anterior. Por ejemplo, en 2007 el Sábado de Gloria se hizo la hoguera del fuego nuevo en el jardín, pero el fuego se inició en la parte alta de la entrada de la iglesia desde donde fue bajando en una línea de cohetes y pólvora hacia la hoguera. El efecto fue realizado por un cohetero que es el mismo al que le compraron el castillo de fuegos pirotécnicos para la fiesta de San Miguel. El Domingo de Resurrección se puso una barrera como de un metro cubierta por algodón, detrás de la que se puso una grúa que se contrató para elevar la imagen del Cristo de la Resurrección, lo que hizo que la misa de Resurrección fuera más espectacular.

Recaudadores

Durante las entrevistas con los mayordomos de San Miguel, sus esposas, hijos, suegros, amigos, familiares; algunos ex mayordomos, sus hijos y esposas, personas que han estado relacionadas de alguna forma con la mayordomía, así como con señores entre 30 y 65 años aproximadamente, que están en las listas de alguno de los grupos civiles, o de las recaudaciones; ninguno de ellos ha tenido menos de cuatro cargos relacionados a la fiesta del Santo Patrono. Y la mayoría ha participado de alguna forma en alguna mayordomía o ha sido responsables de alguna de las fiestas chicas, organizando una poza durante la celebración del Santo Jubileo en el mes de febrero, fue padrino de vestido, altar, flores, adornos u otra cosa relacionada con la fiesta, encargado de algún grupo o encargado de las posadas en diciembre. Lo que muestra la importancia que tiene para todas las personas el participar de una manera u otra en las actividades religiosas, además de que la gente se involucra directamente en ellas.

Como mencioné al inicio, el municipio se encuentra dividido en “manzanas”, que constituyen la unidad para recolectar las aportaciones de las fiestas. Algunas de las 30 manzanas de San Miguel Chiconcuac cuentan dentro de esta división local espacial hasta con 130 casas. Para realizar la recaudación, el mayordomo primero invita a 60 recaudadores, dos personas por manzana, que le ayudan con esta empresa. Estos hombres realizan su trabajo los días miércoles de cada semana, comenzando unas dos o tres semanas antes de la primera fiesta chica que por la fecha en que entra en vigor la mayordomía (primer domingo de octubre) inician las recaudaciones a mediados de octubre para la primera fiesta chica que es en noviembre.

Las cooperaciones que tienen que pagar las personas que viven en Chiconcuac para las fiestas que se realizan durante todo el año son 3, se van pagando poco a poco durante el año a los recaudadores que pasan a cobrar en diferentes fechas del año, normalmente dos o tres meses antes de que se realice alguna de las fiestas. En 2007 las cuotas fueron de $100.00 para las fiestas chicas, $120.00 para la Mayordomía de San Miguel y $100.00 para el castillo. Durante el año el total de las cooperaciones de los jefes de familia fueron de $320.00 pesos para las fiestas.

El día en que se realiza la recaudación, el miércoles, no es elegido al azar puesto que es el día posterior al mercado de madrugada que es el día de mayor actividad comercial; por lo que, según explicaron los recaudadores “la gente no trabaja ese día y uno los encuentra en su casa además (se considera que es un día que) tienen dinero”, pues acaban de vender el día anterior durante el mercado; ese día también se realizan las fiestas y reuniones, pues “todos tienen tiempo de acompañarlo a uno en las reuniones, fiestas y celebraciones, es considerado el día de descanso”.

 Dos ex recaudadores me explicaron que a cada uno de los recaudadores se les entrega una lista de los jefes de familia que viven en cada una de las treinta manzanas que hay, y trabajan dos recaudadores por manzana. A partir del mes de octubre, los días miércoles los recaudadores se presentan por la mañana en la casa del mayordomo primero, quien les invita el desayuno y les entrega las listas de cada manzana a cada par de recaudadores. Ellos salen a cobrar, “por ahí de las tres o cuatro de la tarde vuelven a la casa del mayordomo a entregar cuentas de lo que recaudaron; ya que no le pagan a uno toda la cooperación junta, se va apuntando frente a los cooperantes lo que han abonado, ya que algunos no dan todo, solo una parte y cuando terminan de pagar se les tiene que entregar el recibo por la cantidad total cooperaron durante el año. Cuando vuelven a la casa del mayordomo les tiene que dar de comer, después entregan el dinero que han recaudado y las listas con los importes cobrados”.

Uno o dos días antes de cualquiera de las fiestas chicas o la patronal, los recaudadores se reúnen con los mayordomos y entregan el dinero que lograron juntar hasta esa fecha. Al acercarse la fecha de la fiesta de San Miguel, los recaudadores entregan el dinero que han recaudado, hacen cuentas y pasan las listas de las personas que cooperaron y las que no lo hicieron. Cuando los mayordomos necesitan dinero para cubrir gastos de las fiestas, tienen el dinero que los recaudadores van cobrando, y les entregan con un recibo informal que al finalizar la fiesta y el año de la Mayordomía es cambiado por uno foliado para entregar y cerrar las cuentas. Como expliqué arriba, el día 3 de octubre, que es el último de la fiesta, La Mayordomía de San Miguel, se reúnen con los recaudadores para hacer las cuentas finales de las cooperaciones y los gastos totales de las fiestas del año y la patronal, para entregar a los nuevos mayordomos las cuentas de lo que se recaudó y en qué fue gastado.

El Castillero

El castillero es elegido por el mayordomo, quien lo invita en un ritual semejante al que se realiza con él. El castillero también tiene once acompañantes, que elige de manera personal, es decir entre sus conocidos bajo los mismos criterios con los que se eligen los mayordomos y todas las personas que han ocupado un cargo. Normalmente son personas de su confianza, y se eligen entre amigos, familiares o vecinos. Los mayordomos y castilleros entrevistados coincidieron en que el criterio siempre es el mismo en todas las elecciones que se realizan para invitar a las personas a tomar un cargo o acompañar: “deben ser señores casados (vivan en unión libre o tengan una familia), que estén en las listas de cooperación, sean constantes y cumplidos en sus cooperaciones, además de ser responsables trabajadores, honestos y serios”.

El castillero y sus acompañantes realizan una recaudación semejante a la descrita arriba, con la que se paga una parte del castillo y fuegos pirotécnicos para la fiesta de San Miguel. El total de las aportaciones que realizan los habitantes de Chiconcuac para el castillo no es suficiente para el pago de éste, por lo que el castillero y sus acompañantes aportan una cantidad para cubrir el gasto del compromiso.

El castillero, al igual que el mayordomo primero, es responsable de dar de comer a sus recaudadores mientras dure el compromiso, y de ofrecer “algún refrigerio” cuando se realizan las reuniones para ponerse de acuerdo en las aportaciones que ellos darán, el cohetero que se contratará para realizar el castillo y la banda. Los acompañantes del castillero no trabajan solos, puesto que durante la recaudación involucran a sus hijos, sobrinos y algunas veces a amigos de éstos en la recaudación, por lo que estos jóvenes se inician desde temprana edad (desde los 12 años, según uno de los ex castilleros) en este tipo de organizaciones y trabajo; por lo que también asisten a las reuniones y en consecuencia a las comidas que se realizan paralelas a ellas. Por otro lado don Bonfilio de aproximadamente 65 años, me dijo en una entrevista que desde que él tenía 6 años, su papá lo enviaba a cobrar la recaudación, y cuando algún jefe de familia no pagaba, entonces iba su padre a cobrar personalmente, “pero yo fui recaudador desde esa edad”. Estos datos me hicieron comprender el porqué muchos de los jóvenes a los que pregunté sobre las organizaciones, los grupos y la mayordomía, saben perfectamente en que consisten, como estan formadas y que es lo que tienen que hacer los encargados y los acompañantes; ya que desde corta edad son involucrados en ellas, dato que explicaría el hecho de la persistencia de las festividades y del tipo de organización que existe para realizarlas.

Posterior a la quema del castillo, el castillero y sus acompañantes pagan una banda que toque en el jardin, que puede estar tocando por varias horas, ya que esa noche se realiza una “guerra de bandas” que consiste en la contratación de una banda por parte del castillero y otra banda por parte de los Mayordomos, que tocan de manera intercalada. En 2007, el castillo tuvo un costo de $95,000.00 pesos. Y la banda estuvo tocando alrededor de 3 a 4 horas. Una banda cobraba en 2007 entre $25,000.00 a $30,000.00 pesos.

Los Grupos Civiles

Como se señalé al inicio, existen otras organizaciones que llamo “Grupos Civiles” que participan en la fiesta de San Miguel. Estos grupos, tienen una organización interna propia; explicaré de forma individual los grupos más importantes que participan en la fiesta los días 28 por la noche y 29 de septiembre, que se unen para celebrar al santo patrono y “para que la fiesta sea más grande y bonita”. Algunos de ellos tienen varios años de participar en la Fiesta del Santo Patrono y son los siguientes:

  • Grupo San Miguel, que paga las Mañanitas del 29 de septiembre; cooperan los barrios de San Miguel, San Pedro, San Diego, Colonia Emiliano Zapata o de la Santísima Trinidad y el Mamut.

  • Organización del Tapete. Participan personas del barrio de San Pedro; cooperan los barrios de San Miguel, San Diego, Colonia Emiliano Zapata o de la Santísima Trinidad y el Mamut..

  • Grupo Chicomecoatl que paga la serenata del 28 de septiembre por la noche; participa y coopera el barrio de Xolache y tienen 52 años

  • Mayordomos del año anterior. Mayordomía de San Miguel Arcángel y Mayordomos de San Miguel Aparicio. Participan con el carro alegórico para la procesión 3 de octubre

5. Grupo Huracán

6. El Ballet

7. La Rondalla de Chiconcuac. Participan en las procesiones y las misas, son principalmente jóvenes de los barrios de San Miguel, San Pedro, San Diego, Colonia Emiliano Zapata o de la Santísima Trinidad y el Mamut.

Estos grupos son los mas grandes, tradicionales y reconocidos en la localidad. Aparte de ellos hay personas o familias que participan en las mañanitas y/o durante los días de la fiesta llevando un mariachi, algún grupo musical, o son responsables del Ballet, que es un grupo de jóvenes que bailan música folclórica o de moda y llevan a bandas en vivo para acompañarse.

1. Grupo San Miguel

El grupo San Miguel, como ahora se conoce se inició hace más de 53 años; cuando un señor (no recuerdan el nombre exacto), que vivía en el DF comenzó a mandar cada año a un mariachi, para darle las mañanitas al santo patrono. Hace 51 años el señor Rogelio Salazar Flores tuvo la idea de que se realizaran las mañanitas al estilo de las mañanitas que se le llevan a la Virgen de Guadalupe, así invitó a un grupo de amigos, para poder traer a un mariachi mas grande o que toque mejor. Con el tiempo se fueron agregando a este grupo más personas que “por gusto” o “voluntad” querían celebrar al santo patrono. Cada vez van trayendo a artistas más populares y, en consecuencia, mas cotizados. Las personas que integran el grupo de San Miguel, espacialmente pertenecen a los barrios de San Miguel, San Pedro, San Diego, la Colonia Emiliano Zapata ó Santísima Trinidad, las Joyas y el Mamut.

Para el año 2007 el grupo estaba formado por aproximadamente 300 personas que cooperan para traer a un artista popular y reconocido (como Lola la Grande, Juan Gabriel, Joan Sebastian, Banda Limón, Valentin Elizalde, en 2007 se presentaron Aida Cuevas y Lupillo Rivera) que cante las mañanitas a San Miguel el día 29 por la mañana y despúes dé un concierto gratuito para todo el pueblo. Para eso cada año hay un encargado, que es el responsable de organizar, contratar al artista, y que las mañanitas se realicen “de la manera tradicional, como se han hecho desde hace 51 años”.

El encargado es una de las personas que pertenecen al grupo, y entre los integrantes del mismo busca a 6 ó 10 personas que lo “acompañen”, es decir un equipo de personas que lo apoya con la organización y los gastos mas grandes de la misma. Aparte del equipo de gente que lo acompaña, también le pide a un grupo de 15 a 22 personas para que sean sus recaudadores, es decir, los encargados de ir a las casas de las 300 personas que pertenecen al grupo, a cobrarles la cuota que desde hace tres años ha sido de $800.00 pesos por participante. Me explicaron que las personas que pertenecen al grupo y que están en la lista, son hombres casados, que “en todas las cooperaciones y los grupos que existen en Chiconcuac, uno ingresa a estas listas a partir de que se ha casado, aún cuando viva uno en la casa de los padres o los suegros, cuando uno tiene una pareja, le agregan a uno en la lista”. Sin embargo, hay hombres que no están casados aún y a los que les han pedido pertenezcan al grupo, es el caso de un ingeniero de 26 años dueño de un café internet, a quien fueron a ver y le pidieron que les cooperara, le dijeron que aún cuando no estaba casado, él ya tenía un ingreso fijo y que su papá y su familia siempre han cooperado y apoyado en todas las fiestas del pueblo. Así él ingresó al grupo San Miguel este año aún sin estar casado.

El encargado del grupo San Miguel es un miembro del grupo que puede ser alguien que quiere realizar esa actividad o que es elegido por el encargado anterior o propuesto por el grupo. A este respecto me comentan que “este año aún no se ha elegido el encargado del siguiente año, pero ya hay una persona que está apuntada para el año 2009”. Me explicaron que: “si una persona quiere ser encargado, puede solicitar el cargo para el año que él sienta que puede cumplirlo bien, no necesariamente el siguiente año, pues el gasto que se realiza es grande y como todos quieren salir bien del compromiso, algunas veces se tiene uno que preparar con varios años de anticipación” [4] .

El trabajo y responsabilidades del encargado inicia unos cuatro o cinco meses antes de las fiestas, cuando se reparten invitaciones personales a los miembros que están en la lista del grupo, para asistir a una reunión en donde se decide a que artista o artistas se quiere traer y el monto de la cooperación que se solicitará, aunque como mencioné arriba, esta cooperación ha permanecido igual desde hace tres años ($800.00 pesos). En esa reunión, a la que no van todos los integrantes, se decide el artista y el encargado elige e “invita” a los que serán sus recaudadores, a los que ya les ha comentado antes que quiere que lo ayuden con la recaudación. En esta reunión, da a conocer a los recaudadores y al grupo que lo acompañará; se da un refrigerio, este puede variar de galletas, refrescos y bebidas alcohólicas (tequila y brandy acompañado de refrescos). Hasta se puede dar una cena formal de tres tiempos con servicio, depende de “sus posibilidades y de como el encargado se quiera ver ante el grupo”.

El dinero de las recaudaciones no alcanza para cubrir el gasto que se hace de los artistas a los que se invita por lo que el encargado y sus acompañantes, “tienen que trabajarle”. Organizan algunos eventos para poder reunir el dinero, “ya es costumbre, de unos años para acá, que se haga la rifa de un coche (en 2006 un Beetle, pues es era el auto de moda en el lugar) y algunos bailes, aunque los bailes no son tan seguros pues a veces los encargados salen perdiendo”. En esta reunión también se decide qué auto se va a rifar. El monto del dinero que se requiere para comprar el auto sale del dinero de las recaudaciones y de una cuota que el encargado y sus acompañantes aportan.

Posteriormente, y ya con el cartel en mente y las listas completas; el encargado recibirá a los recaudadores en su casa los días miércoles por la mañana; les invitará un desayuno y les entregará las listas de las personas a quienes deben cobrar. Ellos salen a cobrar y por la tarde vuelven a entregar cuentas, y el encargado les invita a comer. Esto se hace cada semana durante los cinco meses anteriores a la fiesta.

Con sus acompañantes, el encargado va viendo lo de la rifa del auto y demás gastos que este compromiso le ocasionan. Los acompañantes son los que le ayudan con dinero en caso de que las recaudaciones y lo que se haya pensado para reunir mas dinero no alcance. “Es el encargado quien pone todo el dinero que falta para cumplir con el compromiso; bueno, él y su familia, ya que casi siempre le ayuda a uno su familia en cualquier tipo de compromiso que uno tiene, la familia y los amigos”.

El día anterior al inicio de la fiesta (27 de septiembre), el encargado contrata a un taquero que se pone en un extremo del jardín (parque) que se encuentra frente al atrio de la iglesia, ahí va recibiendo a las personas que faltan de dar su cooperación y “les ofrece un taco”, refrescos y bebidas alcohólicas. Esta actividad es conocida como “la cobranza” y es también una tradición en el pueblo, pues “todos ya saben que se realiza”. Esta actividad inicia a las siete de la mañana, dando el desayuno al equipo de los artistas, que llegan la noche anterior o por la madrugada de ese día para armar los escenarios y ver los detalles de la presentación. Hasta a las seis de la tarde, cuando el encargado “lleva al equipo del artista a su casa para darles de comer, allá les reciben la familia del encargado para atender a la gente”. Mas tarde recibe a los recaudadores para hacer las cuentas finales y poder pagar al empresario lo acordado al día siguiente; esta última actividad termina algunas veces hasta el día posterior en la casa del encargado en donde se les ofrece de comer y beber a los recaudadores, a los acompañantes y algunos miembros del grupo que acompañan.

Al final de las mañanitas (día 28 de septiembre por la tarde), el encargado recibe en su casa a los acompañantes a los recaudadores y a sus familias, para agradecerles el apoyo que le dieron y su ayuda. Esta comida algunas veces se extiende hasta el siguiente día, que es el día de la fiesta religiosa.

Es importante señalar que algunas personas que pertenecen a este grupo, también son elementos activos de otros grupos. Es el caso de los siete señores que me explicaron esta organización, también pertenecen al grupo que hace el tapete, además de estar en las listas de recaudación de las fiestas de todo el año. Haciendo un poco de cuentas con ellos me comentan que al año cooperan $100.00 pesos para las fiestas chicas (Navidad, Día de Muertos, Semana Santa, Santo Jubileo), $120.00 pesos para la mayordomía, $100.00 pesos para el castillo, $800.00 para las mañanitas y $200.00 pesos para el tapete, por lo que al año aportan para las fiestas del pueblo y los grupos a los que pertenecen $1,400.00 pesos, “que nosotros pagamos con gusto, pues el patrón es quien nos dá y lo menos que podemos hacer por él es cooperar y trabajar para que su fiesta sea grande y bonita”.

Aparte de la cooperación monetaría, el tener un cargo implica tiempo que le quitan a su trabajo y familia para dedicarlo a la organización de las festividades; “además del tiempo que uno invierte en las actividades de la organización, recaudación, apoyo de actividades; como ahora que nos tocó poner la estructura y la lona para el tapete, uno dedica mucho tiempo a estas cosas y descuida el negocio, claro que uno lo hace por que San Miguelito siempre nos ha ayudado. Y después de este trabajo y la fiesta del patrón, los meses que siguen son de dedicarse al puro trabajo, pues viene la temporada de ventas altas y hay que aprovechar”. Este tipo de argumentos es comun en las personas de la localidad, quienes después de la fiesta de San Miguel Arcángel, se dedican a trabajar hasta el mes de febrero, pues es la mejor temporada de ventas en Chiconcuac. La fiesta marca el inicio de la temporada de ventas, y los lugareños consideran que deben hacer una fiesta al mismo nivel de lo que “el patrón nos ha dado, pues él nos da mucho y nosotros debemos hacerle una fiesta grande y bonita para agradecerle”.

2. Organización del Tapete

Las personas encargadas del tapete son espacialmente originarias del barrio de San Pedro; ellos son un grupo de 30 personas aproximadamente, quienes cada año cooperan para pagarle a personas de Tlaxcala que se dedican y saben hacer los tapetes de semilla, arena o aserrín. Este grupo realiza esta actividad del tapete para la fiesta de San Pedro, y San Miguel desde hace 50 años. El tapete tiene una dimensión de 5x8 metros y en 2007 fue hecho con la imagen de San Miguel Arcángel con semillas. Los señores a los que pregunté sobre su origen no supieron decirme con exactitud, sólo comentaron que desde que ellos eran niños ya se hacía el tapete, y que “seguramente, algún mayordomo lo trajo y después cada año se volvió a poner, porque aquí asi es la gente, nada más es cuestión de que alguien haga algo y guste, para que se vuleva una tradición y se quiera mejorar cada año”.

Los encargados son tres personas, el encargado del año anterior, el encargado del presente año y el encargado del año siguiente, es decir que una persona que es elegida para ser encargada, o se propone para ocupar el cargo, trabaja en la organización por tres años. Las actividades de los encargados inician con unos cinco o seis meses de anticipación a la fiesta; buscan a las personas que hacen los tapetes, eligen la imagen y el material del que quieren que se realice el tapete y recaudan las cooperaciones.

A pesar de que la responsabilidad del tapete es de tres personas, siempre mencionan “al encargado”, es decir que sólo se reconoce a una sola persona responsable de la actividad, y lo mismo sucede con todas las organizaciones que existen en el pueblo. Se sabe que es un trabajo de equipo, de mucha gente que participa y apoya, pero el responsable es una sola persona y se valora su trabajo, capacidad y si algo sale bien o mal, una sola persona es felicitada o criticada por ello.

Los encargados se imponen una cuota más alta que la de los demás miembros del grupo (30 aproximadamente), este año (2007) ellos pusieron $500.00 pesos y los demás $200.00 por persona. Sin embargo los encargados también cubren los gastos de sus viajes a Tlaxcala, las comidas, refrescos que se ofrecen durante la instalación del templete y la estructura que lo cubre y algunos gastos más que van surgiendo.

El grupo cuenta con una estructura de metal con lona y una base de madera que se utiliza anualmente para la realización del tapete; esta estructura fue adquirida con “los sobrantes” de años anteriores, y se guarda en la iglesia. Cada año se entrega al responsable para que realice la actividad y sea responsable de ella.

Este grupo puede crecer cada año en caso de que alguien “tenga la voluntad” de cooperar. Es decir, se acerque y les diga que les puede ayudar con determinada cantidad que puede ser la cooperación que ellos fijan o menor; o que alguien sea invitado, “pero normalmente es cuestión de voluntad; cuando uno anda recaudando a veces se acerca alguien y le pregunta: ¿para qué estás recaudando?, pues que para el tapete, y ya le dice a uno, pues te puedo cooperar con tanto. Puede ser la mitad o toda la cooperación, y se apunta en la lista, y al siguiente año uno le pasa a preguntar si ese año tiene la voluntad de ayudar otra vez y así se van agrandando el grupo y la lista de los miembros”.

Como en la organización de la mayordomía y el grupo anterior, también el encargado ofrece comidas a sus acompañantes cada miércoles que se recauda, y al final del compromiso realiza una comida en su casa para agradecer a los miembros del grupo su cooperación y su ayuda. Los miembros del grupo asisten con sus familiares a la comida y es ahí donde se realiza la presentación del encargado del siguiente año. “El encargado siempre ha sido una persona que pide el cargo por voluntad; aquí hay muchas personas que por voluntad son encargados de las fiestas. Puede ser que lo hagan como pago de un favor al patrón, o por agradecimiento. También puede ser por gusto, pero a nadie nunca se le ha obligado a realizar una actividad y menos para el patrón, todos lo respetamos y lo queremos, porque él nos cuida, nos protege y él es quien nos ha dado todo lo que tenemos; la bonanza que tiene Chiconcuac es por que él nos la ha dado, cómo no le vamos a hacer su fiesta grande, como no lo vamos a querer, si nos ha dado mas de lo que quisiéramos, y nos ha protegido siempre”.

3. El grupo Chicomecoatl

Este es un grupo de personas que organiza las mañanitas del día 29, ellos traen mariachis o cantantes de ranchero para darle la serenata a San Miguel. Este grupo se formó hace quince años en el barrio de Xolache, y solo el barrio coopera para la realización de esta actividad. No pude obtener información específica de la organización de este grupo. Este año contrataron al Mariachi América y a la Banda Limón, quienes por la tarde del mismo día dieron un concierto posterior a la presentación de los artistas contratados por el Grupo San Miguel.

4. Mayordomos del año anterior

En este grupo participan: la Mayordomía chica de San Miguel Aparicio y la grande de San Miguel Arcángel. La primera celebra su fiesta el 8 de mayo, consta de 12 mayordomos y sus esposas, que al siguiente año les corresponde pagar el carro alegórico de la imagen de San Miguel Aparicio para la procesión del día 3 de octubre.

A los Mayordomos de San Miguel Arcángel del año anterior, les correponde pagar el carro alegórico de San Miguel, este gasto lo realizan entre ellos y con sus familiares. Me dijeron que normalmente realizan ese gasto solos, no cuentan con la cooperación de los jefes de familia. En el año 2007 cada uno de los carros alegóricos tuvo un costo aproximado de $85,000.00 pesos.

A los mayordomos de San Miguel Aparicio del año anterior, también les corresponde pagar el carro del santo, y participan en la misma procesión. Las imágenes de San Gabriel y San Rafael son donados por familias o personas que se ofrecen “por voluntad”, ya sea por manda, devoción, agradecimiento, o para solicitar algún favor del santo del que normalmente son devotos. El adorno depende de la capacidad económica de quien lo solicita, para el 2007 el adorno de San Rafael tuvo un costo de $12,000.00 pesos y el de San Gabriel de $38,000.00 pesos.

5. Grupo Huracán

Este es un grupo de amigos y familiares, entre diez y quince personas que se encargan de “llevar serenata con un mariachi al santo patrón”; “somos mas o menos como diez o quince personas”, de entre treinta y cuarenta y cinco años. El grupo se inició entre siete a diez años, pues “un grupo de personas pagaba un mariachi para la serenata, pero la verdad es que traían a grupos muy feítos, o muy poco conocidos, o que tocaban medio mal; entonces nosotros decidimos reunirnos para traer algún mariachi que tocara un poquito mejor”, comentaron cinco miembros del grupo que se encontraban en la cena que ofreció el mayordomo de San Miguel Aparicio el día 8 de julio del 2007..

Cooperan entre $4,000.00 y $6,000.00 pesos, “lo que nos toque dependiendo del grupo que vayamos a traer. Como somos pocos, pues nos ponemos de acuerdo pronto, y le pedimos a amigos y familiares si nos quieren ayudar; si tienen la voluntad. Pues la verdad es que este pueblo da para eso y para mas, nosotros tenemos la posibilidad de hacer estas fiestas tan grandes porque la verdad es que San Miguelito es el que nos ha ayudado, como no le vamos a hacer sus fiestas grandes, si el es quien nos ha dado todo; toda la gente de aquí tiene trabajo y tiene dinero por San Miguelito, esa es la verdad, así que como no vamos a poner, como no vamos a tener la voluntad de hacer un esfuerzo, un gasto por su fiesta”. Este año trajeron al Mariachi América.

Uno de los miembros del grupo me explicó que en este año (2007) el grupo Huracan se unió al grupo Chicomecoatl y promovieron un rodeo y baile con grupos de banda, “es un experimento nuevo, ojalá que a la gente le guste y se vuelva una tradición en Chiconcuac, pues la idea es que la gente se divierta, disfrute de las tradiciones y además festeje al patrón”

6. El ballet

Es una organización de unas cuantas personas que varía en número, y consiste en un encargado, hombre soltero, que busca un grupo de amigos, hombres solteros también que pueden ser de cuatro a seis que fungen como sus acompañantes. Ellos buscan a mujeres y hombres de 15 a 30 años solteros que quieran participar en el Ballet, bailando música folclórica o de moda cuatro días durante la fiesta patronal en septiembre. “Cuando uno toma la corona decide cuántas personas va a invitar para que le acompañen”; el encargado y sus acompañantes como responsables tienen que conseguir el lugar en donde se harán los ensayos, qué maestro les pone la coreografía, pagar las bandas que les acompañan, los templetes, las lonas, el adorno y las comidas de los cautro días que se realiza el ballet. Además de ensayar durante varios meses.

“El último día de la fiesta, después de la misa, la gente espera hasta una hora o más después de que termina la misa, para saber si alguien va a tomar la corona. La corona no es otra cosa que un sombrero que representa al ballet; entonces el padre pregunta que quien quiere tomar la corona, uno dice uno que, por ejemplo, mis amigos y yo; la gente aplaude y nos acercamos al altar y el sacerdote nos pone los sombreros”....“Ahí es donde comienzan los problemas, pues uno tiene que buscar a los participantes, invitar a las muchachas, conseguir el lugar y todo”.

Después que se ha “tomado el ballet” Se hace una reunión con los acompañantes y los jóvenes que participarán, en donde se ponen de acuerdo que música se va a bailar y a que grupo se va a traer, me explicó René Bojorges, hombre de 32 años quien ha sido encargado del Ballet en una ocasión, ha sido acompañante una vez y ha participado como bailarín. Los bailes que se presentan dependen de las modas, pues hace tiempo bailaban Jarocho, después Jalisco, norteño, años 20’s, banda y ahora ponen duranguense.

Después que se ponen de acuerdo en el baile y el grupo que se contratará, el encargado pide presupuestos de los grupos, el maestro de baile y el vestuario. Cuando ya tiene el presupuesto se hace otra junta en la casa del encargado del Ballet, en donde se hace un aproximado de lo que el encargado y los acompañantes van a poner de dinero y de cuanto les toca poner a los que van a bailar.

A los participantes se les pide hasta $3,000.00 pesos, más el gasto del vestuario, que tienen que ser ocho mudas, pues se baila dos veces al día durante cuatro días de la fiesta. Y cada vestuario cuesta entre $1,500.00 y $2,000.00 pesos, además de lo que les toque pagar para las bandas, por ejemplo $3,000.00 pesos y también se decide quien pondrá las coreografías. Se contrata a una maestro de danza, algunos cobran de $7,000.00 a $15,000.00 pesos; “algunos buscan a gente de Bellas Artes, otros a maestros de Texcoco, pero nosotros cundo fuimos encargados trajimos a uno que estuvo en el ballet folclórico de Amalia González, y pues nos cobró algo, total que el dinero de los ensayos se reparte entre los que somos y cada vez que hay ensayo se paga una parte, por ejemplo, $100.00 o $150.00 pesos por ensayo”.

Una vez que se tiene el lugar en el que se ensayará, el maestro, y ya se han puesto de acuerdo en el vestuario y en las cuotas que se pagarán los ensayos, estos se inician cuatro meses antes de la fiesta. Primero se ensaya tres días a la semana, después cuatro, y cuando falta un mes, cinco días a la semana o algunas veces toda la semana tarde y noche.

El día que se inician las presentaciónes en la fiesta, primero el grupo va completo a presentarse al Patron, se ofrece el baile y se hace la primera presentación. El segundo día, la banda sale de la casa del primer encargado y va “recogiendo casa por casa a los integrantes del ballet; en cada casa la banda toca dos canciones, y les ofrecen galletas y refrescos. Se va a las casas que dé timepo; a los que no dio tiempo de recoger, ele encargado les llama por teléfono para que vayan a comer a su casa. De ahí se van a hacer su segunda presentación. El tercer día, siguen el recorrido por las casas de los integrantes que faltaron el día anterior; van a comer a la casa del encargado y hacen su presentación. Y el cuarto día van a bailar a las iglesias que les de tiempo, a la de San Pedro, San Pablo, La Santísima Trinidad, Xolache, San Juan de los Lagos, las que les dé tiempo; en cada una bailan una pieza y finalizan su presentación en la fiesta del Santo patrono.

René Bojorges me dijo que al igual que otros cargos en chiconcuac, cada año es mas difícil cumplirlo, pues además del pago de las comidas, el escenario, el vestuario y las bandas, el encargado también debe ir a pedir permiso a las muchachas que participan y ser responsable de que no les pase nada. “Pues como somos puros jóvens solteros los que participamos, no falta que se hagan la parejitas, de los ballets hasta han salido parejas o casados”. Otra de las complicaciones es que invitan a un número de personas y al faltar un par de meses le dicen al encargado que ya no van a participar, o que no pueden; y es un problema invitar a alguien que quiera participar, pague las cooperaciones y esté dispuesto a ensayar al faltar un par de meses para la presentación.

“La organización del ballet es muy grande, pero el compromiso lo es más, hace ya dos años que nadie toma la corona, pues el último que fue encargado terminó en la cárcel”, ya que no logró juntar el dinero de la banda y el representante de ésta lo demandó. Me dijo el hijo de uno de los mayordomos acompañantes, quien en el 2004 fue encargado del Ballet: “Cuando nosotros fuimos encargados gastamos por todo, el grupo, los vestuarios, el templete, adornos, todo, como dos millones de pesos entre todos; y claro que los responsables son los que mas gastan”.

6. La Rondalla Chiconcuac

Fue un grupo de jóvenes que se reunieron aproximadamente hace unos 15 años (1992) para formar una rondalla, que inicialmente se llamó Rondalla San Miguel, con la finalidad de llevarle serenata a San Miguel Arcángel durante la fiesta patronal (29 de septiembre), para ello compraron una imagen de San Miguel Arcángel que pusieron dentro de una urna de cristal. Posteriormente a su fromación, los invitaban a realizar presentaciones en otras festividades y actos sociales y cívicos. Según algunos informantes tuvieron problemas entre ellos y se separaron hace unos siete años; sin embargo, los responsables de la imagen participan cada año en las procesiones y las misas. No hablé con ellos directamente, pero si pude observarles en todas las misas y las procesiones realizadas durante la fiesta en el año 2007.

7. Las sembradoras

Este grupo es el único que esta organizado por y en el que participan puras mujeres Y una de ellas es la encargada, reúne, invita y recibe a mujeres de todas las edades, desde 3 hasta 65 años. En su danza reproducen la siembra y cosecha de la época de las haciendas, haciendo al final de su danza, entrega de fruta y regalos para las personas que asisten a verlas bailar; a estos regalos se les denomina “semilla”. En el año 2007 es la primera vez que se presentaron las sembradoras en la fiesta de San Miguel; ellas danzan durante tres días. Para poder participar en la danza, uno debe cooperar para el pago de las bandas que durante los tres días les acompañan. Además de comprar los vestuarios, deben tener tres pares de vestidos para participar.

La encargada debe dar de comer a las sembradoras y al o los grupos que les acompañen. En 2007 el grupo estaba formado por 104 mujeres y un hombre. Ella debe ofrecerles algo de comer después de los ensayos y durante los días de sus presentaciones. También es responsable de invitar a personas del pueblo para que donen “la semilla” (que puede ser cualquier fruta, balones, jarras, recipientes de plástico con tapas), que se repartirán los días de las presentaciones.

Por la mañana del día de la presentación, las sembradoras se reúnen en la casa de la encargada; ella les da de desayunar y con la banda salen por las calles bailando hacia la casa de las personas que donarán la “semilla”. Frente a la casa de los donadores, hacen una parte de la danza y la encargada recibe la semilla; agradece a las personas su donación y los donantes les ofrecen agua, galletas, refresco, o alguna cosa de comer. Al terminar y para irse, vuelven a bailar y se dirigen a la casa de los siguientes donantes.

Detrás de las Sembradoras, van una o dos camionetas en las que cargan la fruta y los regalos. Al llegar la hora de la comida, van nuevamente a la casa de la encargada, comen y siguen “recogiendo la semilla”, hasta aproximadamente, las cinco o seis de la tarde, en que van a cambiarse, y se dirigen al lugar en el que se presentarán. Esta actividad de “recoger la semilla” se realiza las mañanas de los tres días que se presentan las sembradoras. Normalmente, para cada día que se presentan, reúnen la “semilla” en dos camionetas de una tonelada y media o un camión completo de tres toneladas[5] .

8. Los habitantes

En la Fiesta de San Miguel Arcángel, participan de una forma u otra (a excepción de las personas que no son católicas), todos los habitantes de San Miguel Chiconcuac. La participación de las personas se da a diferentes niveles, durante tres días de los nueve que dura la fiesta, el 28, 29 y 30 de septiembre, los lugareños llevan a la iglesia arreglos florales que son acomodados por los mayordomos y sus familiares, en tablones que se disponen para ese fin en la parte superior de los pilares en todo el interior de la iglesia, las que no caben ahí, se acomodan en el suelo a lo largo de las paredes, en los nichos junto a los santos, en el altar principal y algunos alrededor de la fuente que se encuentra en el lado izquierdo del atrio. El costo de cada uno de los arreglos florales varíaba en 2007 de $400.00 pesos a $1,200.00 pesos. Otro tipo de participación es la económica, por lo menos el 75% de los habitantes de las manzanas que pertenecen a San Miguel Chiconcuac pagan cooperación en dinero para el pago de los fuegos pirotécnicos, y el 79% paga la cooperación para la fiesta a la mayordomía.

Datos de las listas de cooperaciones por manzana del año 2007 iglesia de San Miguel Arcángel en Chiconcuac

Después de describir todos los grupos que participan en la fiesta del Santo Patrono, haré la descripción de la fiesta de San Miguel Arcángel que observé durante mi estancia en el año 2007. La finalidad es mostrar como actúa cada una de las organizaciones y personas que participan en ella, además de poner de manifiesto la grandeza e importancia de esta fiesta en la zona.

La fiesta:

La fiesta inicia con el novenario el día 19 de septiembre, que termina el día 27, víspera de los días de la fiesta grande que se desarrolla durante los días más importantes que son el 28 y 29 de septiembre. El novenario consiste en una misa diaria a las siete de la noche, de la cual es responsable un grupo distinto, una mayordomía o padrino de algún santo, posteriormente a ella se ofrece algo de comer a las personas que participan en ella. El grupo o persona responsable, es quien paga la misa, el coro, y la comida que se ofrece al finalizar la misa.

El día 19 de Septiembre, a las cinco de la tarde, los mayordomos se reúnen en la casa del último mayordomo, quien recibió la imagen de San Miguel en su casa, desde la casa del mayordomo se lleva a la iglesia de San Pedro, en donde se espera a un grupo de imágenes de algunas iglesias cercanas para que acompañen a San Miguel durante el novenario y la fiesta. En la iglesia de San Pedro se espera aproximadamente una hora a que lleguen las personas que llevan algunas veces las imágenes y otras veces solo los estandartes. Las imágenes que acompañaron en 2007 a San Miguel fueron:

San Pablito

Grupo Xolache

La Santísima Trinidad

San Pedro Chiconcuac

Santa María Chiconcuac

San Sebastián de San Andrés Chiautla

San Toribio de Papalotla.

Santa Catarina

San Andrés de Chiautla

La virgen de la Presentación de Zapotlan

El señor de la Resurrección de Atenquillo Chiautla.

La rondalla San Miguel de Chiconcuac.

El ballet del año 2005-2006 que ese año entregan la imagen junto con la corona.

Al llegar la mayoría de las imágenes, se inicia una procesión por las calles del pueblo. Cuadno ésta llega a la iglesia de San Miguel, son recibidas por el padre, quien les agradece su visita y hace una misa. Después de la cual los mayordomos de San Miguel ofrecen refrescos, galletas y “cubas”. Este día los responsables de la misa son los Mayordomos de ese año.

Durante el 2007, los encargados de las misas de los siguientes días fueron: para el día 20 son responsables de la misa los barrios de San Miguel, San Pablito, la mayordomía de Santa María y la Santísima trinidad. El día 21 de Septiembre le corresponde la misa a las Sembradoras, la asociación de la Virgen de la Paz.El 22 de septiembre, Al grupo de serenata Xolache, Asociación de la Inmaculada concepción, Asociación de la Virgen de Dolores, La Adoración Nocturna.

Ese mismo día (22 de septiembre) se realizó después de la misa una procesión que inició a las nueve de la noche, los 58 años del grupo de la Adoración Nocturna, se trata de un grupo nacional que en Chiconcuac ha sido muy acogido. Conforman al grupo unas treinta personas que viajan a varios lugares de la república para realizar la adoración nocturna, que consiste en una serie de rosarios y rezos con el Santísimo expuesto; inician a las nueve de la noche y terminan a las tres o cuatro de la mañana.

Se realiza una vez al mes en un lugar diferente de la república y para el festejo de San Miguel solicitaron a los Mayordomos que hiciera coincidir la fecha con un día del novenario de San Miguel para ofrecerle el festejo.

Para poder organizar estos eventos, los mayordomos van a buscar a cada uno de los organizadores y responsables de los grupos para saber si van a participar y ponerse de acuerdo en las fechas. Algunos grupos se coordinan junto con la mayordomía, pero las más de las veces, los grupos dan sus programas y la mayordomía los “acomoda” en el programa, posteriormente les va avisando cuando les toca participar. En 2007, en el caso de la Adoración Nocturna, ellos fueron con la Mayordomía y pidieron la fecha que se les respetó, puesto que la reunión nacional estaba programada para ese día desde el año anterior, y en su festejo recibieron a gente de toda la república.

El día 22 de septiembre de 2007 por la tarde, se celebró la boda de dos de la hijas de Don Miguel, uno de los mayordomos acompañantes. Después de la misa de medio día, seis de los mayordomos acompañantes se dedican a poner los adornos del atrio, que consisten en tiras de papel picado, que son colocadas desde la base de la cruz colocada en el punto mas alto de la entrada de la iglesia a varios puntos del atrio en forma de abanico. Esta actividad del adorno de la iglesia es otra de las obligaciones de los Mayordomos y se realizó este día por que los adornos no alcanzaron y el primero tuvo que encargar más.

El día 23 la misa le corresponde al Grupo Chicomecoatl, Padrino del tapete, asociación y Mayordomía del Divino Salvador.

El día 24, Al grupo Juvenil formado por los mismos jóvenes de la rondalla y algunos mas que se han unido y que participan en actividades eclesiásticas; Grupo de ejercitantes San Pedro y Santa María, que son grupos de personas devotos de esas imágenes y que les realizan rosarios durante todo el año.

El día 25, los encargados de la misa fueron los padrinos de portada, padrinos de nicho, Comunidad Nueva Alianza, Adoración Nocturna, Grupo de catequistas activas de Santa María.

El día 26, los padrinos del vestido de San Miguel, padrinos del vestido de San Gabriel, madrina del vestido de San Rafael, padrino del vestido de San Miguel Arcángel Peregrino.

El día 27, grupo de castilleros, carro alegórico, grupo de taxis y bicitaxis. Este día a medio día, los responsables del tapete iniciaron con los preparativos para la elaboración del tapete por la tarde-noche. Los preparativos consisten en la estructura para el techo de lona y la base de madera, para que sobre ella se realice el tapete, que en 2007 fue la imagen de San Miguel en semillas y debe quedar listo para la madrugada del día 28 de septiembre.

Por la tarde de este día las mayordomas terminaron de poner los adornos que van de la entrada del atrio a la entrada de la iglesia, que consisten en unos tendederos con prendas pequeñas tejidas a mano, réplicas de suéteres, capas, chales, cobijas, bufandas, gorros, manteles demás prendas representativas que se venden en Chiconcuac y que han dado fama al lugar. Es un adorno muy colorido y sobre todo representativo.

Al terminar con el adorno, los mayordomos, sus esposas, hijos y algunos amigos les ayudan a colocar tablones de pilar a pilar, en forma de puentes, uniendo todos los pilares de las tres naves de la iglesia.

Por la noche, después de la misa, se lleva la imagen de San Miguel Peregrino a la casa del Primer Mayordomo, en donde permanecerá hasta el día de mañana por la tarde.

El día 28 por la mañana, hay mucha actividad, pues inician el acomodamiento de los escenarios para la serenata con el mariachi. En el jardín, desde las seis de la mañana se encuentran los encargados del grupo San Miguel con un taquero y todas las listas de los cooperantes para que se acerquen a terminar de pagar, y al hacerlo se les “ofrece un taco y se les entrega su recibo”. Por otro lado en las entradas del atrio (son tres) se encuentran armando y subiendo las portadas.

Las portadas fueron donadas por una familia que las solicito. La portada principal esta hecha con ramas de oyamel, esferas de navidad, papel metálico y series de focos en color rojo. Las portadas de las entradas de los extremos del atrio, son de dulces, bombones, dulces en bolsitas rectangulares y monedas de chocolate. El costo de las tres portadas fue de $15,000.00 pesos.

Una vez que se han terminado de poner las portadas y los adornos de la iglesia, los mayordomos barrieron el atrio preparándose para los días importantes de la fiesta que inician este día. El dueño de una florería de la localidad, dona un adorno florar para la fuente. Revisan y terminan de poner tablones en los pilares de las naves de la iglesia.

El día 28, oficialmente inicia la fiesta a las tres de la tarde con la entrada de la banda azteca formada por tres elementos que tocan una chirimía, un Teponaxtle y una tarola; una hora después entra la banda de viento, que cuenta con 30 a 40 elementos que tocan instrumentos como trompeta, saxofon, violin, cornetas, platillo, trombon, etc.; y pasan todo ese día tocando alternadamente en el atrio de la iglesia.

Desde antes del medio día del día 28 de septiembre, inicia una procesión constante de personas que llevan a la iglesia ramos de flores y adornos de flores con frutas. Esta es una tradición que nadie sabe desde cuando inició, pero los tablones que se pusieron entre los pilares, se han dispuesto para colocar todos los ramos de flores que los feligreses llevan a la iglesia, ya sea como un regalo para San Miguel, como una forma de agradecerle los favores recibidos o para hacer alguna petición.

A las seis de la tarde se inició una procesión encabezada por los mayordomos con el estandarte de San Miguel y las bandas, la procesión inicia trasladándose a la casa del padrino de la portada. Después pasa por la casa del Castillero quien dona una gruesa de cohete; y a la casa del Padrino de Nicho. De ahí se dirige a la casa del Mayordomo primero, en donde se recoge la imagen de San Miguel, ya con la imagen, se dirigen a la casa de los padrinos de los vestidos de San Miguel, San Gabriel, San Rafael, San Miguel Arcángel Peregrino. En la casa de los padrinos del vestido de San Gabriel, también se recoge la peluca para San Miguel.

Al llegar a la casa de los padrinos, la mayordomía es recibida por el padrino, sus padres, hijos y en algunos casos abuelos, nietos y tíos del padrino (de ambos sexos). Cuando ellos no están presentes, el Mayordomo primero, le dice al padrino que les pida a sus padres, abuelos o en su ausencia a alguna persona mayor que vayan a la sala, o a la habitación en donde se recibe a los mayordomos.

Cuando estan presentes lo padrinos y sus padres, abuelos o tíos, el primer Mayordomo agradece a las personas su participación y les recuerda que “esto es para que sigan vivas las tradiciones de nuestros abuelos, y para que el “Patron” (San Miguel) sepa que lo queremos y le agradecemos todo lo que él nos dá; sepa que nosotros siempre vamos a tratar de hacer su fiesta cada vez mas grande y mas bonita con la participación de todos ustedes”; el padrino también agradece “la oportunidad de darle algo al Patron, y agradecerle a manera de participación todo lo que nos ha dado”, en el caso de las personas que solicitaron hacer el regalo, agradecen que les hayan dado la oportunidad y los que fueron invitados agradecen que “se hayan fijado en ellos para padrinos”. Posterior a los agradecimientos mutuos, las bandas tocan una diana y una melodía, mientras se ofrece a los asistentes galletas, refresco y “cubas” (tequila con refresco); sólo en la casa de los padrinos de la portada se repartieron pambazos con jamón, frijoles y chile, y un vaso de ensalada de manzana, refrescos, té de frutas o cubas.

Por la noche hubo una misa a las ocho de la noche, después de la cual entra el mariachi, que es contratado por el grupo Xolache, quienes organizan la serenata, el mariachi entra a la iglesia a cantar las mañanitas a San Miguel, en 2007 fue el Mariachi América. Después de dar las mañanitas, sale al jardín, en donde ya se ha dispuesto el escenario para que hagan una presentación de dos a tres horas.

El día 29, a las siete de la mañana, se realiza una misa, posteriormente van algunos grupos como la rondalla San Miguel, algunos mariachis, y a partir de las nueve de la mañana entran los artistas contratados por el grupos San Miguel, este año primero cantó Aída Cuevas y a las diez y media de la mañana Lupillo Rivera. Entraron a la Iglesia y frente al altar de San miguel le cantan las mañanitas, y luego cantan una o dos canciones frente al santo. Posteriormente salen al jardín y dan un espectáculo de entre dos y tres horas.

A la una y media de la tarde, llegó otro artista a cantar las mañanitas, este año, la Banda Limón, que posteriormente se presentó en un campo deportivo, este grupo fue traído por el grupo Huracan. Posteriormente se presentaron junto con el Mariachi América en las canchas; el concierto se prolongó tres horas.

Al medio día se celebró una misa, después de la cual, se hicieron varios bautizos; y por la noche, a las ocho otra misa, que precede a una serenata en el jardín con artistas acompañados de banda y mariachi.

El día 30 comenzó con una misa a las ocho de la mañana, cuando entran a la iglesia las bandas de música; al medio día hay una misa para los niños, a la una de la tarde otra misa, a las dos de la tarde otra misa y nuevamente entran las bandas de música. En el 2007 a las seis de la tarde hubo una presentación del Ballet folclórico del Estado de México, lo “consiguió” el octavo regidor de la presidencia, que es compadre del primer mayordomo.

Por la noche a las ocho se celebró misa, después de la cual se hizo la quema de castillos; que están a cargo del castillero, en 2007 el castillo tuvo un costo de $95,000.00 pesos. Durante la quema del castillo, se inició una “guerra de bandas” que consiste en que Mayordomos y castillero contratan una banda cada uno, que tocan de manera intercalada y “compiten” por hacerlo bien y gana aquella a quien la gente les aplauda más, y reúna al mayor grupo de gente a su alrededor. El castillo duró una hora y media y la guerra de bandas terminó aproximadamente a las tres de la mañana.

El día 1 de octubre, inició con una misa a las siete y media de la mañana, al terminar tocan las bandas. A las dos y media de la tarde, se presentó la Banda Juvenil del estado de México. A las seis de la tarde hubo una misa celebrada por el Obispo que hizo confirmaciones. El Sacerdote me dijo que cada año a esta misa asiste el obispo, por lo que el padre se pone de acuerdo con los Mayordomos para que en ella se realicen bautizos, confirmaciones, comuniones, bodas grupales, etc.; para darle un toque eclesiástico a la fiesta aprovechando que va el obispo.

Por la noche, Las Sembradoras realizaron su primera presentación, que terminó a la una de la mañana. Antes de iniciar su presentación, entran a la iglesia, “le ofrecen” su presentación a San Miguel y salen a bailar.

El día 2 de octubre, a las siete de la mañana hubo una misa, a las ocho y media posterior a la misa, se presentaron las bandas. A la una y media de la tarde hay otra misa y a las siete de la noche nuevamente se presentaron Las Sembradoras, iniciando con su ofrecimiento a San Miguel.

El día 3 de octubre realizaron dos misas, una a las siete de la mañana y la otra a las doce del día. A las cinco de la tarde se realizó la procesión de las imágenes de San Miguel Arcangel, santo patrono de Chiconcuac, San Gabriel, San Rafael y San Miguel Aparicio, que son sus acompañantes y no se pueden separar, (si no se sacan juntos se presagian sucesos negativos).

Para la procesión se “arreglan” camiones como carros alegóricos. En 2007 el carro alegórico de San Miguel fue una estructura de fibra de vidrio en forma de iglesia, rodeada de flores con un espacio al centro en donde se puso la imagen de San Miguel, todo el rededor adornado con flores, este carro es pagado a los mayordomos del año anterior y sus acompañantes. Es decir, que las responsabilidades de los mayordomos terminan con esta actividad, que se realiza hasta el siguiente año.

Para esta procesión los mayordomos del año anterior (2006) mandaron a hacer globos de gas, en colores rojo y amarillo metálico, en forma de estrella con un círculo al centro en donde se podía leer, “mayordomía 2005-2006”. Estos repartieron entre los asistentes que acompañarían en la procesión. Los mayordomos de 2007, repartieron globos sencillos de color banco y azul con la misma finalidad. Las mayordomas, estaban vestidas con un color azul claro, semejante al de los globos que repartieron.

El carro de San Gabriel fue una camioneta, la batea fue adornada con un arco de flores y rodeada por flores. Al centro, bajo el arco, un altar dispuesto para recibir la imagen de San Gabriel, el carro fue realizado por una familia que hizo la promesa al santo para este año. Ellos se acercaron al primer mayordomo desde mayo para ofrecerle el adorno del carro.

El carro alegórico de San Miguel Aparicio, fue una estructura de fibra de vidrio, con cuatro pilares circulares que sostienen una cúpula transparente del mismo material, con la base está rodeada de tulipanes. Este carro fue donado por la mayordomía de esta imagen cuya fiesta se realiza el 8 de septiembre, Con esta actividad termina su compromiso, es la última actividad y compriomiso con la que participan en la Mayordomía.

El carro que lleva la imagen de San Rafael fue pagado por un lugareño que solicitó donarlo. Pertenece a una familia que es devota a San Rafael, y que al igual que la familia que donó el carro de San Gabriel, lo solicitaron a la mayordomía desde junio. El carro es una base con estructura de fibra de vidrio que simula un portal de pilares con arcos y un alero tranparente, rodeado por flores

La Rondalla San Miguel. Es un grupo de jóvenes que hace unos diez años formaron una rondalla, pero por diferencias se separaron, sin embargo, cada año participan en la fiesta de San Miguel, tienen una imagen de San Miguel en una vitrina de cristal, que permanece todo el año en la iglesia. La llevaron en una especie de carreta tirada por una motocicleta, que fue adornada con flores.

Al terminar la procesión, se llevó la imagen de San Miguel Peregrino a la casa del nuevo mayordomo “para recogerlo”, en esta ocasión (2007) ofrecío galletas, refresco y “cubas”. Posteriormente la imagen se llevó a la casa del castillero, quien también ofreció galletas y refrescos. De ahí el nuevo mayordomo y castillero acompañan a la mayordomía a la iglesia, en donde los nuevos mayordomos y castillero con sus acompañantes fueron presentados al pueblo por el párroco.

En la iglesia, las imágenes de San Miguel, San Gabriel y San Rafael se colocaron sobre el altar principal, las demás imágenes se acomodaron en la parte del frente del altar y el pasillo de la iglesia. El sacerdote fue presentando a los nuevos mayordomos y a sus acompañantes; al castillero con sus acompañantes y a las esposas de todos ellos. Al irlos presentando se acercaron al altar y el sacerdote les entrego una imagen de San Miguel Arcángel. En el orden que los fue presentando se formaron haciendo un medio círculo en el altar, y al terminar el sacerdote agradeció a los mayordomos que finalizan el cargo, y pidió a la gente que les aplaudiera por el trabajo que realizaron por la comunidad y por el Santo Patrono.

Después de la presentación al final de la misa, antes de la bendición, se hizo la despedida de las imágenes que acompañaron a San Miguel Arcángel durante su fiesta. El mayordomo primero le fue dando indicaciones al sacerdote, quien fue nombrando a los encargados de las imágenes y los lugares de donde las traen. Cuando fueron nombrados, se fueron acercando al altar y las mayordomas les entregaron un arreglo floral nuevo (es decir no de los arreglos que los feligreses llevaron a la iglesia), y una canasta con dulces. Posteriormente me dijeron que siempre se le agradece a las imágenes su asistencia con el arreglo floral, pero que la canasta de dulces fue una idea de esta mayordomía del 2007.

Al terminar la misa, en el atrio de la iglesia los demás mayordomos se aseguraron de darle a cada encargado de las imágenes una docena de cohetes, “para acompañarse en el camino”. Así mismo, les ofrecieron a las personas que se encontraban en el atrio refresco, galletas, y “cubas”. En ese momento se quemaron fuegos pirotécnicos por casi media hora.

El día 7 de octubre se considera el último día de la fiesta, y al final de una misa que se realizó a las siete de la mañana, se presentó “de manera formal” a los nuevos mayordomos, repitiendo el procedimiento del día 3 de octubre, es decir el nombramiento de los mayordomos, el castillero y sus respectivos acompañantes, así como a sus esposas. Posteriormente los nuevos mayordomos ofrecieron un desayuno en su casa, que consistió tamales, pan, atole, refrescos y cubas.

Un par de semanas después, los mayordomos salientes, entregaron las cuentas a los nuevos mayordomos, previa reunión con los recaudadores. En caso de que sobre dinero, se acostumbra que los mayordomos realicen otra obra, compren “alguna cosa que haga falta en la iglesia” o pagan algún arreglo necesario. En el caso del 2007, los mayordomos comentaron que si quedaba dinero pondrían una cerca alrededor de la fuente; “normalmente no se les da dinero a los nuevos mayordomos, pues ellos deben iniciar su trabajo de cero como todos lo hemos hecho”.

Mayordomía de San Pablito

En ésta segunda parte del segundo capítulo describiré la organización de La Mayordomía de San Pablito. A través de esta descripción iremos descubriendo las similitudes y diferencias con la Mayordomía de San Miguel, así como la organización en la que están sustentadas y persisten gracias al apoyo de los familiares.

La mayordomía de San Pablito esta formada por seis mayordomos, cada uno denominado por un nombre y orden numeral jerárquico:

v El primer Mayordomo

v Dos mayordomos denominados, segundo mayordomo y tercer mayordomo

v Tres fiscales: denominados primer fiscal, segundo fiscal, tercer fiscal.

v Jefes de familia que participan con su cooperación

v Personas que aportan adornos, portadas o el vestuario del santo de manera voluntaria.

El barrio de San Pablo o San Pablito, como le dicen de cariño sus habitantes, al igual que San Miguel se divide en “manzanas” que son como se explicó anteriormente, un grupo de calles y casas que no corresponden al espacio delimitado por cuatro calles, y que están perfectamente identificadas en el espacio por sus habitantes. Las manzanas del barrio son seis y están numeradas; de cada una de ellas se elige a una persona para que ocupe un cargo en la mayordomía. Los mayordomos de San Pablito del 2007 me explicaron que a todos les toca ser mayordomos y para que esto suceda se va rolando el número de mayordomo con el numero de manzana es decir, si en el año 2006 le tocó a la manzana número dos el primer mayordomo, a la tres el segundo, a la cuatro el tercero y así sucesivamente; para el año 2007 le toca a la manzana tres el primer mayordomo, a la cuatro el segundo mayordomo, a la cinco el tercero, y así cada año se cambia de manzana y “a todos les toca la mayordomía”.

El segundo y tercer mayordomos, y los tres fiscales a quienes también se les denomina acompañantes tienen la responsabilidad de cada una de las fiestas que se realizan en la iglesia durante el año, según el cargo para el que son elegidos e invitados, es la fiesta que les corresponde en el año.

CARGO FESTIVIDAD
Primer Mayordomo Fiesta Patronal, 29 de junio
Segundo Mayordomo Semana Santa
Tercer Mayordomo Posadas y Navidad
Primer Fiscal 25 de diciembre
Segundo Fiscal 6 de Agosto
Tercer Fiscal Santo Jubileo

Cada uno de los mayordomos es responsable de cobrar las cuotas económicas que se recaudan para las fiestas que se realizan durante el año en la manzana en la que vive, esto con la ayuda de una lista que se actualiza cada año de los que se consideran jefes de familia: hombres, viudas y madres solteras que habitan en esa manzana. Al igual que en San Miguel.

La manzana de la que se elige el primer mayordomo es llamada “Confradia”, y la confradia es junto con el mayordomo, responsable de la realización de la Fiesta Patronal, por lo que los jefes de familia de la confradia aportan una cantidad mayor en las cooperaciones que se recaudan, es decir lo “acompañan económicamente”. En el año 2007, el primer mayordomo me explicó que los integrantes de la confradia pagan el doble de cada una de las cooperaciones, además de aportar 10 pesos semanales, es decir 520 pesos al año para las flores y para el pago del Sacristán de la iglesia.

La recaudación, que es como se le denomina localmente al cobro de las cooperaciones, le ayuda a los mayordomos y fiscales a conocer a las personas de su manzana y poder elegir y proponer a la que considera cuenta con las características que se consideran básicas e importantes por parte de la comunidad: ser hombre, católico, casado (o en unión libre), serio, trabajador, responsable, contar con el apoyo de sus familiares y amigos, pero sobre todo que elija o cuente con un grupo de personas que tengan las mismas características para poder “cumplir con el compromiso como debe ser”. El grupo de mayordomos es elegido de manera aleatoria, no necesariamente son personas que se conocen, lo que hace que el trabajo sea más complicado pues a decir de los mayordomos y fiscales del año 2007 “uno nunca puede saber si ha elegido bien a quien lo sustituirá hasta que ya está en el cargo”.

Cada año los mayordomos del año anterior eligen a las seis personas que conformarán la mayordomía del siguiente año, en una reunión con “todo el pueblo” a la que, los mayordomos me dijeron que no asiste todo el pueblo en realidad; algunas veces solo asisten a la reunión La Mayordomía (los seis integrantes con sus esposas), algunos familiares y personas que quieren donar algo al santo durante la fiesta, ya sea por una promesa, manda o como agradecimiento. Sin embargo las personas con las que hablé del tema saben de su existencia y que los elegidos se darán a conocer en la misa del día 30 de junio; es decir, el penúltimo día de la fiesta del santo patrono, mismo día que se realiza de manera formal el cambio de mayordomía. Después de la reunión, se le “avisa” a las personas que han sido elegidas para que lo piensen y digan si están de acuerdo en ser mayordomos, si la persona no acepta el cargo por tener algún otro compromiso, entonces se busca otra persona. Cuando la persona elegida acepta el cargo le avisa a los mayordomos “cuándo los reciben” es decir, el elegido de cada manzana recibe en su casa a los seis mayordomos que le llevan “el contento”: un chiquihuite con frutas y una botella de alcohol para agradecer que ha aceptado el cargo, el elegido los recibe y agradece el nombramiento con una comida o cena, según el caso.

Los mayordomos y fiscales del 2007 me explicaron que normalmente la persona que ha sido elegida acepta, aunque puede negarse; si la negación de la mayordomía se debe a un compromiso adquirido con anterioridad que es muy grande como una boda o un negocio, en donde considera que “puede quedar mal con el santo patrono” se elige a otra persona. Pero si se niega por negarse o por no considerarlo importante no se le vuelve a ofrecer la mayordomía, y los lugareños consideran que es muy malo, puesto que el santo “lo castiga” o “deja de ayudarle”. Es decir, le va mal en los negocios, o tiene una racha de muy mala suerte que le dura algún tiempo; a este respecto algunos informantes comentan que puede ser un castigo muy largo. Una tía de una mayordoma dijo que: “hace algunos años fueron a ver a una persona para que participara como mayordomo y dijo que no. Pero que después ‘recapacitó’ y fue a decir que si quería la mayordomía; a lo que le dijeron que ya había aceptado otra persona y desde ahí ‘se secó’. Es decir, le comenzó a ir muy mal en sus negocios y en menos de un año quebró”. Por otro lado algunos informantes no lo relacionan con un tiempo determinado, dicen que le sucede alguna tragedia como un accidente o un mal negocio y después se repone. Los datos y que me dieron diferentes personas no coinciden en características ni tiempo, pero el suceso está relacionado directamente con la negación a la mayordomía; además de que esto también sucede cuando las personas toman el cargo de mala gana.

Las personas que son elegidas deben tener algunas características que son consideradas importantes en la comunidad: que siempre coopere, sea una persona seria y responsable, no se atrase en sus pagos, no tome, sea originaria del pueblo, que viva ahí de algún tiempo atrás o esté casado con alguna mujer del barrio. No hay una restricción clara sobre las personas que no son originarias del barrio, pues mientras algunos dicen que es uno de los requisitos indispensables para ser elegido, por otro lado en la mayordomía del año 2007, uno de los fiscales Don Ramón, es originario del Distrito Federal, casado con una vecina del barrio y viven en San Pablo. Al parecer no hay una regla muy estricta al respecto, sin embargo es importante señalar que las características de responsabilidad, respeto y seriedad si son muy tomadas en cuenta. Al preguntarle a Don Ramón porqué había aceptado el cargo, dijo que no conocía ninguna de estas tradiciones, pero que cuando lo invitaron su suegro y la familia de su esposa le explicaron de que se trataba y pensó que era importante para la familia de su esposa, además de que es “interesante participar en tradiciones que uno no conoce”. Agregó que para él es importante que aún cuando no sea de Chiconcuac lo hayan invitado, pero sobre todo que es un compromiso fuerte y que uno debe tomar con mucha seriedad.

Una vez que han sido elegidos, los nuevos mayordomos se reúnen para conocerse, ponerse de acuerdo entre ellos y con los mayordomos salientes, quienes en algunas ocasiones les explican qué deben hacer y cómo hacer algunas cosas, especialmente las actividades que tienen que ver con las misas, los rituales y el cuidado de todo lo que se encuentra dentro de la iglesia, pues pasa a ser responsabilidad de ellos. Los mayordomos y fiscales son acompañados en el compromiso por sus esposas, quienes son responsables de la limpieza del interior de la iglesia, de las comidas, de acompañar y apoyar a sus esposos durante el cargo.

También se reúnen en varias ocasiones con el sacerdote y con la señorita Jacinta, una mujer soltera de aproximadamente cuarenta y cinco años que es muy conocida en la diócesis de Texcoco, muy allegada y conocedora de todo lo relacionado a la iglesia. Ella es el personaje que uno encuentra en casi todos los pueblos, aquella que me atrevería a afirmar que sabe más sobre las actividades eclesiásticas y relacionadas con las costumbres y en este caso con la mayordomía y las actividades que ambas comparten que el mismo sacerdote del pueblo.

Algunos mayordomos están dispuestos a ayudarle a su sucesor en detalles como la organización de las fiestas, a qué coheteros contratar, etc.; pero no se considera que tengan la obligación de ayudar en ningún aspecto a su sucesor. En relación a este tema uno de los fiscales me dijo en una entrevista que “si uno es buena gente le ayuda al siguiente, pero puede uno dejarlo solo como hacen los que le dejan a uno, que solo le entregan el libro y ahí uno se las arregla como puede, y aprende echando a perder, como dice el dicho”.

En el barrio de San Pablito existen seis libros que corresponden a las seis manzanas que conforman el barrio, contienen el recuento de los jefes de familia actualizado, cambios de domicilio, monto de las cooperaciones por año y los gastos de cada una de las fiestas que organiza cada responsable dependiendo del cargo que realiza. Estos libros no están disponibles para cualquier persona, incluso hay personas de más de setenta años que nunca los han visto, aunque saben perfectamente que existen. Los libros son entregados a los nuevos mayordomos aproximadamente al mes de que termina el cargo. Cada libro corresponde a un cargo e incluye las cuentas de las cooperaciones de los jefes de familia de la manzana, las cuentas de la fiesta y los gastos de las actividades que se realizan. Estos libros son una especie de guía para los nuevos mayordomos, quienes se basan en esos datos para tener una idea de las cosas que hay que rentar, que se pagan y que se realizan en cada una de las fiestas, además de dar un parámetro para hacer la fiesta más grande y bonita cada año. Otra de las funciones de los libros es que son utilizados para “poner al corriente en los pagos a las personas que se retrazan o dejan de pagar sus cooperaciones”. Esto sucede cuando necesitan algún servicio de la iglesia como bautizos, confirmaciones o uso del panteón; en estos casos los libros son revisados para saber si las cooperaciones están al corriente. Algunas personas deben hasta diez años y es cuando se puede cobrar lo que no han cooperado. “Si uno debe mucho dinero, pues no se le cobra todo, pero sí una parte del dinero que se usará para la fiesta o para la obra”. Este tipo de cobros recuerda la descripción de normas consuetudinarias que reportan Davinson y Sam Bautista (2003: 48, 83, 93), sobre el embargo en las localidades de San Felipe Cuauhtenco y Santa Apolonia Teacalco en el Estado de Tlaxcala.

Otra de las actividades que realiza la mayordomía es la “obra”, es decir una construcción o remodelación de “algo que vea que necesite la iglesia”; por ejemplo, en el año 2004 el equipo del mayordomo le pidió al arquitecto Jesús Martínez Rodríguez diseñara un altar en el atrio de la iglesia, para que durante las fiestas patronales se celebraran las misas, pues cuando son las fiestas grandes, ya la gente no cabe en el interior de la iglesia. El equipo de la mayordomía junto con la confradia van a “ver” o a “invitar” a algunas personas que “uno sabe que tienen la posibilidad” para que sean donadores. En esa ocasión algunos pusieron varilla, arena, grava y así van pidiendo “voluntades” para terminar la obra. También se pide la ayuda voluntaria del pueblo, se pone la foto del proyecto en la puerta de la iglesia y si alguien quiere da una cooperación voluntaria que puede ser en dinero o en especie.

Los mayordomos de 2007 me dijeron que para pagar los gastos que se tienen antes de las fiestas y al irse acercando los días de las festividades, los cinco mayordomos ayudaron dando una cooperación de $4,000.00 pesos al mayordomo responsable de organizarla. El primer mayordomo describió este arreglo como una especie de tanda donde, por las aportaciones de sus compañeros, el responsable de cada fiesta contaba con al menos $20,000.00 pesos para los gastos principales.

Esta es la manera en que esta organizada la mayordomía y como se eligen las personas para los cargos en el barrio de San Pablo. Ahora describiré en que consisten las fiestas del año litúrgico y la fiesta del Santo Patrono basada en las observaciones y entrevistas que sostuve con personas que participaron durante el 2007 y anteriores de manera directa e indirecta.

Las fiestas chicas

La iglesia de San Pablito celebra durante el año seis fiestas, cinco de ellas se consideran fiestas chicas y la fiesta Patronal

v 6 de Agosto día de San Salvador

v Navidad, 25 de diciembre

v Semana Santa

v Espíritu Pascua

v Fiesta de San Pablo, que es la fiesta grande

v Santo Jubileo

6 de Agosto día de San Salvador

El año litúrgico inicia el seis de agosto con la fiesta de San Salvador, ese día se realiza una misa que idealmente es concelebrada entre el Obispo y el sacerdote local; en caso de que el obispo no pueda asistir, se invita a otros sacerdotes para que la misa se celebre con varios sacerdotes. Después de la misa se ofrece en la casa del mayordomo una comida a las personas que asistieron, a los sacerdotes, los familiares de los mayordomos y a los grupos religiosos que apoyan en la fiesta. Con la cooperación del pueblo, se paga el arreglo de la iglesia con flores y papel picado, las sillas, el enlonado del atrio, los cohetes y el castillo. Con la cooperación de la Confradia y el mayordomo, se paga la banda de viento, el teponaztle, y ayudan al responsable de la fiesta con “los gastos de la casa”, que es el cantor de la iglesia pagar la misa y completar algunos de los gastos anteriores. La comida que se ofrece corre a cuenta del mayordomo responsable, quien cubre el gasto con la ayuda de sus familiares y amigos.

La fiesta del Espíritu Pascua.

Esta fiesta es movible, puede ser el 26 o 28 de Mayo, para la celebración se contrata una banda de viento y un Teponaztle, desde la tarde del día anterior tocan en el atrio de la iglesia. Se realiza una misa y un rosario (que son pagadas por La Mayordomía del año anterior), posteriormente una procesión a la casa del nuevo mayordomo. En esta fiesta es donde se entregan los nombramientos a los nuevos mayordomos. En la casa del nuevo mayordomo se entrega la imagen de San Pablito, los nuevos mayordomos la reciben, ofrecen a las personas que acompañan galletas, refresco y en algunas ocasiones algo de comer, como pambazos o ensalada. La imagen se lleva a cada una de la casa de los mayordomos y fiscales quienes también ofrecen algo de comer. Posteriormente se devuelve la imagen a la iglesia. Con las recaudaciones se paga las bandas y adornos de la iglesia. Los mayordomos son los responsables de la comida que se ofrece.

25 de diciembre

En el mes de diciembre, se organizan las posadas que se llevan a cabo en la iglesia, los mayordomos eligen nueve calles de la confradia, de esas calles eligen a dos o tres personas que se encargarán de realizarlas, una posada por calle. Los vecinos, precedidos por las personas organizadoras, se juntan y se ponen de acuerdo en lo que van a hacer y a dar. También se imponen una cuota con la que pagarán la colación para los aguinaldos (frutas y cacahuates), piñatas, atole, pan y ponche que se ofrecen a la gente que asiste a la iglesia, principalmente a los niños.

El 16 de diciembre cuando inician las posadas, antes del mediodía los mayordomos llevan de la iglesia a la casa de los encargados de la primera posada las imágenes de San José y la Virgen en el burro; como a las seis de la tarde los peregrinos van a la casa del encargado, en donde ya están las imágenes, de ahí salen con las imágenes en procesión y van rezando un rosario hasta la iglesia, ya en la iglesia se canta la posada y después se dan los aguinaldos (bolsas con frutas, cacahuates, galletas y dulces conocidos como colaciòn) y se rompen las piñatas; cada encargado de las posadas también dan en el atrio de la iglesia atole, gorditas, pambazaos, sándwiches, o alguna cosa de comer. El siguiente día de la casa del encargado de la primera posada, se llevan las imágenes a la casa del siguiente encargado para que salga desde ahí a la iglesia nuevamente y así hasta llegar a la novena posada.

Para el día 24 de diciembre, se “busca” padrinos del Niño Dios, son de cuatro hasta ocho personas que se encargan del “arrullamiento”. Ellos ponen los aguinaldos, cohetes, luces de bengala, velas, piñatas, silbatos, serpentinas, y realizan el arrullamiento. También les “toca” hacer la fiesta el día 2 de febrero, ese día visten al niño en la iglesia y hacen la misa, en donde también les corresponde repartir en el atrio a los asistentes tamales, atole y realizar la fiesta correspondiente.

El día 25 de diciembre, los Mayordomos invitan a comer a los padrinos del “arrullamiento” o del Niño Dios. Este gasto es asumido por los seis mayordomos en conjunto, pero el responsable directo del compromiso es el primer fiscal, quien recibe a los padrinos, mayordomos y sus familiares en su casa para comer. Para el año nuevo los mayordomos pagan una misa que se realiza a medio día.

Semana Santa

Durante la Semana Santa, además de La Mayordomía de San Pablito se involucra en la organización de la festividad el párroco y todas las sociedades de las imágenes, es decir: Las Señoras de Guadalupe, San Judas Tadeo, el Señor de las Peñas, San Juan de los Lagos, Juquila, La Verónica, Dolores, el Sagrado Corazón, con quienes se ponen de acuerdo para las festividades que consisten en un novenario de rosarios que se realizan en la iglesia en donde se expone el Santísimo de las ocho de la mañana a las seis de la tarde. Entre las diferentes organizaciones se turnan los rosarios que inician el lunes y terminan el Jueves Santo. Durante este novenario al terminar los rosarios, se ofrece refrescos, galletas y alguna cosa más de comer que aporta cada una de las organizaciones responsable del rosario.

Por su parte, los mayordomos eligen a personas que representen a los apóstoles y a Jesús, para eso buscan jóvenes que tengan “buen comportamiento”, es decir que no tomen, no se droguen, sean más o menos serios en su comportamiento y en su vida. También se invitan a mujeres que representen a las Vírgenes quienes deben cumplir con las mismas condiciones de los apóstoles. Ellos representarán el Via Crucis el día Viernes Santo. Para realizar esta representación los participantes deben guardar ayuno, confesarse y por lo menos asistir a todo el novenario mencionado arriba. A los apóstoles y vírgenes se les pide realicen un ayuno ligero, mientras que al hombre que representará a Cristo realiza un ayuno desde la tarde anterior puesto que solo cena té y pan, y durante todo el viernes no ingiere alimento alguno.

El Jueves Santo, a las cinco o seis de la tarde se realiza la misa del lavatorio de pies, y la última cena. El Viernes Santo inicia el Via Crucis a las ocho de la mañana desde la iglesia, salen en procesión las imágenes que son llevadas por los habitantes del pueblo por algunas calles al igual que la representación viviente. Al final de la procesión se realiza la misa de las siete palabras, el descendimiento, la adoración de la cruz. Como a las ocho de la noche, se realiza la procesión del silencio en donde se saca al “Santo Sepulcro” que es cargado por los hombres, mientras que la banda va al final de la misma tocando cantos fúnebres, las personas que participan en esta procesión llevan velas y antorchas prendidas y se recorren todas las calles del pueblo.

El sábado por la noche se realiza la misa de Gloria, en donde se enciende en el atrio una fogata para la bendición del fuego nuevo y posteriormente dentro de la iglesia se bendice el agua y se realizan los rituales propios de esta celebración (encendido del fuego, de las velas, bendición del agua). Esta misa se realiza normalmente a las nueve o diez de la noche del sábado.

El domingo se realiza una procesión con las bandas, de viento y Azteca tocando al final de la misma, desde la iglesia de San Pablito a la Parroquia de San Miguel, en donde se realiza un rezo y posteriormente se hace un convivio con todos “los pueblos” de la parroquia. Para este convivio los mayordomos son los encargados de “poner” la comida que se “repartirá” entre los presentes. Cada una de las iglesias (Santa María, San Pablito, San Miguel y San Pedro) llevan su comida e invitan y comparten. Esta es la única vez en el año en que los feligreses de los tres “pueblitos” se unen y comparten un espacio. Este gasto fue de aproximadamente de $80,000.00 pesos entre todos para el año 2007.

Santo Jubileo

Esta fiesta se realiza en toda la parroquia. Desde la iglesia de San Miguel sale una procesión que visita varias “pozas” que son altares que se ponen en las esquinas de las calles, los mayordomos eligen a personas que son responsables de las pozas de su calle, los responsables organizan a los vecinos para después del rezo ofrecer refresco y algo de comer. La festividad consiste en una procesión con el Santísimo que se lleva por todas las pozas por todo el pueblo, se realiza un rezo en cada una y se va a la siguiente. El Mayordomo encargado es quien elige a los encargados de las pozas y posterior a la festividad les ofrece una comida en su casa.

Mayordomía de San Pablito

La fiesta

La Fiesta Patronal de San Pablito dura seis días, durante los cuales se realizan actividades religiosas y sociales para celebrar al Santo Patrono. Las actividades son organizadas por La Mayordomía quien, como mencioné arriba, es apoyada por los jefes de familia y por sus familiares. El mayordomo primero es el responsable de la Fiesta Patronal, es decir, toca el “gasto grande”. En la fiesta patronal de San Pablito del 2007 durante los días 27, 28, 29, 30 de junio y 1 de julio pude observar el desarrollo de la festividad y el gasto que hizo el primer mayordomo dando de comer a más de mil personas:

La festividad inicia el día 26 de junio, durante el día se monta el altar en el atrio y se pone el enlonado que cubre casi todo el atrio, en donde se llevarán a cabo las misas y los conciertos de las dos bandas. La fiesta inicia formalmente con la misa a las siete de la noche en la iglesia de San Pablito, para esta misa ya debe estar el atrio listo con el altar y el enlonado y la iglesia adornada en su interior, en 2007, el adorno interno de la iglesia tuvo un costo de $20.000.00 pesos y fue donado por un grupo de 7 jóvenes que se fueron a trabajar a Estados Unidos, quienes como agradecimiento al Santo le ofrecieron el arreglo. El adorno del altar del atrio y del enlonado son cubiertos por La Mayordomía con las cooperaciones de los jefes de familia.

El segundo día a las cinco de la tarde es la entrada de la banda Azteca, que es un grupo de tres personas que tocan la chirimía, el teponaztle y la tarola. Este grupo es importante en las festividades y no puede faltar. Participa en todas las procesiones delante de la banda de viento, además de ser la que abre la fiesta, también abre la música en las procesiones. La Banda llega a las cinco de la tarde y comienza a tocar en el atrio de la iglesia. A las siete de la noche se realiza la segunda misa de celebración al santo, al finalizar esta, alguna de las organizaciones de la iglesia participan dando algo de comer a las personas que asistieron a la misa, ese día ofrecieron refrescos y galletas, además los mayordomos ofrecen “cubas” (refresco con tequila) a los asistentes.

El compromiso del Primer Mayordomo que consiste en las comidas inicia este día con la cena de la banda azteca y las personas que acompañaban en la iglesia, a la que asistieron la banda, formada por tres personas, los mayordomos con su familia, los familiares del mayordomo y algunas de las personas que acompañaban en la iglesia, aproximadamente 70 personas.

El tercer día, inicó a las siete de la mañana, cuando la banda azteca llega al atrio a tocar, mientras se termina de poner la portada de la iglesia y el atrio. En la casa del mayordomo sirvieron de desayuno tamales con atole y pan dulce, asistieron los mayordomos con sus esposas e hijos, algunos vecinos, la Banda Azteca, y algunos familiares del mayordomo, aproximadamente 150 personas.

En 2007, las portadas fueron donadas por el joven Víctor Zavala Flores, quien también donó el “anda” de la imagen de San Pablito. Las dos portadas y el anda tuvieron un costo de $40,000.00 pesos y aunque no pude hablar con el donante, el primer mayordomo me dijo que las ofreció por una manda personal al santo. Después del medio día, ofrecieron en la comida mole con arroz, asistieron los mayordomos con sus familias, la Banda de Viento con 40 integrantes, la Banda Azteca, vecinos, familiares y los menos numerosos fueron personas que estaban en la iglesia.

A las cuatro y media de la tarde, se movió en procesión la imagen de San Pablito hacia la capilla de San Juan de los Lagos, que fue erigida con la cooperación de las personas que asisten cada año a la visita a San Juan de Los Lagos. Ahí se esperan y reciben las imágenes de:

El señor de la Resurrección, de Huiznahua, Chiautla

Virgen de la Encarnación, Acopulco Chiautla

Señor de las Peñas, San Pablito Chiconcuac

San Francisco de Asis, Colonia Francisco I. Madero Atenco

Estandarte de la Santísima Trinidad, la Colonia Chiconcuac

Estandarte de San Miguel, San Miguel Chiconcuac

San Andrés, San Andrés Chiautla

San Sebastián, Chiautla

Estandarte de Santa Gertrudis, San Pablito y Acuexcomac

Estandarte de Guadalupe, Santa María Chiconcuac

Virgen de Juquila, San Pablito

Virgen de los Dolores

Virgen de Verónica

Señor de las Maravillas, Durango

Divina Infantita, Nonoalco Chiautla

Virgen de San Juan de los Lagos, San Pablito Chiconcuac

Santa Catarina, Santa Catarina, Chiautla

San Judas Tadeo, Chimalpa Estado de México

El señor de Chalma, Distrito Federal

San Francisco, Barrio de San Andrés, San Andrés Chiautla

El señor de Las Maravillas que siempre acompaña al Santo niño de Atocha, Distrito Federal

Virgen de la Presentación, Zapotlán

Señor de la Ascensión, Chiautla.

Al llegar todas las imágenes se llevan en procesión por el pueblo y se quedan en la iglesia de San Pablito, permanecen en la iglesia el día 28, el 29 día del santo Patrono y 30 de Junio. Al llegar a la iglesia se celebra una misa con todas las imágenes presentes y al terminar ofrecieron picadas con salsa y queso, tamales, atole, té y refresco a los encargados de las imágenes, los mayordomos y sus familias, las dos bandas, vecinos, y la gente que asistió a misa, aproximadamente 200 personas.

El día 29 de junio, día principal de la fiesta inicia a las siete de la mañana con las mañanitas al Santo tocadas por la Banda Azteca y Banda de Viento, a las ocho de la mañana se realiza una misa, posterior a la misa asistimos al desayuno que consistió en panza de borrego (conocido como mondongo o menudo), estuvieron ahí los mayordomos y sus familiares, las dos bandas y vecinos, aproximadamente 200 personas. A las 10 de la mañana se recibió a la Mayordomía de San Sebastián de Tepoztlán Morelos.

La Mayordomía de San Sebastián visita anualmente a San Pablito en su festividad, el mayordomo primero de San Pablito debe recibir en su casa al grupo de mayordomos, quienes llevan ceras como ofrenda al santo en su día. El Mayordomo de Tepoztlan me contó que esa mayordomía ha visitado a San Pablito en Chiconcuac desde la década de 1930, cuando en Tepoztlan se registró una tromba, el barrio de San Sebastián estaba casi inundado y apareció la imagen de San Pablito prestándoles ayuda en aquella situación, después de buscar por varios lugares la imagen la encontraron en Chiconcuac. Esta mayordomía, anualmente invita y viene a la fiesta patronal; este año llegó un autobús y una camioneta van con aproximadamente 52 personas; a estas personas las recibe el mayordomo en su casa y también es responsable de atenderlas; es decir les da hospedaje y comida por un día (llegan el día 29 por la mañana y se van el mismo día después de la comida).

Se recibe a la mayordomía de Tepoztlán con todas las imágenes que acompañan al santo (descritas arriba), y en una procesión se lleva directo a la casa del mayordomo, donde los morelenses inician el armado de las ceras que se ofrecerán al santo en la misa que se realiza a las dos de la tarde para conmemorar a San Pablito y recibir la ofrenda de las ceras. Mientras un grupo de cuatro personas arman las ceras, los demás acompañantes van al mercado y aprovechan para comprar ropa a bajo costo; uno de los Mayordomos de Morelos, me dijo que “la mayoría de las personas que acompañan en ese compromiso son familiares suyos o de otros de los mayordomos, y cada año aprovechan para venir a Chiconcuac a comprar ropa y conocer”.

A la una y media aproximadamente, se reúne la gente en la casa del Primer Mayordomo de San Pablito, de donde salen en procesión el estandarte de la Mayordomía de San Sebastián con las ceras y el estandarte de San Pablito acompañados por las dos bandas, al llegar a la iglesia se realiza la misa; y al finalizar los Mayordomos de Morelos llevan las ceras al interior de la iglesia, en donde la acomodan y la ofrecen a la imagen principal. Mientras esto sucede las bandas vuelven a tocar en el atrio, en donde permanecen hasta que termina la ofrenda y vuelven en procesión a la casa del primer mayordomo para la comida.

En la comida se ofreció barbacoa de borrego, tlacoyos, arroz y salsas, además de mole con pollo que se cocinó, para prever la falta de barbacoa, asistieron los sacerdotes, pues la misa fue oficiada por el obispo y el sacerdote local; los mayordomos con su familia, las bandas, la Mayordomía de Tepoztlan, Morelos; grupos religiosos que participaron en la misa, como las catequistas, personas que asistieron a la misa y vecinos, aproximadamente unas 500 a 600 personas.

De las personas que asistieron a la comida, se quedaron hasta tarde a cenar, los mayordomos con sus esposas, los familiares del primer mayordomo y su esposa, y amigos de la familia, las bandas así como vecinos que se conocieron durante las recaudaciones y con quienes se “inició una amistad”. Como a las ocho de la noche ofrecieron de cenar café con pan dulce y tamales a unas 200 personas.

A las diez de la noche se iniciaron los fuegos pirotécnicos en el parque al frente del atrio la iglesia, el primer mayordomo dijo que en diciembre los fuegos pirotécnicos no funcionaron, la persona a quien se los compraron “no quedó bien y los hizo quedar mal a ellos”, por lo que ahora en esta fiesta se preocuparon mucho por eso, pues los confrades les reclamaron y muchos les amenazaron con no terminar de pagar la cooperación, pues “no iban a pagar porquerías”. Así que esta vez pagaron $90,000.00 pesos por el castillo, que duró aproximadamente una hora y media. “Pero se lo debíamos a la gente, que nos reclamaron con justa razón”. Después de la quema de los fuegos pirotécnicos, se llevó a cabo un baile al que asistió La Mayordomía.

El día 30 de Junio a las ocho de la mañana se inició la música de la banda azteca en el atrio de la iglesia, a las nueve de la mañana continúa la banda de viento, y como a las diez de la mañana ambas se dirigieron a la casa del primer mayordomo a desayunar tamales, recalentado de la barbacoa con arroz, salsas, tlacoyos, café y pan dulce, a este desayuno solo asistieron los mayordomos con sus familiares y las bandas, unas 70 personas.

Este día es el penúltimo de la fiesta, a la una de la tarde se realizó una misa y después de ella el primer mayordomo invitó una comida en su casa que consistió en pollo en pipían verde con arroz, tortillas, salsas, frijoles, agua de fruta y cubas de tequila con refresco, asistieron los mayordomos con sus familiares, las bandas, algunos vecinos y personas que participaron en la misa, unas 120. A las cuatro de la tarde inició una audición de las Bandas Azteca y de viento en la iglesia. Como a las ocho de la noche fuimos a la cena, que fue café con pan dulce, asistieron solo los mayordomos con su familia y algunos vecinos, aproximadamente 50 personas. La audición de las bandas terminó hasta la madrugada.

El día primero de Julio se llevó a cabo una misa a las ocho de la mañana, posterior a la cual fuimos a desayunar tamales con café, atole y pan dulce, solo asistieron los mayordomos con su familia, unas 60 personas. A pesar de que el compromiso del mayordomo termina el día 30 de junio; el día 1 de julio aun invita a desayunar y comer el recalentado a las personas que lo acompañaron, como sus familiares, algunos vecinos, y los mayordomos con sus familiares.

A la una de la tarde se ofició una misa, casi al término de ella se realizó la presentación y el cambio de mayordomía. Para realizar el cambio de La Mayordomía se va nombrando a las parejas que ocupan los cargos en orden jerárquico del menor al primero, se presentan frente al altar y se entregan:

Al primer fiscal la cruz alta

Al segundo fiscal la lista de pertenencias de la iglesia (inventario)

Al tercer fiscal una Biblia de la iglesia

Al Tercer mayordomo las listas del pueblo

Al segundo mayordomo un Cirial

Al primer mayordomo un Cirial

Después de la entrega, se les da a los mayordomos salientes una constancia o diploma en el que consta que han participado en La Mayordomía de ese año (en este caso del 2007). Y a los mayordomos entrantes, se les da su nombramiento. Posterior a la misa, los dos grupos de mayordomos van a la sacristía, en donde son felicitados por el sacerdote, quien además les recuerda el compromiso que tienen con la iglesia y la comunidad. Les da la bienvenida a los nuevos y agradece a los salientes además de felicitarles por su trabajo.

Al terminar el ritual del cambio de mayordomía, en la sacristía los mayordomos salientes recogen las limosnas de las alcancías en las diferentes imágenes, ya que este dinero es parte de las cuentas que deben entregar a los siguientes mayordomos. La esposa del primer mayordomo me explicó que a partir de ese momento el dinero que se recoja de las alcancías, recaudaciones y demás entradas de dinero ya corresponden a los nuevos mayordomos, por lo que ellos deben recoger lo que hasta ese momento se haya reunido para entregar las cuentas como debe ser, como a ellos se las entregaron.

Como se ha mencionado en numerosas ocasiones, el primer mayordomo es quien tiene la responsabilidad mas grande durante su cargo, y ese compromiso implica el gasto que realizan él y sus familiares para cumplir, pues las cooperaciones que se reciben de los jefes de familia y la confradia solo alcanzan para los gastos de los fuego pirotécnicos, enlonado, altar, renta de sillas, y otros gastos de ese tipo. Pero a él le corresponde pagar las comidas de la fiesta. Según sus propias palabras, cada comida le costó aproximadamente de $30,000.00 a $50,000.00 pesos, por lo que mínimo se gastó $330,000.00 pesos. Además, para cada comida se ofrece salsas, tortillas de mano, ensalada de nopales, aguas frescas de fruta, brandy y tequila, refrescos y café. Sólo el día principal, durante la comida atendieron aproximadamente a más de quinientas personas que llegaron a comer a la casa del mayordomo.

En el atrio de la iglesia, que es donde se realizan las actividades eclesiásticas y las audiciones de las bandas, por lo que en ese lugar se reparten “cubas” (tequila con refresco), a las personas que se encuentran ahí durante los cuatro días de la fiesta, gasto que también corre a cuenta del mayordomo primero. Este año (2007), el mayordomo comentó que compró sesenta cajas de tequila Sauza centenario, con un costo aproximado de $100.00 a $150.00 pesos, cinco cajas de brandy Torres 10, con un costo similar al anterior; además de unas diez botellas de wisky buchanans, “pues algunas personas lo piden y uno debe tener de todo, pues sino, se arriesga a ser criticado”.

El mayordomo primero de San Pablito en 2007 calculó que se gastó entre $400,000.00 y $750,000.00 pesos para cumplir con el compromiso de la fiesta principal. Además los gastos de los compromisos que se van presentando durante el año, como pago de misas, compra de recibos, ceras, adornos, arreglo de algo que se rompe o descompone, etc.. Cabe mencionar que las fiestas “chicas” que se realizan durante el año implican menos gastos que la patronal.

Como se puede ver el compromiso del primer mayordomo consiste en un gran gasto monetario de comida y compromisos que se adquieren y deben ser resueltos no solo por él, sino por todos sus familiares.

Conclusiones

Como pudimos ver a lo largo de las descripciones de las dos festividades más importantes de Chiconcuac de Juárez, ambas tienen características semejantes, y la más importante de señalar es la bonanza económica que los habitantes tienen. Así como la participación económica activa en las festividades tradicionales. Además de observarse otras semejanzas como la división del barrio en manzanas, la importancia de las características de las personas que deben ocupar un cargo, la cooperación de los habitantes de ambos barrios, el interés en involucrar a los hijos en las actividades que se realizan alrededor de estas tradiciones, y lo más importante que se observó y que los nativos reconocen como una caracterísitica especial en el pueblo: la participación de los parientes para que una persona pueda cumplir con los compromisos sociales y en los cargos cuando les corresponde. En una entrevista con un ex mayordomo, le pregunté que si yo quería ser mayordomo qué es lo que debía tener, me dijo: “Usted no puede ser mayordomo, pues primero no es de aquí y por lo tanto no tiene a su familia aquí, y sin su familia, usted no puede realizar el cargo, ya que estaría sola, además de que no tendría quien le ayude, la respalde y le apoye”. Esta fue una respuesta constante de varios informantes durante mis estancias en Chiconcuac.

Esta manera de pensar destaca la vigencia de las redes de reciprocidad e intercambio en un pueblo de origen nahua, frente a la economía moderna y la globalización. Es más, siguiendo una lógica muy diferente de la subyacente en la teoría de la modernización. La riqueza proveniente del auge económico se ha traducido en una mayor fastuosidad en las mayordomías, la que ha actuado como la fuerza motora de la consolidación de grupos de parentesco basados en el intercambio de ayuda.

Este fenómeno se ha registrado en otros estudios de comunidades de origen nahua, así como entre otros grupos mesoamericanos y corresponde a fenómenos similares que ya habían sido reportados etnográficamente en Oaxaca (ver Barbas 2006). Minerva López (2008:26 ha encpontrado en Santa Catarina del Monte, en la región de Texcoco la ayuda a la que se le otorga un mayor valor “es la que se hace con las manos”. La ayuda se intercambia entre los parientes, amigos y vecinos, quienes consideran “el contar con quien ayude” como riqueza. De modo similar, de acuerdo con Catharine Good, los nahuas de Guerrero consideran “las relaciones sociales como fuente de toda riqueza”, y refiriéndose al intercambio de trabajo explica que: “su circulación en un incesante proceso de intercambio vincula a los participantes cada vez más estrechamente con el grupo social y define la comunidad. Por eso las fiestas y otras actividades ceremoniales colectivas en las cuales todos trabajan juntos son importantes para construir la comunidad y la identidad colectiva” (Good 2005:95). Las redes de ayuda en la celebración de festividades de ritos de paso también han sido objeto de estudio en distintas comunidades de origen nahua de Tlaxcala (ver Tereucán: 2003 y Carrasco y Robichaux: 2005)

En las descripciones anteriores podemos observar que los programas de ambas fiestas contienen los mismos rituales y organización de actividades. Así como señalar la importancia de la participación de las bandas Azteca y de Viento que se consideran indispensables para la festividad, incluso algunos ex mayorodmos y mayordomos del 2007 de ambas mayorodmías en diferentes entrevistas declararon que: “Estas bandas no pueden faltar, pues son muy tradicionales, desde que nosotros nos acordamos cada año deben estar presentes en la fiesta patronal”. Y es llamativo el hecho de que en las procesiones, el orden que se lleva es: al frente la imagen con los primeros mayordomos, les siguen de cerca los mayordomos acompañantes y/o fiscales, detrás de ellos primero la banda Azteca, después la de Viento y detrás de ellas las imágenes y la comitiva de los feligreses. Este orden lo observé en todas las procesiones que se realizaron en las fiestas de ambos barrios

En relación con las diferencias que se encuentran en ambas mayordomías considero que son, por un lado respuesta al tamaño y número de personas que participan en ambas, para San Miguel aportan 30 manzanas, mientras que para San Pablito solo 6. Además de que en San Miguel existen varios grupos de personas que con su participación en la feista no religiosa y las presentaciones de artistas populares durante ella, sea más grande y fastuosa. Otra de las diferencias importantes es la manera en que son elegidos los sucesores de los mayordomos, puesto que en San Miguel son elegidos de manera personal y por el reconocimiento de las características de la persona; mientras que en San Pablito, la elección está basada en la rotación del cargo en las manzanas, además de su historial de participación en pagos de la cooperación y por supuesto sus características personales.

Capítulo III

La importancia de la familia en la realización de las fiestas patronales

En este capítulo describiré con algunos ejemplos cómo los chiconcuaquenses son introducidos desde muy pequeños al trabajo, ayuda, cooperación y apoyo, principalmente a los parientes y amigos cercanos, y cómo esta participación se realiza y manifiesta en las festividades. Como vimos a lo largo de los capítulos anteriores, en Chiconcuac el concepto de familia incluye no solamente a las personas con las que se mantiene una relación sanguínea y de afinidad, sino también a las personas que durante toda su vida mantienen lazos de amistad y cercanía por lo que son consideradas “de la familia”. Este tipo de relación se manifiesta en el trabajo y en la fiesta patronal.

La ayuda y las relaciones entre las personas se encuentran presentes durante la vida de las personas en diferentes niveles y se manifiesta de manera activa y observable durante la realización de las celebraciones del ciclo de vida, como el matrimonio, la muerte de alguna persona, y en la realización de algún cargo. Cuando uno pregunta sobre las festividades y la organización de las fiestas es interesante que los habitantes de Chiconcuac expliquen que una persona sola no puede realizar un cargo; aunque tenga mucho dinero y pueda pagar servicios especializados para atender y preparar la comida, no se considera que sea correcto, ni se concibe que pueda ser una manera de cumplir con el compromiso “como debe ser”. Lo más importante es que todas las personas de todas las edades conocen esta norma para realizar un cargo: “El cargo no se puede hacer sólo sin la ayuda y la presencia de la familia” declaró un exmayordomo, incluyendo, como se dijo arriba a los amigos cercanos que son considerados como tales. Esto se aprende a corta edad cuando, como veremos más adelante con ejemplos, se involucra a los hijos en actividades que tienen que ver con las fiestas, la ayuda y la participación.

La ayuda entre parientes la pude observar en la fiesta de San Pablito en 2007, cuando observé y pregunté por las personas que apoyaron a los mayordomos en este compromiso, siendo los que más ayudaron principalmente sus padres, hermanas, hijas, sobrinas, familiares cercanos y amigos que ellos consideran “de la familia”. Como ejemplo las mujeres que ayudaron en la preparación de la comida, las tortillas (que deben ser hechas a mano) y en la atención a las personas en la casa del mayordomo durante los días de la fiesta fueron las hermanas, sobrinas, hija y primas del mayordomo (ver gráfico 1), al igual que Doña Juanita, quien a pesar de ser hermana del esposo fallecido de una tía del mayordomo, se considera de la familia y “le tienen la suficiente confianza para pedirle ayuda”, como ella misma declaró.

Gráfico 1. Mujeres de la familia del mayordomo de San Pablito que ayudaron durante los días de fiesta

La ayuda se da y se solicita en distintos niveles a los diferentes parientes, es decir, el tipo de ayuda que se les pide depende de la confianza que exista entre las personas. Aún cuando sean familiares muy cercanos, si no se tiene la confianza y la relación no es fuerte entre ellos no se les irá a avisar. Como ejemplo de esto, Doña Juanita me explicó que el mayordomo de La fiesta de San Pablito en 2007 es su sobrino (después él aclaró que es sobrino político), y que la relación entre ellos “siempre ha sido buena y cercana”. Por eso cuando lo eligieron fue a verla para que el yerno de Doña Juanita, que había sido mayordomo dos años antes, le ayudara con datos de personas a quien le podía comprar el papel picado, rentar el enlonado, las sillas y algunos consejos para cumplir bien con el compromiso. También, me explicó Doña Juanita, cuando uno tiene el compromiso de la fiesta y busca padrinos para que donen dinero para las obras, para vestir al santo, para que donen algo a la iglesia, “siempre se busca entre los parientes con los que uno se lleva más”. Me explicó que se busca a estas personas porque “uno tiene con ellos la confianza de pedirles lo que uno necesita. Puede ser algo que uno ya vio o que ya hasta compró, pero además es una forma de ayudarles también, pues al darle a ellos la oportunidad de entregarle algo al santo, también el santito los va a ayudar”. En esta declaración se puede ver la importancia de la relación que se mantiene con los parientes y los amigos cercanos así como con el santo.

De igual forma, el pertenecer a una familia no es seguridad de que se recibirá la ayuda o se les solicitará, pues entre parientes se tienen diferencias que los distancian, lo que hace que la ayuda se solicite con más confianza a amigos o vecinos cercanos considerados “de la familia”, que a algún pariente. Este es el caso del mayordomo primero de San Miguel (ver gráfico 2), quien recibió en casa la ayuda de las hermanas y sobrinas de su esposa y no de su única hermana. Con ella “tiene una diferencia desde hace varios años”. Uno de los mayordomos acompañantes comentó, “pero si invitó como padrino de altar de San Miguel al esposo de su nieta, pues lo quiere mucho y el muchacho le ha ayudado en su negocio cuando sus hijas no pueden apoyarlo”. Como podemos ver, las relaciones de cercanía, cariño, trabajo y amistad que se mantiene entre las personas es importante en tanto que son un recurso y fuente de ayudas que se solicita en diferentes momentos “cuando se tiene un compromiso grande”.

Gráfico 2. Mujeres de la familia del mayordomo de San Miguel que ayudaron durante los días de fiesta.

La ayuda, como se ha visto, es muy importante, pero ¿Cómo se aprende? La respuesta estaba en la observación de la forma en que se educa a los niños y los principios que se les enseña. Durante mi primera estancia en campo (junio-agosto 2001) tuve la oportunidad de vivir durante un mes y medio en la casa de Honoria. Ella es una mujer de aproximadamente 45 años, madre soltera que vive con su hijo, su madre, su hermana y los dos hijos de ésta en la casa. herencia de su abuela a su madre. La casa fue dividida en dos partes cuando el hermano mayor de Honoria se casó, y aún cuando la casa del hermano está separada, cuenta con una puerta que comunica los dos patios. La casa que era de adobe, ahora está reconstruida en tabique y cemento pero conserva la misma distribución espacial interior de la casa original al que se le agregó un segundo piso con la misma distribución. Honoria, su madre y su hermana viven de la confección de ropa (principalmente blusas) que iniciaron vendiendo un par de máquinas de tejer que eran de su madre, con las que ésta mantuvo a su familia al morir su esposo tejiendo suéteres de lana. Ahora el taller cuenta con seis máquinas de coser y una cortadora.

El trabajo que se realiza en el taller es responsabilidad de Honoria y su hermana, quienes buscan los diseños de las prendas de vestir, principalmente blusas. C consiguen la tela, hacen los cortes de las partes de la prenda, mismas que posteriormente se darán a coser a tres empleadas que en ese momento (2001) trabajaban con ellas. Honoria me explica y posteriormente pude observarlo durante mi estancia y al acompañarles a vender en el mercado los días de plaza (martes sábado y domingo), que toda la familia debe ayudar; si no fuera así ellas no podrían con el trabajo solas. Así que la mamá de Honoria es la encargada de preparar la comida, lavar trastes, cuidar y atender de los niños; la hermana es encargada de la limpieza de la casa y el taller, así como de su ropa y la de sus hijos; los niños realizan tareas como: tender camas, ayudar a barrer los patios de las dos casas, deshilar (quitar los hilos sobrantes de las prendas después de coserlas), poner las prendas en ganchos para su posterior venta, acarrear la mercancía a la camioneta en la que se lleva a los puestos los días de venta, acarrear los mostradores y lonas que se ponen en los puestos, hacer algunos mandados, cambiar a los adultos para que vayan a comer, buscar el cambio de billetes en los días de mercado, cuidar de los puestos cuando el responsable sale a buscar más mercancía, además de aprender a tejer y realizar algunas prendas para venderlas en la época de más venta. El trabajo que hacen los niños y las personas adultas es importante pues aporta un ahorro, ya que si tuviera que pagarse a alguien para hacerlo implicaría un gasto. Por ejemplo, si se contrata a una persona para deshilar y enganchar las prendas, se le paga como mínimo, $100.00 pesos diarios; lo mismo si se consigue a un empleado para ayudar en los puestos para acarrear lonas y mostradores. Una persona que realiza limpieza en una casa y hace la comida, puede recibir como sueldo entre $100.00 y $250.00 pesos diarios dependiendo de su experiencia y eficiencia.

La importancia del trabajo que realizan algunos miembros de la familia, como son los niños han sido registrados en investigaciones como la de Roger Magazine y Areli Ramìrez (2006), quienes en su artículo “Continuidad y cambio en San Pedro Tlalcuapan, México: Niñez, reproducción social y migración transnacional”, afirman que: “la lógica del trabajo infantil no responde de manera principal a la necesidad económica o lo que las sociedades modernas entienden como socialización. Se basa, más que en otra cosa, en el hecho de que las relaciones familiares y el proceso de reproducción social se concibe en términos de interdependencia”. De la misma manera es como se encuentra esta relación de trabajo que se realiza en casa y en los talleres de confección de ropa para Chiconcuac. Desde la infancia los niños son involucrados en el trabajo y en la actividad que realiza la familia, siendo esta la forma en que se enseña una forma de organización, lógica de trabajo, ayuda y participación que se manifiesta posteriormente en las festividades.

Como se puede ver, el trabajo es una constante en la vida de las personas. Los chiconcuaquenses consideran que su pueblo no sería rico si ellos no fueran trabajadores y no recibieran las bendiciones del santo patrón, quien les “ha dado todo lo que tienen”. Todas las personas mayores de 20 años a quienes entrevisté reconocen realizar desde corta edad (cinco a siete años) algún tipo de trabajo en la casa y en los talleres o los puestos de ropa propiedad de sus padres, tíos, primos y/o amigos. Por otra parte, las personas mayores de 60 años, además de realizar trabajos y ayuda en la casa como acarrear leña y hacer tortillas, recuerdan perfectamente el haber aprendido a tejer desde muy pequeños. Algunos, incluso, recuerdan que tejían bufandas, calcetas y gorros mientras jugaban o en la escuela mientras estaban en clases. Otros comentan que un juego común entre los niños era ver quién podía tejer más rápido y terminar bien una prenda. Además de estas pláticas y observaciones los padres comentan al preguntar sobre el trabajo que hacen los niños en casa, que “ellos deben aprender a trabajar, si no ¿qué va a ser de ellos cuando sean grandes?”. Además de escuchar continuamente que “desde niños nos enseñaron a trabajar”; “si no trabaja uno, ¿cómo va a ser una persona de bien?”, “si usted no trabaja, ni amigos va a tener. Nadie lo va a querer por flojo”, “si uno no es trabajador, ni para padrino le van a uno a invitar, menos ser mayordomo”. Estos comentarios, las entrevistas y observación de varios niños realizando este tipo de ayuda en el mercado y en las casas, me hicieron entender que el trabajo se inculca como una característica valiosa sin la cual la persona no podría relacionarse ni contar con otras personas para cumplir con las expectativas consideradas esenciales en la participación de la organización de las festividades.

Durante el segundo periodo de campo (mayo-octubre 2007), realicé entrevistas con personas que habían sido mayordomos y habían participado de algún otro tipo de cargos. Con ellas hablé sobre los cargos y cómo se iniciaron en ellos. A través de sus historias me encontré con datos sobre el trabajo realizado en casa como parte de la educación recibida “para ser un hombre de bien” como afirman los informantes, y encontré la respuesta a otra pregunta que me intrigaba ¿Cómo aprenden los niños todas las funciones que debe desempeñar un mayordomo? Pregunta que surgió inicialmente de entrevistas a niños en las iglesias o a hijos, sobrinos y nietos de algunos de mis informantes mayordomos y exmayordomos, quienes me explicaron de manera muy exacta, casi con la misma exactitud y paciencia que los informantes mayores, las características de las mayordomías y todas las actividades que deben realizar los encargados. Incluso, me regañaban cuando yo no lograba entender algo que para ellos era claro, fácil y obvio.

Inicialmente, me preguntaba como aprendían los niños todos los detalles de una organización que en lo personal me costó mucho trabajo entender. Sin embargo, al platicar con algunos exmayordomos, comprendí que es algo que, al igual que el trabajo, también lo aprenden desde niños. Es una actividad en la que se les involucra directamente mediante la participación. Como ejemplo de lo anterior pondré los casos de tres personas y sus historias.

El primero es Don Silverio Delgado nacido en el año de 1919, quien además de ser mayordomo en 1953, también tuvo varios cargos políticos como presidente municipal de Chiconcuac y de responsabilidad en escuelas como director de padres de familia entre otros. Don Silverio se inició en “estas andanzas” como él mismo las llama cuando tenía 7 años, pues su papá fue mayordomo y recaudador en varias ocasiones. Don Silverio me cuenta que cuando su padre fue mayordomo de San Miguel, se usaba todavía que una sola persona tuviera el compromiso solo, aunque siempre era ayudado por sus familiares, quienes como hasta ahora le apoyaban con el trabajo, atención a la gente y, por supuesto, el gasto que este compromiso implica. No obstante, comenta: “las fiestas no eran tan grandes como ahora. Sólo se daba de comer a la gente mole y pollo, tamalitos chocos, los que van con frijolitos, tortillas hechas a mano y arroz, tlacoyitos y frijoles refritos si a uno le iba bien; algunos cuando se querían lucir daban barbacoa….pero era una cosa o la otra, ahora se hacen muchos más gastos y la fiesta es cada vez más grande”.

Cuenta que cuando su padre fue mayordomo, lo llevaba para que lo acompañara a recoger las recaudaciones de las personas: “primero fui con él como dos veces. Ya después me mandaba a mí solo a cobrar. Yo era bien chiquillo, tenía apenas siete años, y me encargaba mucho que no perdiera el dinero. Pero, sobre todo, como ya sabía leer y escribir y las cuentas, pues me encargaba que no me fueran a anotar más dinero del que me daban” (2007). Así me explicó que desde entonces él conoce la ubicación perfecta de las veinte manzanas que tenía entonces el pueblo (ahora son treinta las manzanas, pues con los años se fueron fincando algunos de los terrenos ejidales y se han construido algunas capillas). Además fue conociendo a las personas que vivían en ellas y “aprendiendo que las personas deben cooperar, que deben participar en las fiestas, pues son para el patrón y él es quien nos da todo, nos ayuda y nos protege”.

Otra de las historias es la de Don Ignacio Pilón Barrera nacido en el año de 1929, quien, al igual que Don Silverio, realizó varios cargos, sobre todo como tesorero y recaudador, durante su vida. El cuenta que inició como recaudador a los siete años. Su papá fue invitado para ser recaudador, pero tejía e iba a vender al mercado, así que lo enviaba a él a hacer los cobros. Su carrera de recaudador terminó cuando tenía quince años y su hermano comenzó a ayudar a su padre en ese trabajo, pues su padre era constantemente invitado para realizarlo. A los quince años Don Ignacio aprendió a tejer sarapes y suéteres. Lo aprendió sólo viendo como lo hacían sus padres, y cuando se dieron cuenta que lo sabía hacer, lo pusieron a trabajar en el telar para ayudar con su trabajo a la familia. A unos años de casarse Don Ignacio fue invitado para ser recaudador, y él enseña y posteriormente envía a su hijo mayor Bonfilio Pilón.

Don Bonfilio es mi tercer informante, quien me narra que a los 10 años su papá lo enviaba como recaudador, y le han invitado a realizar ese cargo unas seis o siete veces: “ya hasta perdí la cuenta de cuantas veces; es un trabajo cansado y difícil, pues hay que recorrer todas las manzanas e ir casa por casa presentándose primero y cobrando, haciendo cuentas y uno pierde todo el día” (2007). Me explicó que el día que se va a cobrar no se puede trabajar ni hacer otra cosa, y si uno no tiene quien le ayude en el negocio o en el trabajo, pues uno quedaría en la quiebra. Agregó que: “es importante que uno tenga a su familia, enseñarle a los hijos a trabajar y a ser responsables, pues si uno no es así, no va a tener nunca quien le ayude cuando tenga compromisos grandes como las bodas, los cargos. Si uno no tiene amigos, no tiene familia, prácticamente uno no puede con el compromiso solo” (2007).

Esta idea de la ayuda mutua, de trabajar para alguien más y la aptitud de ser trabajador y responsable es básica para la conservación de las tradiciones y la grandeza de la festividad. Es la misma idea de reciprocidad, ayuda mutua y respeto la que se refleja en la realización de la fiesta, en la cooperación y participación de la mayordomía. Es decir, la importancia de la ayuda en la casa, en el trabajo y en la cooperación a la festividad es una de las características que han permitido que la festividad no se pierda. Al contrario como dicen los mismos informantes “cada año sea más grande y bonita”.

Pero ¿Cómo sucede esto? Inicialmente las personas son enseñadas a ayudar en la casa y en el trabajo de los padres, sea en talleres, negocios, o cualquier otra cosa a la que se dediquen. Los niños son enseñados que, como mencionan los informantes, “si todos trabajamos, a todos nos va a ir bien, pues podremos ayudarnos y saldremos adelante juntos”. Esta frase que es continuamente escuchada entre la gente del pueblo, revela que existe una idea de ayuda mutua que tiene que ver con la prosperidad y con la reciprocidad. Esta misma idea es llevada a un ámbito fuera de la casa y la familia, y se refleja inicialmente en la cooperación y la ayuda que se da y se recibe durante las fiestas. ¿En dónde podemos ver esto? En el alto porcentaje de personas que participan pagando su cooperación durante las recaudaciones de las fiestas; esta idea de que la ayuda y el bienestar vienen juntos, se refleja en la participación de las personas a cooperar, y se establece una relación semejante con el santo, en donde podemos ver que las personas responden a la pregunta ¿por qué coopera? con la respuesta: “porque el patrón siempre nos ha ayudado, ¿cómo no le vamos a hacer su fiesta grande, si él nos ha dado todo lo que tenemos?”.

Así encontramos que en el Barrio de San Miguel, que cuenta con un total aproximado de 4,000 jefes de familia, un 75% de los jefes de familia pagan la cooperación completa, mientras que del resto un 15% pagan la mitad o un poco menos de la cooperación, mientras que el 10% restante o no pagan o son de otra religión; es decir, que en realidad coopera un 90% de los jefes de familia; a pesar de que la cooperación en el año 2007 fue de casi $500.00, pesos la participación y el pago es muy alto. El primer mayordomo de San Miguel comentó que las personas en Chiconcuac participan y pagan las cooperaciones pues consideran que es, como en el caso del trabajo en la casa, “una manera de pagar al santo lo que ha dado o la forma de solicitar algún beneficio”.

En el Barrio de San Pablito, la participación en las cooperaciones es mayor, ya que de un total estimado de 1,000 jefes de familia: un 85% de los jefes de familia registrados en los libros paga el total de la cooperación. Además de que un 90% de los jefes de familia que pertenecen a la confradia (manzana en la que vive el mayordomo a la que le corresponde cooperar más dinero que las demás manzanas) pagan la cooperación en su totalidad, según expresaron en entrevistas los mayordomos de San Pablito. Como se puede ver, esta ayuda que inicialmente se enseña en la casa a corta edad, en donde el trabajo es la llave para tener y solicitar lo que se quiere, se va reproduciendo en ámbitos diferentes que tienen que ver con la ayuda y la reciprocidad al santo.

Otro de los ámbitos en donde se observa esta ayuda durante la fiesta es en la cocina y en los banquetes que ofrecen los mayordomos durante las fiestas. En Chiconcuac, la ayuda es importante porque mediante ella se establecen lazos de reciprocidad y pertenencia que se consideran de vital importancia para las personas durante su vida. No se concibe a la persona sin la familia y los amigos que le ayuden y apoyen. Por lo tanto, esta ayuda se refleja en la realización de las fiestas. ¿Cómo se da esta ayuda y como se puede ver? Como se explicó en el capitulo anterior, cuando una persona es invitada para ser padrino, mayordomo acompañante, mayordomo primero o, si tiene algún compromiso como una boda (que es la fiesta más grande y costosa del ciclo de vida), inmediatamente se piensa en los parientes y se va a “avisar” que se tiene ese compromiso. Esto significa que se está solicitando su ayuda para poderlo llevar a cabo “como debe de ser”, es decir con la ayuda de todos los familiares y amigos cercanos.

Todas las personas siempre dicen que la ayuda que se ofrece cuando alguien les avisa, es voluntaria, ya que como mencionó Don Ignacio: “haciendo las cosas con voluntad, hasta la comida alcanza”. Sin embargo es claro que lo que se espera de las personas a quienes se les avisa es distinto; por ejemplo, en las comidas que ofreció el primer mayordomo durante la fiesta de San Pablito, fue notorio el hecho de que las mujeres que ayudaron a preparar la comida, a hacer las tortillas, a atender las mesas, a mantener limpio el patio, lavar la loza y entregar la comida a las personas que lo pedían para llevar a su casa, fueron principalmente hermanas, mamás, cuñadas, tías y amigas cercanas de los mayordomos además de sus hijos. En el caso de las comidas en la casa del primer mayordomo de San Miguel, la encargada de repartir la comida, dirigir a los meseros que se contrataron y ordenar la cocina fue la hermana de la primera mayordoma, quien llevo a sus hijas y nueras para ayudarle a ordenar la casa. Por otro lado, los encargados de recibir las carpas y ordenar el lugar y como se iban a acomodar, fueron los hermanos del primer mayordomo, quienes además fueron apoyados por sus hijos y yernos. Las hijas de los primeros mayordomos estuvieron todo el año del cargo.

Otras personas que apoyaron a los mayordomos primeros de San Miguel en el 2007, fueron una pareja de amigos cercanos, quienes les apoyaron entregando algunos pedidos de ropa que había que llevar a Puebla y a Sinaloa. Además de cobrar por los pedidos y aceptar ser padrinos de la obra cooperaron con $1,000.00 pesos a principio de septiembre de 2007. Por otra parte, la mujer encargada de conseguir y contratar a las mujeres que hicieron las tortillas durante todas las comidas en la casa de los mayordomos fue una “amiga de la familia” de la mayordoma, con quien fue a la escuela primaria. “Ella es muy querida y de toda mi confianza” comentó la mayordoma, “además sabe muy bien a quien contratar para que no queden mal y falte la tortilla en la fiesta y se pueda cumplir con el compromiso como debe ser” (2007). Este tipo de relaciones que se establecen con las personas que se dedican a trabajar en las fiestas, que conocen y saben la manera de comprometer a las mujeres para que trabajen en las festividades fue observado en Santa Catarina por Minerva López. Ella analiza a “la persona clave” en el tercer capítulo de su tesis doctoral “sin ayuda no hay fiesta”. Relaciones de reciprocidad en Santa Catarina del Monte (2008:122-136), en donde la importancia social de esta mujer es tener la capacidad de conocer y comprometer a otras para realizar la ayuda sin pago en la fiesta del pueblo, o mediante un pago en dinero cuando el trabajo se realiza fuera del pueblo.

Cuando pregunté a los mayordomos a quienes solicitan más ayuda, o quién les proporciona más ayuda, respondieron invariablemente que la familia y los amigos más cercanos, “pues como ellos son de confianza, es como si uno estuviera, además de que hay la facilidad de decir cómo uno quiere que sean las cosas sin que se ofendan o se enojen”; Frank Cancian en Economía y prestigio en una comunidad Maya (1976), afirma que la ayuda que es más solicitada por que se considera que no debe ser retribuida es la de los hijos, además de mencionar que son los hijos y los hermanos quienes tienen mayor participación en el trabajo y en la ayuda, puesto que se considera que es como estar uno mismo haciendo el trabajo que se requiere (Cancian 1976: 127-137). Como podemos ver en Chiconcuac, existe este tipo de idea que, aunque no es expresada abiertamente, si es observable durante el desarrollo de las fiestas. En el caso del mayordomo de San Pablito, sus hijos son menores (15 y 17 años en el 2007). Sin embargo, fueron los encargados de atender la tienda de abarrotes de sus padres, y de pendientes de la confección de ropa y los trabajadores que tienen. En el caso de las hijas de los mayordomos de San Miguel, estuvieron trabajando en los negocios de sus padres, cobrando la renta de los locales, vendiendo y comprando mercancía, atendiendo a los proveedores y a los clientes de más antigüedad y confianza. Además de estar pendientes de lo que les hiciera falta a manera personal, como lavar y planchar la ropa de los mayordomos y limpiar los zapatos.

Otro ejemplo lo pude observar en la boda de uno de los mayordomos acompañantes, quien después de veinte años de vivir juntos, fueron convencidos por los demás mayordomos para que se casaran por la iglesia, ofreciéndose ellos para ser los padrinos de algunos de los gastos de la boda: cuatro fueron padrinos de música; dos más fueron padrinos de adornos de la iglesia y de las mesas; otros dos fueron padrinos de recuerdos y de la renta de las mesas para el banquete; otros dos fueron los padrinos de meseros y el primer mayordomo y su esposa fueron padrinos de velación pagando la misa y el ramo de la novia. En este caso, los mayordomos se ofrecieron para ayudar a los novios, sin embargo, en el desarrollo de la boda, quienes estuvieron encargadas de cocinar y atender la cocina fueron las dos mamás de los novios, las hermanas y una amiga de la novia, quienes organizaban el lugar de los invitados y a los meseros. Los abuelos de los novios junto con un par de tíos, recibieron al santo. Durante la fiesta, los hijos de los novios me dijeron que sus abuelos habían puesto la bebida, sus tíos paternos les regalaron la barbacoa, los tíos maternos el mole y el arroz, una hermana de su abuelo les dio los frijoles y las salsas, “pues a mi papá le gustan las salsas de la tía”. El hermano mayor del novio le regaló 25 cajas de cerveza, y uno de sus amigos de la infancia les regaló el pastel para 300 personas.

Como se puede ver, la ayuda de las personas más cercanas, como son los familiares y amigos, son considerados indispensables para las festividades, puesto que en ellos se deposita una confianza entendida como: “las cosas se hacen como si uno mismo las hiciera”. Este tipo de ayuda es reconocido en algunos momentos, como cuando el primer mayordomo de San Pablito en 2007, en la última comida que ofreció en su casa me comentó que “sin la ayuda de su familia y sus amigos más queridos, no habría podido con el compromiso”. Con esta afirmación con la que estuvieron de acuerdo todos los demás mayordomos acompañantes que se encontraban en la mesa; a lo que la primer mayordoma añadió: “nadie, por más dinero que tuviera, podría sola con un compromiso tan grande como es una mayordomía”. Posteriormente me explicó que es básica la ayuda de personas de confianza, “pues las actividades de la mayordomía y los compromisos que implica no le permite a uno estar en varios lados a la vez. Si va uno a las misas ¿a quién se le va a dejar la cocina, o la comida, o atender a las personas que vienen a comer, desayunar o cenar mientras?”. En estas palabras ella resumió la importancia de la ayuda de la familia en el desarrollo del cargo. Por otro lado el Primer mayordomo de San Miguel del 2007 me explicó que los amigos y familiares más cercanos a quienes se les pide ayuda, no sólo lo hacen con trabajo, sino también aportan cantidades de comida, como arroz, frijol, aceite, maíz, alcohol, refrescos, etc. Aunque reconoció que el gasto mayor siempre es el realizado por él, el primer mayordomo. Como ejemplo me dijo que uno de sus cuñados, que estuvo ayudando a poner y quitar mesas, a limpiar el patio y haciendo “mandados”, fue a Guadalajara y le trajo 35 galones de tequila, que se vaciaron en tequileras de vidrio (60) que llevó la amiga de la mayordoma, para que se repartiera durante la comida y posteriormente se regalaran a las personas que ellos consideran.

Con estos ejemplos, demuestro que la familia y las personas que son consideradas parte de ella, ganan ese lugar mediante la confianza, la ayuda y la facilidad que proporcionan mediante “la voluntad” que tienen para apoyar a otras personas. Esta manera de comportamiento de las personas en Chiconcuac es aprendida desde la infancia y se va repitiendo y reproduciendo en la cooperación de la fiesta, en la entrega de arreglos florales al santo en su día, en la ayuda en dinero y especie que se da a los mayordomos y a los familiares que tienen un compromiso grande y que se lleva a su máxima expresión en la realización de la fiesta. Estas actividades donde todos, como en el caso del seno familiar, ayudan para beneficio de todos, con la finalidad de celebrar al santo y que les “siga ayudando como hasta ahora lo ha hecho” y mientras “el patrón nos dé, nosotros le seguiremos haciendo su fiesta más grande y más bonita”.

Al revisar los datos de la ayuda y la concepción de ésta en varios niveles de la casa y la comunidad, encuentro semejanzas con la idea que desarrolla Catharine Good, en su artículo “Ejes conceptuales entre los nahuas de Guerrero, expresión de un modelo fenomenológico mesoamericano”. Su punto de partida del artículo es: “explorar cómo este grupo nahua podría relacionarse tan exitosa mente con el capitalismo moderno y el mundo de las mercancías mientras a la vez reproducían formas de organización económica-social propias y una cosmología de acuerdo a una lógica cultural distinta” (Good 2005:89). Encontré que mis observaciones están en el mismo camino, ya que las festividades, su persistencia y grandeza, así como todo lo que existe detrás de ellas está inmerso en una lógica muy diferente a la capitalista; además de que algunos de estos “ejes conceptuales” (entrecomillado del autor) existen, con sus matices, en el municipio de Chiconcuac. Así, la autora detecta que los informantes se refieren constantemente a conceptos que ella considera clave:

1. Un concepto muy complejo de trabajo o tequitl

2. Las relaciones de reciprocidad o amar y respetar

3. El concepto de fuerza o energía vital

4. El concepto de continuidad histórica “no rompemos los hilos” Good 2005: 91-100).

Las coincidencias, no son expresadas con las mismas palabras, pero, sin embargo, tienen el mismo trasfondo. Señalaré ahora las coincidencias con el modelo anterior a partir de mis datos de campo para demostrar que en Chiconcuac estas ideas y formas de reproducción social que Good encuentra y que le dan sentido a la persistencia de rituales y tradiciones, son semejantes a las de Chiconcuac. La inserción de esta población en la economía capitalista le da la posibilidad de realizar con más grandeza y fastuosidad las festividades; además de que estas expresiones se reconocen como antiguas y persisten en este pueblo. En concordancia por lo señalado por Bonfil para el caso de Cholula (1973: 288), parece que también en Chiconcuac los factores modernizadores contribuyen a la persistencia de aspectos “tradicionales”. Específicamente, el mayor gasto en la vida ritual pudo haber sido un factor que impulsó la persistencia de las relaciones sociales “tradicionales”, sobre todo aquellas basadas en el parentesco. Todos los habitantes de Chiconcuac forman parte de un grupo mayor que denominan “familia”, pero que no se reduce a las relaciones de consanguinidad y matrimonio.

1 . Concepto de trabajo o tequitl.

En su trabajo sobre los ejes conceptuales Good (2005:91) describe el trabajo o Tequitl asi: “Este concepto incluye todas las actividades necesarias para la producción material, pero no las privilegia…Es un concepto amplio que los nahuas usan para referirse a todo uso de la energía humana, física, espiritual, intelectual, emocional para realizar un propósito específico.” (cursivas de la autora, pp. 91). En Chiconcuac, el idioma náhuatl ha caído en desuso, aunque algunas personas mayores recuerdan haberlo escuchado en su infancia y reconocen algunas palabras. Sin embargo, podemos observar en las descripciones anteriores sobre la ayuda y la reciprocidad que se manejan y se ponen en práctica corresponden a la descripción anterior de Good. Tanto en el caso de la enseñanza del trabajo y la ayuda en casa, como en la cooperación al santo y la participación en las festividades, va implícito y se puede leer este tipo de relación entre el trabajo, la ayuda, la unión y la finalidad a la cual se aplica, que tiene que ver con el beneficio, inicialmente de la familia y posteriormente de la comunidad.

Good reconoce que entre los nahuas de Guerrero, al formarse un nuevo hogar o grupo doméstico dicen “están juntos como uno” dando a entender que pertenecen al mismo grupo, que todos trabajan juntos y comparten el trabajo, obligaciones, recursos, y asumen las obligaciones de intercambio recíproco con otros. Este planteamiento lo hace extensivo para otros grupos de la tradición cultural mesoamericana. En el caso de Chiconcuac la nueva pareja, aunque inicialmente vive con los padres del esposo, tiende a formar un nuevo hogar al poco tiempo. Sin embargo, podemos ver que entre las relaciones que se establecen entre los parientes, las personas siempre cuentan con un grupo de personas a quienes les solicitan ayuda, les piden favores, y son de su confianza, con quienes trabajan y comparten el desarrollo de su vida en su totalidad. De este modo, este concepto de ayuda, cooperación y pertenencia que menciona Good es similar a lo que vemos reflejado mediante las ayudas y participación de la familia en las festividades Chiconcuac.

2.- Las relaciones de reciprocidad o amar y respetar

De acuerdo a lo que observa Good en los nahuas del Rio Balsas, “las personas reciben constantemente los beneficios del trabajo de otros, y comparten con otros los beneficios de su propio trabajo. Dar y recibir, trabajo o tequitl es el factor esencial que genera toda relación social…los nahuas consideran las relaciones sociales como la fuente original de toda riqueza…las fiestas y otras actividades ceremoniales colectivas en las cuales todos trabajan juntos son importantes para construir la comunidad y la identidad colectiva” (Good 2005:94-95). Esto lo podemos observar claramente en la constante afirmación de los chiconcuaquenses: “usted no puede hacer la fiesta sola. Necesita de su familia, de sus padres, de sus hermanos, de sus amigos para que la acompañen y la ayuden. Aunque tuviera mucho dinero. Así no la representan sus padres y sus amigos, no sirve, así no es como se debe hacer”. Así, consideran mayor riqueza el contar con los familiares y amigos que con el dinero con el cual se pudiera pagar el compromiso que se adquiere con el grupo y con el santo. Al igual que en las declaraciones de los informantes sobre la cooperación “¿cómo no vamos a cooperar? si el patrón nos ha dado todo lo que tenemos”, donde se reconoce la misma relación de ayuda mutua pero directamente con el santo.

3. El concepto de fuerza o energía vital

Este concepto que está relacionado directamente con “la energía vital de las personas combinada con la fortaleza física y espiritual que se requieren para enfrentar las exigencias de la vida…la forma como esta fuerza es usada en trabajo que beneficie a otros, como puede ser el criar a un hijo o trabajar para darle a un padre o una madre, es la reciprocidad que verás al final de tu vida, cuando se te acabe tu fuerza y puedas recoger los frutos de la ayuda que diste a otras personas” (Good 2005:97-98). Entre los nahuas este concepto es importante para la fertilidad y la bonanza en el trabajo. En las observaciones que realicé en Chiconcuac, sólo pude encontrar una forma de reciprocidad semejante que está directamente relacionada con el santo, a quien se le solicitan fuerza y bonanza en el trabajo, mientras que se le ofrece la unidad, la ayuda, la cooperación para festejarle “como debe ser”. Encuentro esto en la participación de las cooperaciones, en donde el trabajo de todos los miembros de una familia se unen para la fiesta. Lo encuentro también en la ayuda de los familiares y amigos que aportan su trabajo y su fuerza, misma que no puede ser sustituida por dinero en el desarrollo de la fiesta.

4. El concepto de continuidad histórica “no rompemos los hilos”

Este concepto es observado por Good en los discursos de las personas y en la continuidad que le dan a ciertos rituales que consideran importantes, tanto en el ámbito agrícola y social como religioso, en donde se refuerzan las costumbres y la reproducción de las mismas, “expresando un sentido histórico construido por medio del rito” (Good 205:102). Este sentido lo encuentro en las declaraciones de informantes, principalmente aquellos mayores de 40 años, quienes al cuestionarles sobre la realización de las festividades, las características de la persona que debe tomar el cargo, de los rituales y la organización de las fiestas la respuesta siempre es la misma “así es como nos enseñaron los abuelitos. Ellos así lo hacían y así eso como nosotros debemos hacerlo”. En una entrevista con una de las mayordomas de San Miguel me explicaba que, siempre, desde que ella se acuerda, desde que era niña, la gente siempre se ayudaba para hacer alguna fiesta. Entre los vecinos se prestaban las mesas, las sillas, los platos, las cucharas. En sus palabras: “yo creo que es algo que traemos desde los abuelitos, ¿no cree?”. Es aquí en donde yo encuentro el mismo sentido de tradición, de forma de hacer algo de manera considerada correcta, puesto que es una enseñanza que viene desde una antigüedad indefinida, pero que se mantiene mediante la reproducción de los rituales y las maneras de hacer las cosas “como nos enseñaron los abuelitos”.

Estas ideas de Good han sido utilizadas en este trabajo para mostrar que existe un trasfondo histórico, cultural y social inmerso en todas las expresiones festivas de Chiconcuac, en donde, a pesar de que ni los habitantes mismos pueden explicar de dónde vienen o quien inició, saben que es la manera de “hacer las cosas como deben ser”. Y que el no hacerlo implicaría la pérdida de los beneficios que se han logrado hasta ahora en el pueblo.

La familia

La definición de familia en Chiconcuac es local y responde a una forma de organización que es enseñada y reproducida inicialmente en el interior de la familia. Posteriormente, esta misma forma de organización se refleja en el trabajo que se realiza en el pueblo mediante la ayuda que se da y se recibe de otras personas para iniciar un negocio, en el préstamo de mercancía entre vecinos o parientes y en el constante cuidado que existe en el mercado entre ellos y a los clientes. En un nivel más amplio, se puede ver en la ayuda con dinero o en especie que se da en las fiestas del ciclo de vida a parientes y amigos y, finalmente en la cooperación que se otorga para la realización de las festividades y el ritual de las fiestas patronales. Esto implica un trabajo y una dádiva al santo, quien se considera el protector de todo lo anterior, la familia, el trabajo y el pueblo; al santo se le agradece y se le solicita bonanza mediante la realización de su fiesta.

La familia, para los habitantes de Chiconcuac, está formada por los parientes consanguíneos y afines, así como los amigos cercanos y vecinos, con quienes se tiene confianza y se comparten todas las circunstancias de la vida, a quienes se les pide ayuda y se les otorga, casi sin ser solicitada, a las personas que se consideran “de la familia”. En su artículo “Trabajando juntos como uno: conceptos nahuas de grupo doméstico y la persona”, Catharine Good encuentra que los nahuas del Alto Balsas llaman a la personas con quienes mantienen relaciones de intercambio recíproco “la gente de uno”. Entre ellos reconocen a las personas con las cuales se mantiene una relación de respeto, cariño, armonía y confianza, y los denominan también “su gente”. Describe que los nahuas necesitan contar con ese apoyo para cubrir necesidades de subsistencia y obligaciones sociales y rituales, reconociendo que pueden tomar u ofrecer recursos de cada uno. Para Good, los nahuas manejan una construcción distinta de la persona y una manera propia de generar relaciones sociales emotivas a partir de dos redes de vínculos: “hacia las personas con quienes ‘trabajan juntos como uno’, es decir el grupo doméstico [del que hablamos con más detalle arriba], y hacia ‘su gente’, las personas que conforman su red de relaciones fuera del grupo doméstico inmediato” (Good 2005b:286). Además de este tipo de relaciones de intercambio, en las que se cuenta a dos grupos, las personas también tienen relaciones con otros grupos independientemente de los anteriores, con las mismas características, creando sistemas de obligaciones y apoyos complementarios.

A partir de las observaciones, entrevistas y pláticas informales, encuentro que en Chiconcuac existe este tipo de relaciones entre personas con las que se tiene un parentesco, y con amigos y vecinos que se “consideran de la familia”. Con cada uno de ellos se establece un tipo de relación de intercambio y confianza en el que va de por medio una relación que puede ser entendida en dos sentidos. Primero se trata de una relación hacia adentro, en donde se establece la reciprocidad con los parientes consanguíneos y afines, misma que refuerza los lazos ya existentes mediante el parentesco. Por otra parte, se establece una relación hacia afuera, es decir con personas con las cuales no se mantiene ningún tipo de parentesco. Se trata de personas que son amigos o vecinos con los cuales se crea una relación de cariño y afecto que hace que sean “considerados de la familia”. Esta relación puede transformarse o reforzarse mediante el ritual del compadrazgo, que puede ser un compadrazgo importante como el bautizo de un hijo hasta la bendición de una imagen. Mediante este parentesco ritual la relación se refuerza y la amistad se afianza, dando como resultado una red con un grupo de personas con la cuales se establece una relación parecida e incluso más fuerte que la que existe entre los familiares.

El primer tipo de relaciones, hacia adentro, entre familiares sanguíneos y afines, son consideradas como “establecidas y obligatorias” es decir, que las personas no pueden prescindir de ellas e incluso nacen dentro de ellas. Mientras que las segundas, que se establecen a lo largo de la vida, refuerzan el concepto de trabajo, cooperación y ayuda que se aprende desde la infancia. En ese sentido, son las que le dan a una persona el reconocimiento social en el sentido de ser una persona “seria, responsable y trabajadora”, atributos de una persona de bien en la cual se puede confiar, puesto que tiene la capacidad de mantener estas relaciones y conservarlas. Es en estas redes de relaciones son en las cuales se basan las ayudas y los intercambios “voluntarios” que hacen que una persona adquiera reconocimiento por medio de su trabajo, seriedad y responsabilidad. En consecuencia, se le toma en cuenta para ofrecerle un cargo; puesto que entre más personas formen sus redes, es considerada más confiable para realizar un cargo “como debe ser”.

David Robichaux señala que “el parentesco sí constituye uno de los principios fundamentales en la organización social mesoamericana y que para avanzar en el objetivo de ampliar el conocimiento sobre los pueblos indígenas de México, conviene rechazar cualquier noción de que se pueda estudiar ‘la cultura’ independientemente de la práctica, ya que es la práctica social lo que hay que estudiar, dado que al circunscribir el parentesco al ámbito de la terminología y las normas como un sistema independiente de las prácticas sociales se ha dejado fuera del análisis los procesos de reproducción social y las redes de reciprocidad e intercambio”. (Robichaux, 2005:214). En concordancia con esta afirmación, reconocemos a partir de los datos de campo y la observación de las prácticas sociales que el concepto que Catharine Good encuentra entre los nahuas de Guerrero, es semejante al que observé en la participación de las personas “consideradas de la familia” en Chiconcuac, entre las cuales se da una relación de intercambio, de ayuda y reciprocidad en la cual se mantiene una relación directa con los parientes y la sociedad. Este tipo de relaciones también fueron observadas en Cuaxinca, Tlaxcala, por Julio Tereucan (2005); en San José Aztatla, Tlaxcala, por Vera Regehr (2005); Carrasco y Robiuchax (2005); por Minerva López en Santa Catarina del Monte, Texcoco (2008). Todos estos autores han encontrando patrones semejantes de ayuda priorizando a las personas de más confianza, inicialmente familiares y amigos cercanos. Y Chiconcuac, como Guillermo Bonfil describe de Cholula “bajo ciertas condiciones el mismo desarrollo moderno incorpora formas sociales y culturales tradicionales y las dota de un nuevo contenido…el tradicionalismo deja de ser pasado muerto y adquiere plena vigencia actual, ubica uno de sus polos de la contradicción fundamental: se moderniza –valga la paradoja- precisamente por su capacidad para expresar la negación de lo moderno” (Bonfil 1973:282) Es decir, a pesar de su modernización económica, sigue firme en una tradición cultural particular.

Conclusiónes

A partir de las observaciones y entrevistas sobre la organización y realización de las festividades a los santos patronos de San Pablito y San Miguel que se realizan en Chiconcuac, pude percatarme de la importancia que tiene la participación de las personas que fungen como mayordomos y, a su vez, la ayuda que reciben de sus parientes y amigos cercanos que son considerados “de la familia”. Pude observar las actividades que realizan antes y durante las fiestas, mismas que me dieron datos para llegar a las conclusiones que desarrollaré en este apartado.

Las festividades son consideradas una parte importante en la vida de las personas, y su realización está relacionada con las características que deben tener las personas que son elegidas para organizarlas. Éstas inicialmente deben contar con un grupo de parientes y amigos que les apoyen, principalmente padres, tíos, hermanos, hijos y demás parientes y amigos. Al analizar las razones por las cuales estas personas están interesadas en realizar las fiestas y participar de ellas, encontré que existe una lógica que va más allá del interés económico y que sus razones tienen más que ver con una relación directa con el santo.

Al inicio de este trabajo mencioné que una de las preguntas surgidas durante las entrevistas me había incitado a adentrarme al tema, y nació a partir del comentario de uno de mis informantes, un ingeniero de aproximadamente 50 años, egresado del Instituto Politécnico Nacional. El presentaba una actitud que cuestionaba la realización de las fiestas y las tradiciones en su pueblo, argumentando que sólo se “gastaba dinero a lo tonto sin tener una ganancia”. En lo que él no estaba de acuerdo en esas tradiciones y finalizó su comentario diciendo que “no sabía porque mi hermano quería ser mayordomo. Posiblemente porque no tenía una buena situación económica y quería mejorarla”. Su comentario y postura sobre las fiestas me hizo pensar en la existencia de una razón económica que justificara el comentario hacia la intención del hermano; inicialmente pensé en una red de relaciones que se crea a partir de la participación en la mayordomía, misma que establece un lazo de compadrazgo que implica relaciones de ayuda mutua que pueden derivar en un beneficio económico. Sin embargo, al avanzar en la investigación y adentrarme en los detalles de las festividades, su organización, y principalmente las razones que impulsan a los participantes directos en ella (mayordomos), entendí que lo que el hermano de mi informante buscaba al participar en la mayordomía era solicitar al santo ayuda para mejorar su situación económica mediante su participación en la organización de la fiesta. De esta manera daría algo al santo, quien en lo futuro le ayudaría en su negocio y podría prosperar.

Para llegar a esta conclusión tuve que entender que la relación con el santo es directa, de solicitud y agradecimiento continuo y abierto, por parte de los chiconcuaquenses, puesto que casi toda la gente con la que hablé sobre las fiestas mencionaba: “¿cómo no le vamos a hacer su fiesta grande si el patrón siempre nos ayuda y nos ha dado todo lo que tenemos?”. En palabras de otro informante: “por eso el día de su santo le lleva la gente muchas flores, para agradecerle”. Además, escuché comentarios como: “si uno toma el cargo de mala gana el santo le va a castigar. Se puede enfermar usted o alguien de la familia, o le puede ir muy mal en los negocios por lo menos un año o hasta tres”. A través de los continuos comentarios en este sentido y mis observaciones de los rituales y actitudes que la gente tiene durante éstos, entendí que en Chiconcuac la festividad es una manera de solicitar y agradecer al santo patrono beneficios de todo tipo: de salud, personales y de dinero, ya que las personas que tienen una buena situación le agradecen para no perderla y los que no la tienen, la solicitan mediante su participación en las festividades.

Este tipo de relación fue registrado por autores como Cancian (1976), quien menciona en el caso de Zinacantan, la relación que mantienen las personas con el santo, y la importancia de los cargos en este sentido. Sin embargo él no le dio mucha importancia al tema por centrarse en encontrar y justificar una escala de prestigio, que él mismo reconoce la dificultad de sus informantes para entender lo que quería que le explicaran, diciendo que: “Cualquier intento directo de inquirir acerca del relativo prestigio de los cargos producía, o bien una afirmación respecto del costo relativo (que es del conocimiento público) o bien el informante se refugiaba en el ideal cultural, diciendo que todos los cargos están al servicio de los santos y que todo servicio prestado a los santos es igualmente virtuoso. Este ideal obstaculizaba todo intento por obtener, de parte de los informantes, apreciaciones directas del prestigio relativo de los cargos” (Cancian 1976: 127-130). Considero que, sus informantes le señalaron la importancia del cargo como la forma correcta de solicitar y agradecer al santo lo que quieren y lo que tienen En ese sentido cualquier cargo es importante puesto que al realizarlo se establece una relación directa con él siendo, precisamente ésa la trascendencia del cargo; sin embargo su búsqueda de prestigio no le permitió reconocer la importancia a del relación entre el santo y los cargueros.

James Greenberg (1987) dedica un capítulo la cosmogonía y la ideología chatinas en la comunidad de Yautepec, y entre sus datos se puede encontrar este tipo de relación de petición y agradecimiento hacia deidades y fenómenos naturales. Sin embargo tampoco él les otorga toda la importancia que sus informantes le dan y afirma:

 “En el mundo material como en el universo, argumento que las relaciones rituales son expresadas como relaciones de reciprocidad. En consecuencia, el ritual y la cosmología chatina juegan un papel importante en la santificación y el mantenimiento de la reciprocidad y la redistribución dentro de la comunidad

(Greenberg 1987:45, 196); además toma estos datos como punto de partida para llegar a una conclusión sobre la de redistribución propuesto por Dow (1990) y homogeneidad económica propuesto por Cancian (1976).

Creo que esta “ceguera” hacia estas manifestaciones de los informantes en las investigaciones anteriormente señaladas corresponden al modelo predominante de la época sobre la teoría de la modernización, relacionada directamente con un cambio hacia la secularización y por lo tanto a la desaparición de rituales y organizaciones religiosas. Esta explicación aplica también para la tesis de Martha Creel, quien al centrar su investigación en el cambio de los talleres de artesanos al de empresas capitalistas en Chiconcuac, explica que los empresarios

“han aportado un nuevo elemento para la consecución del prestigio y del ascenso social: la posesión del dinero” y agrega que: “Los cargos religiosos siguen existiendo pero sus funciones han perdido importancia dentro de Chiconcuac” (Creel: 1977:291-292).

Sin embargo, en el año 2007 encuentro que son las personas con más capacidad económica y más insertadas en la economía capitalista quienes realizan, con ayuda de sus familiares y amigos cercanos, las mayordomías.

Coincido con Guillermo Bonfil cuando define: “el sistema de cargos es muchas cosas y cumple variadas funciones a demás de ser una forma de organización social, cuya intención manifiesta se encuadra dentro de un campo de la cultura que definimos como religión” (Bonfil 1973:283). Bonfil menciona la importancia de la conducta con la que se realiza el cargo en dos niveles, uno personal y el otro relacionado con actitudes colectivas relacionadas con el santo (Bonfil 1973:239). En Chiconcuac observé que estas dos actitudes de las que él habla son una sola, puesto que la “correcta” realización de un cargo beneficia a todas las personas que participan en él. La razón es que no se concibe a una persona que realice el cargo de manera individual sino con la ayuda de sus parientes y amigos, y la participación de todas esas personas está directamente relacionada con el santo en cuanto a peticiones y agradecimientos se refiere. Todo se manifiesta en la realización de la festividad en la que se observa que no sólo es importante la fiesta en sí, sino que su importancia radica en el apoyo y participación de los parientes durante todo el año que dura el cargo para que éste se realice “como debe ser”. De no ser así, pueden perder los beneficios que tienen (de salud, dinero, bienestar económico).

Otra de las características que observé en Chiconcuac que muestra la importancia que tiene la mayordomía y la realización de las festividades es la capacidad económica que existe en la comunidad. Ésta es observable a simple vista, pero al preguntar la relación de la economía con la fiesta, encontré que es precisamente la situación económica lo que ha hecho que la fiesta se haga cada vez más grande: se le invierta más dinero y tenga mayor participación. Por un lado, se observa la creación de nuevas capillas e iglesias que se están construyendo o se construyeron hace poco tiempo en algunos barrios, como es la iglesia de la Santísima Trinidad, cuya construcción se inició en 1986, y su fiesta que se remonta apenas a 1989. O el barrio Xolache, perteneciente a San Miguel, en donde, comentaron algunos informantes, los vecinos ya se están organizando para iniciar la construcción de la capilla. Estas manifestaciones consideradas religiosas son explicadas por los informantes como el agradecimiento directo al santo “por todo lo que nos ha dado”. Y concluyen la explicación afirmando que “mientras tengamos porque él nos siga ayudando, nosotros haremos la fiesta más grande y bonita para agradecerle”.

Así pues puedo afirmar que el trabajo, la economía y la acumulación de dinero en Chiconcuac impulsan el engrandecimiento de las fiestas y la conservación de rituales y tradiciones, mismos que se manifiestan en las festividades con el gasto realizado en los fuegos pirotécnicos, portadas de las iglesias, adornos de flores al interior de la iglesia, arreglos físicos en el templo y construcción de anexos, presentaciones de artistas de moda para las serenatas y las mañanitas; y, de manera individual, la ofrenda de arreglos florales que se hace al santo en su día, mismos que según datos de los informantes, cada año “se procura sean más grandes y bonitos dependiendo de cómo el santo le ayude a uno”.

En Chiconcuac, al preguntar al mayordomo sobre los costos que tiene durante la fiesta, y los gastos que realizó durante el tiempo del cargo, como respuesta recibo un “no sé”, agregando que: “nunca hacemos cuentas de lo que gastamos para el santo, ya que no somos los únicos que ponemos cosas o dinero, pues recibimos ayuda de muchas personas” (2007). Esta falta de información me prohibió realizar una cuenta aproximada del gasto que implica el ser mayordomo primero; pero me llevó a observar que las personas que realizan un cargo no escatiman en gastos, puesto que éstos van dirigidos al santo directamente. Es decir, la reciprocidad que se da entre las personas es horizontal, mientras que la que se practica con el santo, es vertical y por lo tanto no puede ser contabilizada, pues a decir del primer mayordomo de San Miguel, implicaría una falta de respeto al santo. En su tesis Doctoral, Minerva López (2008) reporta que los habitantes de Santa Catarina del Monte reconocen que “los floristas entregan su trabajo a la virgen a través de una relación diferente a que establecen entre ellos mismos como pobladores iguales, por medio de las ayudas, ya que respecto a la virgen esta relación íntima y directa es vertical, expresada como un deber” (López 2005: 202). En esto se puede leer la misma relación de reciprocidad y respeto al santo.

Otro de los temas es la importancia de cómo las personas aprenden desde muy corta edad la lógica de este tipo de relaciones que les ayudarán en el desarrollo de su vida en diferentes ámbitos: Principalmente los de trabajo y social. El aprendizaje se realiza, como ya vimos en el capítulo III, involucrando a los niños en las actividades y en el aprendizaje de hacer las cosas “como debe ser”. Esto implica no solamente una exigencia personal, sino que también tiene que ver con un correcto desempeño social, es decir, la lógica del trabajo que inicia en casa, con la idea de trabajar para una persona (padre) en beneficio del grupo (familia), se extiende al ámbito social inmediato con los familiares y amigos; posteriormente se reproduce en la cooperación y participación de las fiestas al santo. Este aprendizaje llega a su máxima expresión en la mayordomía donde la ayuda se solicita involucrando a las personas cercanas y queridas para obtener un beneficio igualmente grupal del santo patrono directamente.

A partir de esta investigación, que me llevó a adentrarme en un tema desconocido e inesperado por mí, he llegado a conocer y a observar otros temas en los que sería interesante ahondar. Uno de los temas, independiente de las festividades, es la situación de aceptación y no exclusión que reciben las mujeres que son madres solteras en Chiconcuac. Estas mujeres no reciben ningún tipo de trato distinto, es decir, ni son señaladas, diferentes o rechazadas. Y yo me pregunto, si el trato que ellas reciben tiene que ver con esta característica aprendida de la existencia de una red de personas con las que se cuenta y se contará a lo largo de su vida. Y por otro lado la importancia que tiene la relación de la madre y el hijo con el padre y la familia de éste.

Otro de los temas interesantes para investigar más a fondo, sería el conflicto que se establece entre los católicos y los no católicos. Durante mi investigación no tuve la oportunidad de encontrarme con algún caso de este tipo; sin embargo no niego la existencia de personas de una familia que al cambiar de religión alteren la dinámica de reciprocidades que se establecen a lo largo de la vida y que se afianzan en la realización de una mayordomía. Se podría centrar en casos de padres e hijos que se hayan convertido a otra religión. En todo caso, la conjunción de modernidad y tradición en Chiconcuac nos abre muchas interrogantes sobre la vida social en los miles de pueblos de México que transitaron el camino de “indígenas” a “mestizo”.




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Footnotes

www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/proyectos/conteos/conteo2005/bd/consulta2005/pt.asp?s=est&c=10401

Traducciòn libre, con ayuda de la Dra. Minerva López Millán

En este caso se refieren a saber que el gasto que harán es grande y que han hablado con sus familiares y amigos para que les ayuden con el compromiso que tendrán.

A este respecto creo que ha existido una confusión cuando se ha registrado que hay una lista con mayordomos o encargados para varios años después, cuando lo dicen, uno piensa o asume que esa lista incluye a una persona por cada año. Sin embargo, pueden referirse a este tipo de situación que me explicaron, de alguien que se apunta en la lista pidiendo el cargo para un año específico, puede ser el siguiente o para dos años después, y no necesariamente están “pedidos” los años intermedios al año solicitado. De modo que hay años en que no hay un encargado, por lo tanto el encargado en curso debe elegirlo.

Para mayor detalle de esta danza, ver la tesis de Maestría de Vianey Maya, quien detalla sus características en el Pueblo de Santa Inés, Texcoco.